La verdadera fuerza no proviene de las armas, sino de las habilidades.
Hal Finney lo clavó: "Si quieres cambiar el mundo, no protestes. Escribe código."
Hoy, con la programación siendo más accesible que nunca, no hay razón para quedarse al margen. Tienes las herramientas. Tienes el conocimiento.
Canaliza este poder hacia la construcción de tecnología de la libertad. Resiste la centralización interminable que domina nuestro panorama digital. El código que escribes hoy da forma al mundo en el que vivirás mañana.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
13 me gusta
Recompensa
13
5
Republicar
Compartir
Comentar
0/400
0xOverleveraged
· hace22h
Sí, no hay duda, pero la realidad es que la mayoría de las personas no saben programar en absoluto.
Ver originalesResponder0
Ser_This_Is_A_Casino
· hace22h
De verdad, en lugar de gritar hasta quedarse afónico, es mejor arremangarse y escribir código, en eso estoy de acuerdo.
Ver originalesResponder0
gas_fee_therapist
· hace22h
La potencia de cálculo es la verdadera arma, esa frase me tocó.
Ver originalesResponder0
ProbablyNothing
· hace22h
Escribir código es realmente mucho más útil que gritar consignas, en eso estoy de acuerdo.
Ver originalesResponder0
BearMarketSurvivor
· hace22h
Hola, otra vez estamos alabando al salvador del código, parece un poco exagerado...
La verdadera fuerza no proviene de las armas, sino de las habilidades.
Hal Finney lo clavó: "Si quieres cambiar el mundo, no protestes. Escribe código."
Hoy, con la programación siendo más accesible que nunca, no hay razón para quedarse al margen. Tienes las herramientas. Tienes el conocimiento.
Canaliza este poder hacia la construcción de tecnología de la libertad. Resiste la centralización interminable que domina nuestro panorama digital. El código que escribes hoy da forma al mundo en el que vivirás mañana.