El precio del oro se ha elevado a 4500 dólares por onza, mostrando un cambio en el sentimiento de los inversores, y los activos criptográficos enfrentan presión de venta. El índice del dólar estadounidense, debilitado, no logró apoyar a Bitcoin y Ethereum, sino que impulsó la subida del oro, reflejando las preocupaciones de los inversores por una recesión económica. La tendencia futura del mercado dependerá del desarrollo de los datos económicos de EE. UU. y de los eventos de riesgo global.