Charles Hoskinson criticó al CEO de Ripple, Brad Garlinghouse, por apoyar la Ley CLARITY, calificándola como un compromiso defectuoso que otorga poder a los reguladores y reduce las libertades en el mundo cripto. Argumentó que podría consolidar leyes problemáticas, instando a los líderes a resistirse a aceptar una legislación que socava los principios fundamentales de las criptomonedas.