Recientemente, un tuit sobre la declaración de ingresos en el extranjero en las redes sociales ha generado un intenso debate, alcanzando más de 100,000 visualizaciones.
Muchos residentes nacionales mencionan en los comentarios que ya han recibido recordatorios por parte de las autoridades fiscales a través de mensajes de texto, la app de impuestos personales o llamadas, solicitando realizar una autoevaluación y declaración de ingresos en el extranjero lo antes posible. De esta ola de interacción se puede ver claramente que en los últimos tiempos, las autoridades fiscales están aumentando significativamente su atención a las inversiones en el extranjero de los residentes nacionales. Estas señales no son casuales: ya el 11 de noviembre, las autoridades fiscales de Beijing, Guangdong y otras seis regiones expusieron simultáneamente 6 casos de no declaración oportuna de ingresos en el extranjero. Claramente, esta acción coordinada no es casualidad; la revisión sistemática de los ingresos en el extranjero de los particulares por parte de las autoridades fiscales tendrá un impacto importante en las actividades de inversión en Web3 que están en auge.
Este artículo combinará la acción colectiva reciente de las oficinas fiscales de seis provincias y ciudades, ofreciendo un panorama completo de esta ronda de supervisión mediante “notificaciones masivas”, y desde la perspectiva de los profesionales en criptomonedas, proporcionará recomendaciones prácticas para la autoevaluación y declaración conforme a la normativa.
1. ¿Por qué ahora? CRS y la colaboración con la “Cuarta fase de la fiscalidad dorada”
El 11 de noviembre de este año, las oficinas fiscales de Beijing, Guangdong, Shenzhen, Fujian, Xiamen y Sichuan publicaron casi simultáneamente un aviso titulado “Sobre la orientación para que las personas que no han declarado ingresos en el extranjero realicen autoevaluación y rectificación”, exponiendo además una serie de casos típicos, como que Wang en Beijing pagó 510,000 yuanes en impuestos atrasados, Zhou en Shenzhen pagó 3,362,000 yuanes, y Fu en Xiamen incluso pagó 6,987,000 yuanes. La razón principal por la que estas acciones colectivas son posibles radica en el soporte del “Sistema de análisis de big data fiscal”. La actualización de esta supervisión es una consecuencia inevitable del avance tecnológico, principalmente mediante CRS (Estándar de intercambio automático de información sobre cuentas financieras con implicaciones fiscales) y el proyecto de la “Cuarta fase de la fiscalidad dorada”.
1.1 Normalización del flujo de información CRS
CRS, desarrollado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), es un estándar para el intercambio automático de información sobre cuentas financieras con implicaciones fiscales, y ya cuenta con más de 100 países adheridos. Hasta 2023, China ha logrado un intercambio automático de información con más de 100 países y regiones en todo el mundo, con un alcance muy amplio: no solo saldos de cuentas, sino también depósitos bancarios, cuentas de valores (como acciones en EE. UU. y Hong Kong), seguros con valor en efectivo, beneficios de fideicomisos offshore, entre otros.
Se dice que las autoridades fiscales han iniciado acciones colectivas recientemente porque la información de las cuentas en el extranjero correspondiente a los años 2022-2023 ya ha sido intercambiada y transmitida de vuelta. Las autoridades fiscales tienen en sus manos los “registros base” enviados por CRS y los comparan con los registros de declaración en China, identificando fácilmente a los que no han declarado.
1.2 “Cuarta fase de la fiscalidad dorada” para perfiles precisos
CRS es la herramienta clave para obtener información fiscal de los países en el extranjero. Con la entrada en funcionamiento de la cuarta fase de la fiscalidad dorada, la capacidad de supervisión de las autoridades fiscales ha dado un salto cualitativo. Ahora pueden usar big data, inteligencia artificial y otras tecnologías para comparar de manera eficiente datos multidimensionales, incluyendo información fiscal, bancaria y de consumo. La función central es la identificación inteligente de datos fiscales anómalos, elevando la supervisión de métodos tradicionales a una revisión digital precisa.
La capacidad de comparación inteligente de la “Cuarta fase de la fiscalidad dorada” puede detectar rápidamente riesgos fiscales evidentes. Por ejemplo, un residente que declara 500,000 yuanes anuales en ingresos en China, pero compra bienes raíces en el extranjero por varios millones, o que adquiere grandes seguros en el extranjero a través de cuentas nacionales. Estas discrepancias significativas en activos o consumos internos y externos activarán alertas fiscales, permitiendo a las autoridades localizar con precisión posibles riesgos y fortalecer la revisión de cumplimiento.
2. ¿También se deben gravar los ingresos en criptomonedas en el extranjero?
Muchos inversores en Web3 se preguntan: “Ya que el Estado prohíbe las transacciones con criptomonedas, ¿por qué aún se les grava?”
Esta opinión parece razonable superficialmente, pero no se sostiene bajo el marco legal fiscal vigente. La gestión tributaria y la autorización administrativa no son lo mismo; incluso si ciertas actividades de activos están restringidas, siempre que los resultados de la actividad constituyan “ingresos”, las autoridades fiscales mantienen el derecho de gravar. Primero, según la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, si una persona tiene residencia en China o ha residido en el país durante un total de 183 días en un año fiscal, se le considera “residente fiscal”. China aplica el principio de tributación global a los residentes, lo que significa que, ya sea que los ingresos provengan de salarios en Beijing, dividendos de acciones en EE. UU., o ganancias en DeFi en la cadena, si constituyen “ingresos”, están bajo la jurisdicción fiscal china.
En segundo lugar, en cuanto a la ejecución concreta, ya en 2008, la Administración Tributaria Central emitió una respuesta oficial que aclaraba que los ingresos obtenidos por individuos mediante compra y venta en línea de criptomonedas deben tributar como “ganancias por transferencia de propiedad”. Aunque inicialmente esta regulación se dirigía a monedas de juego, en la práctica actual, las ganancias de transacciones con activos criptográficos como Bitcoin se interpretan en línea con este documento.
Por lo tanto, incluso si los activos criptográficos se almacenan en exchanges en el extranjero o en wallets frías, si generan ganancias —especialmente si se liquidan en OTC y se transfieren de regreso a China—, estas ganancias en términos jurídicos constituyen “ingresos en el extranjero” y deben ser declaradas.
3. ¿Cuáles son las consecuencias de no declarar?
En los comentarios del tuit, algunos inversores en Web3 piensan: “Mientras se detecte, siempre se puede rectificar y pagar los impuestos”. Pero en el marco legal fiscal, la diferencia entre una autodeclaración voluntaria y una declaración pasiva con sanciones económicas es significativa.
3.1 Multas por retraso elevadas
Según el Artículo 32 de la Ley de Administración Tributaria, si un contribuyente no paga los impuestos en el plazo establecido, la autoridad fiscal puede exigir el pago y además, desde el día en que se incurre en retraso, aplicar una multa por día equivalente al 0.05% del monto atrasado. Esto implica una tasa anualizada de aproximadamente 18.25%, mucho mayor que la de un préstamo comercial normal. Además, esta multa es una obligación de recaudación forzosa, sin posibilidad de exención o reducción; cuanto más se retrase, mayor será la carga.
3.2 Multa máxima de 5 veces y calificación de “evasor fiscal”
Según el Artículo 63 de la misma ley, si un contribuyente se niega a declarar tras ser notificado, o presenta declaraciones falsas, y no paga o paga en menor cantidad los impuestos adeudados, se considera evasión fiscal. Si se determina que se ha cometido evasión, la autoridad puede exigir el pago de los impuestos omitidos, intereses y además imponer una multa que puede ser de 50% a 5 veces el monto no declarado. Por ejemplo, si un contribuyente debe pagar 1 millón de yuanes y se niega, además de pagar los impuestos y multas, puede enfrentarse a una multa de hasta 5 millones, con un impacto económico muy alto.
3.3 Pérdida de crédito y riesgos penales
Según el “Reglamento para la publicación de información sobre sujetos con incumplimiento fiscal grave y mala conducta”, si una persona no declara ingresos por criptomonedas, tras ser notificada por la autoridad fiscal y no pagar o pagar en menor cantidad, y si la cantidad omitida supera los 100,000 yuanes o representa más del 10% del total de impuestos de ese año, será considerada un “sujeto con incumplimiento fiscal grave y mala conducta”. Además, en la evaluación de crédito fiscal, será clasificado como contribuyente de nivel D, lo que implica restricciones como: prohibición de salir del país, limitaciones en gastos de alto nivel y dificultades para acceder a créditos.
Asimismo, según el Artículo 201 del Código Penal, si una persona obtiene ganancias elevadas mediante compra y venta en línea de criptomonedas y no declara, y la evasión supera los 100,000 yuanes (cantidad significativa) y representa más del 10% del total de impuestos del año, tras una notificación de recaudación y si aún así no paga, puede ser acusada de evasión fiscal. La condena por evasión puede incluir multas elevadas, pérdida de derechos sociales y, en casos graves, prisión.
4. ¿Qué hacer al recibir una notificación?
Aunque las consecuencias de no declarar son graves, no hay que entrar en pánico ni retrasar la respuesta tras recibir un aviso o recordatorio de la autoridad fiscal sobre ingresos en el extranjero. Lo más recomendable es verificar los hechos, organizar la documentación y confirmar el método de declaración, comunicándose con las autoridades fiscales con evidencia verificable.
Primer paso: verificación y autoevaluación
Iniciar sesión en la app “Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas”, revisar los mensajes internos, notificaciones y si hay años que requieran declaración adicional; también prestar atención a si en los mensajes de texto o llamadas se especifican años, tipos de ingresos o procedimientos. Revisar los últimos 3-5 años fiscales en relación con cuentas financieras en el extranjero, transferencias transfronterizas, ingresos por inversiones en el extranjero (dividendos, intereses, transferencias de bienes), así como transacciones, cambios y flujos de fondos relacionados con criptomonedas. Además, recopilar materiales que puedan demostrar la fuente y destino de los fondos, formando una cadena de hechos verificables.
Segundo paso: distinguir “capital” de “ingresos”
Este punto es crucial. La autoridad fiscal grava la “ganancia de valor”, no el capital inicial. La fórmula de cálculo es: ingreso gravable = ingreso por transferencia – valor original del bien (coste) – gastos razonables.
Tercer paso: recopilar pruebas
Si no se puede presentar un registro claro y verificable del coste de compra y la ruta de la transacción, la autoridad fiscal, en su control de riesgos, puede optar por: determinar la base imponible, incluso considerar toda la cantidad retirada como ingreso, lo que puede aumentar significativamente la carga fiscal. Por ejemplo, si una transferencia de fondos de 1 millón de yuanes corresponde a un activo comprado por 900,000 yuanes y gastos razonables de 0, la ganancia gravable sería 100,000 yuanes; pero si no se puede demostrar el coste y los gastos, la autoridad puede aceptar solo una parte del coste o incluso determinar un valor mayor, elevando la carga fiscal final mucho más allá del beneficio real.
5. ¿Cómo aclarar un “caos” en las cuentas de criptomonedas?
Para la mayoría de los inversores en Web3, el principal desafío para cumplir con la declaración fiscal radica en dos aspectos: que la cadena de transacciones sea trazable y que los costes puedan verificarse. La dificultad en mantener las cuentas de criptomonedas ordenadas suele deberse a cuatro problemas estructurales:
Transacciones frecuentes: muchas operaciones, difícil de verificar manualmente, riesgo de omisiones o errores.
Diversificación en múltiples plataformas y cadenas: activos distribuidos en varias exchanges y wallets, con transferencias internas frecuentes, dificultando reconstruir la ruta del dinero.
Complejidad en la valoración y cálculo de pérdidas y ganancias: operaciones en diferentes pares, cambios de moneda, cierre de contratos, que requieren valorar en moneda fiduciaria en el momento y calcular ganancias o pérdidas.
Dificultad para estandarizar flujos en DeFi: staking, airdrops, market making, préstamos, con múltiples formas y categorías, que si no se clasifican claramente, pueden causar errores en la declaración o doble conteo.
Si los detalles, clasificaciones y pruebas de coste son insuficientes, tanto en la autoevaluación como en la explicación ante la autoridad, los costos de cumplimiento y las incertidumbres aumentarán.
Conclusión
Las notificaciones concentradas de las seis regiones pueden interpretarse como una señal de que la supervisión de los ingresos en el extranjero de los residentes se está “normalizando y digitalizando”. Con la mejora continua en el intercambio de información CRS y en la capacidad de gestión digital, las diferencias entre las cuentas en el extranjero y las declaraciones en China serán más fáciles de detectar, ampliando la brecha entre costos de cumplimiento y riesgos de incumplimiento. Para los inversores en Web3, establecer pronto un sistema verificable de cuentas y métodos de declaración será más seguro y económico que corregir después.
Por ello, se recomienda recopilar rápidamente los datos de transacciones, organizar los costes y clasificar los ingresos, creando informes detallados y resúmenes que sean trazables, para facilitar la autoevaluación, las declaraciones complementarias o la comunicación con las autoridades fiscales, con suficiente respaldo de hechos y pruebas.
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¿Cómo deben responder los inversores en criptomonedas ante la notificación de declaración voluntaria de ingresos en el extranjero?
Recientemente, un tuit sobre la declaración de ingresos en el extranjero en las redes sociales ha generado un intenso debate, alcanzando más de 100,000 visualizaciones.
Muchos residentes nacionales mencionan en los comentarios que ya han recibido recordatorios por parte de las autoridades fiscales a través de mensajes de texto, la app de impuestos personales o llamadas, solicitando realizar una autoevaluación y declaración de ingresos en el extranjero lo antes posible. De esta ola de interacción se puede ver claramente que en los últimos tiempos, las autoridades fiscales están aumentando significativamente su atención a las inversiones en el extranjero de los residentes nacionales. Estas señales no son casuales: ya el 11 de noviembre, las autoridades fiscales de Beijing, Guangdong y otras seis regiones expusieron simultáneamente 6 casos de no declaración oportuna de ingresos en el extranjero. Claramente, esta acción coordinada no es casualidad; la revisión sistemática de los ingresos en el extranjero de los particulares por parte de las autoridades fiscales tendrá un impacto importante en las actividades de inversión en Web3 que están en auge.
Este artículo combinará la acción colectiva reciente de las oficinas fiscales de seis provincias y ciudades, ofreciendo un panorama completo de esta ronda de supervisión mediante “notificaciones masivas”, y desde la perspectiva de los profesionales en criptomonedas, proporcionará recomendaciones prácticas para la autoevaluación y declaración conforme a la normativa.
1. ¿Por qué ahora? CRS y la colaboración con la “Cuarta fase de la fiscalidad dorada”
El 11 de noviembre de este año, las oficinas fiscales de Beijing, Guangdong, Shenzhen, Fujian, Xiamen y Sichuan publicaron casi simultáneamente un aviso titulado “Sobre la orientación para que las personas que no han declarado ingresos en el extranjero realicen autoevaluación y rectificación”, exponiendo además una serie de casos típicos, como que Wang en Beijing pagó 510,000 yuanes en impuestos atrasados, Zhou en Shenzhen pagó 3,362,000 yuanes, y Fu en Xiamen incluso pagó 6,987,000 yuanes. La razón principal por la que estas acciones colectivas son posibles radica en el soporte del “Sistema de análisis de big data fiscal”. La actualización de esta supervisión es una consecuencia inevitable del avance tecnológico, principalmente mediante CRS (Estándar de intercambio automático de información sobre cuentas financieras con implicaciones fiscales) y el proyecto de la “Cuarta fase de la fiscalidad dorada”.
1.1 Normalización del flujo de información CRS
CRS, desarrollado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), es un estándar para el intercambio automático de información sobre cuentas financieras con implicaciones fiscales, y ya cuenta con más de 100 países adheridos. Hasta 2023, China ha logrado un intercambio automático de información con más de 100 países y regiones en todo el mundo, con un alcance muy amplio: no solo saldos de cuentas, sino también depósitos bancarios, cuentas de valores (como acciones en EE. UU. y Hong Kong), seguros con valor en efectivo, beneficios de fideicomisos offshore, entre otros.
Se dice que las autoridades fiscales han iniciado acciones colectivas recientemente porque la información de las cuentas en el extranjero correspondiente a los años 2022-2023 ya ha sido intercambiada y transmitida de vuelta. Las autoridades fiscales tienen en sus manos los “registros base” enviados por CRS y los comparan con los registros de declaración en China, identificando fácilmente a los que no han declarado.
1.2 “Cuarta fase de la fiscalidad dorada” para perfiles precisos
CRS es la herramienta clave para obtener información fiscal de los países en el extranjero. Con la entrada en funcionamiento de la cuarta fase de la fiscalidad dorada, la capacidad de supervisión de las autoridades fiscales ha dado un salto cualitativo. Ahora pueden usar big data, inteligencia artificial y otras tecnologías para comparar de manera eficiente datos multidimensionales, incluyendo información fiscal, bancaria y de consumo. La función central es la identificación inteligente de datos fiscales anómalos, elevando la supervisión de métodos tradicionales a una revisión digital precisa.
La capacidad de comparación inteligente de la “Cuarta fase de la fiscalidad dorada” puede detectar rápidamente riesgos fiscales evidentes. Por ejemplo, un residente que declara 500,000 yuanes anuales en ingresos en China, pero compra bienes raíces en el extranjero por varios millones, o que adquiere grandes seguros en el extranjero a través de cuentas nacionales. Estas discrepancias significativas en activos o consumos internos y externos activarán alertas fiscales, permitiendo a las autoridades localizar con precisión posibles riesgos y fortalecer la revisión de cumplimiento.
2. ¿También se deben gravar los ingresos en criptomonedas en el extranjero?
Muchos inversores en Web3 se preguntan: “Ya que el Estado prohíbe las transacciones con criptomonedas, ¿por qué aún se les grava?”
Esta opinión parece razonable superficialmente, pero no se sostiene bajo el marco legal fiscal vigente. La gestión tributaria y la autorización administrativa no son lo mismo; incluso si ciertas actividades de activos están restringidas, siempre que los resultados de la actividad constituyan “ingresos”, las autoridades fiscales mantienen el derecho de gravar. Primero, según la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, si una persona tiene residencia en China o ha residido en el país durante un total de 183 días en un año fiscal, se le considera “residente fiscal”. China aplica el principio de tributación global a los residentes, lo que significa que, ya sea que los ingresos provengan de salarios en Beijing, dividendos de acciones en EE. UU., o ganancias en DeFi en la cadena, si constituyen “ingresos”, están bajo la jurisdicción fiscal china.
En segundo lugar, en cuanto a la ejecución concreta, ya en 2008, la Administración Tributaria Central emitió una respuesta oficial que aclaraba que los ingresos obtenidos por individuos mediante compra y venta en línea de criptomonedas deben tributar como “ganancias por transferencia de propiedad”. Aunque inicialmente esta regulación se dirigía a monedas de juego, en la práctica actual, las ganancias de transacciones con activos criptográficos como Bitcoin se interpretan en línea con este documento.
Por lo tanto, incluso si los activos criptográficos se almacenan en exchanges en el extranjero o en wallets frías, si generan ganancias —especialmente si se liquidan en OTC y se transfieren de regreso a China—, estas ganancias en términos jurídicos constituyen “ingresos en el extranjero” y deben ser declaradas.
3. ¿Cuáles son las consecuencias de no declarar?
En los comentarios del tuit, algunos inversores en Web3 piensan: “Mientras se detecte, siempre se puede rectificar y pagar los impuestos”. Pero en el marco legal fiscal, la diferencia entre una autodeclaración voluntaria y una declaración pasiva con sanciones económicas es significativa.
3.1 Multas por retraso elevadas
Según el Artículo 32 de la Ley de Administración Tributaria, si un contribuyente no paga los impuestos en el plazo establecido, la autoridad fiscal puede exigir el pago y además, desde el día en que se incurre en retraso, aplicar una multa por día equivalente al 0.05% del monto atrasado. Esto implica una tasa anualizada de aproximadamente 18.25%, mucho mayor que la de un préstamo comercial normal. Además, esta multa es una obligación de recaudación forzosa, sin posibilidad de exención o reducción; cuanto más se retrase, mayor será la carga.
3.2 Multa máxima de 5 veces y calificación de “evasor fiscal”
Según el Artículo 63 de la misma ley, si un contribuyente se niega a declarar tras ser notificado, o presenta declaraciones falsas, y no paga o paga en menor cantidad los impuestos adeudados, se considera evasión fiscal. Si se determina que se ha cometido evasión, la autoridad puede exigir el pago de los impuestos omitidos, intereses y además imponer una multa que puede ser de 50% a 5 veces el monto no declarado. Por ejemplo, si un contribuyente debe pagar 1 millón de yuanes y se niega, además de pagar los impuestos y multas, puede enfrentarse a una multa de hasta 5 millones, con un impacto económico muy alto.
3.3 Pérdida de crédito y riesgos penales
Según el “Reglamento para la publicación de información sobre sujetos con incumplimiento fiscal grave y mala conducta”, si una persona no declara ingresos por criptomonedas, tras ser notificada por la autoridad fiscal y no pagar o pagar en menor cantidad, y si la cantidad omitida supera los 100,000 yuanes o representa más del 10% del total de impuestos de ese año, será considerada un “sujeto con incumplimiento fiscal grave y mala conducta”. Además, en la evaluación de crédito fiscal, será clasificado como contribuyente de nivel D, lo que implica restricciones como: prohibición de salir del país, limitaciones en gastos de alto nivel y dificultades para acceder a créditos.
Asimismo, según el Artículo 201 del Código Penal, si una persona obtiene ganancias elevadas mediante compra y venta en línea de criptomonedas y no declara, y la evasión supera los 100,000 yuanes (cantidad significativa) y representa más del 10% del total de impuestos del año, tras una notificación de recaudación y si aún así no paga, puede ser acusada de evasión fiscal. La condena por evasión puede incluir multas elevadas, pérdida de derechos sociales y, en casos graves, prisión.
4. ¿Qué hacer al recibir una notificación?
Aunque las consecuencias de no declarar son graves, no hay que entrar en pánico ni retrasar la respuesta tras recibir un aviso o recordatorio de la autoridad fiscal sobre ingresos en el extranjero. Lo más recomendable es verificar los hechos, organizar la documentación y confirmar el método de declaración, comunicándose con las autoridades fiscales con evidencia verificable.
Primer paso: verificación y autoevaluación
Iniciar sesión en la app “Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas”, revisar los mensajes internos, notificaciones y si hay años que requieran declaración adicional; también prestar atención a si en los mensajes de texto o llamadas se especifican años, tipos de ingresos o procedimientos. Revisar los últimos 3-5 años fiscales en relación con cuentas financieras en el extranjero, transferencias transfronterizas, ingresos por inversiones en el extranjero (dividendos, intereses, transferencias de bienes), así como transacciones, cambios y flujos de fondos relacionados con criptomonedas. Además, recopilar materiales que puedan demostrar la fuente y destino de los fondos, formando una cadena de hechos verificables.
Segundo paso: distinguir “capital” de “ingresos”
Este punto es crucial. La autoridad fiscal grava la “ganancia de valor”, no el capital inicial. La fórmula de cálculo es: ingreso gravable = ingreso por transferencia – valor original del bien (coste) – gastos razonables.
Tercer paso: recopilar pruebas
Si no se puede presentar un registro claro y verificable del coste de compra y la ruta de la transacción, la autoridad fiscal, en su control de riesgos, puede optar por: determinar la base imponible, incluso considerar toda la cantidad retirada como ingreso, lo que puede aumentar significativamente la carga fiscal. Por ejemplo, si una transferencia de fondos de 1 millón de yuanes corresponde a un activo comprado por 900,000 yuanes y gastos razonables de 0, la ganancia gravable sería 100,000 yuanes; pero si no se puede demostrar el coste y los gastos, la autoridad puede aceptar solo una parte del coste o incluso determinar un valor mayor, elevando la carga fiscal final mucho más allá del beneficio real.
5. ¿Cómo aclarar un “caos” en las cuentas de criptomonedas?
Para la mayoría de los inversores en Web3, el principal desafío para cumplir con la declaración fiscal radica en dos aspectos: que la cadena de transacciones sea trazable y que los costes puedan verificarse. La dificultad en mantener las cuentas de criptomonedas ordenadas suele deberse a cuatro problemas estructurales:
Si los detalles, clasificaciones y pruebas de coste son insuficientes, tanto en la autoevaluación como en la explicación ante la autoridad, los costos de cumplimiento y las incertidumbres aumentarán.
Conclusión
Las notificaciones concentradas de las seis regiones pueden interpretarse como una señal de que la supervisión de los ingresos en el extranjero de los residentes se está “normalizando y digitalizando”. Con la mejora continua en el intercambio de información CRS y en la capacidad de gestión digital, las diferencias entre las cuentas en el extranjero y las declaraciones en China serán más fáciles de detectar, ampliando la brecha entre costos de cumplimiento y riesgos de incumplimiento. Para los inversores en Web3, establecer pronto un sistema verificable de cuentas y métodos de declaración será más seguro y económico que corregir después.
Por ello, se recomienda recopilar rápidamente los datos de transacciones, organizar los costes y clasificar los ingresos, creando informes detallados y resúmenes que sean trazables, para facilitar la autoevaluación, las declaraciones complementarias o la comunicación con las autoridades fiscales, con suficiente respaldo de hechos y pruebas.