Gate News informa que, el 25 de marzo, la Oficina Nacional de Policía de Irlanda para la Lucha contra el Crimen Organizado y los Activos (CAB) anunció que, con el apoyo de INTERPOL, lograron acceder y confiscar una cartera de Bitcoin que se consideraba “inaccesible” durante mucho tiempo, que contenía 500 bitcoins con un valor superior a 35 millones de dólares. Esta cartera está relacionada con el condenado narcotraficante Clifton Collins, cuyos activos se habían considerado permanentemente congelados debido a la pérdida de la clave privada.
Las investigaciones muestran que Collins compró aproximadamente 6,000 bitcoins con ganancias ilícitas entre 2011 y 2012, y los almacenó dispersos en 12 carteras diferentes. Su clave privada fue registrada en un papel y escondida, pero se perdió tras su arresto, lo que impidió el uso de los fondos durante años. Normalmente, la pérdida de la clave privada significa que los activos no pueden ser recuperados; el éxito en acceder a ellos ha generado debates sobre los límites de seguridad en los activos criptográficos.
Los datos en la cadena de bloques indican además que una de las direcciones marcadas transfirió 500 bitcoins a una dirección de custodia institucional, activos que permanecieron inactivos durante más de diez años. Actualmente, esa dirección aún está vinculada a aproximadamente 5,500 bitcoins, valorados en casi 400 millones de dólares.
Esta operación dependió de tecnologías de descifrado altamente especializadas y de la colaboración internacional, y también refleja la mejora en la capacidad de las autoridades para rastrear en la cadena y recuperar activos. El evento recuerda al mercado que, aunque los activos criptográficos poseen fuertes características de cifrado, en condiciones específicas, fondos que han estado inactivos durante mucho tiempo aún pueden ser reactivados, lo que podría generar impactos potenciales en la liquidez.