¿Alguna vez te has preguntado por qué, después de tantos años de blockchain, las personas comunes todavía no saben usarla? Bitcoin realiza 7 transacciones por segundo, Ethereum entre 15 y 30, mientras que las aplicaciones modernas manejan miles de transacciones por segundo. Por eso proyectos como TON (The Open Network) están llamando la atención: no solo prometen mayor velocidad, sino redefinir completamente cómo la blockchain se conecta con el mundo real.
Dolor principal: por qué TON merece atención
La tecnología blockchain se ha quedado atrapada en una paradoja clásica de triángulo: si quieres velocidad, debes sacrificar seguridad; si quieres seguridad suficiente, debes sacrificar la descentralización. Como resultado, la mayoría de las cadenas luchan entre estos tres objetivos.
La estrategia de TON es completamente diferente. Utiliza una arquitectura de fragmentación infinita, permitiendo que toda la red ajuste dinámicamente su capacidad de procesamiento. En pocas palabras, escala automáticamente según la demanda del usuario: cuando la demanda es alta, se fragmenta más para procesar más transacciones; cuando la demanda es baja,