Bloomberg predice que el volumen de comercio de las stablecoins podría alcanzar los 56 billones de dólares en 2030, redefiniendo el sistema de pagos global.
Las últimas predicciones de Bloomberg Industry Research muestran que, para 2030, el volumen de transacciones de pagos con stablecoins podría alcanzar aproximadamente 56.6 billones de dólares, y las stablecoins podrían evolucionar de ser instrumentos financieros criptográficos a convertirse en una de las infraestructuras de pago centrales en el sistema financiero global.
Los datos indican que en 2025, el volumen global de pagos con stablecoins será de aproximadamente 2.9 billones de dólares. Para alcanzar los 56.6 billones en cinco años, el tamaño de las transacciones con stablecoins necesitaría mantener una tasa de crecimiento anual compuesta de aproximadamente el 81%. Bloomberg considera que el principal motor de este crecimiento acelerado proviene de la entrada continua de usuarios institucionales, así como de la fuerte demanda de stablecoins en dólares en algunos países y regiones, en un contexto de alta inflación y depreciación de la moneda.
En cuanto a la estructura específica, USDT y USDC muestran una clara diferenciación. Bloomberg señala que USDT, emitido por Tether, domina en el escenario de las finanzas centralizadas (CeFi), siendo ampliamente utilizado para pagos diarios, liquidaciones transfronterizas y almacenamiento de fondos; mientras que USDC, emitido por Circle, tiene ventajas en el ámbito de las finanzas descentralizadas (DeFi), siendo la stablecoin más utilizada en protocolos y aplicaciones en la cadena.
Según Artemis, plataforma de datos de criptomonedas, el volumen total de transacciones con stablecoins en 2025 crecerá un 81% interanual. Entre ellas, USDC alcanzará un volumen de transacciones anual de 18.3 billones de dólares, por encima de los 13.3 billones de USDT. Sin embargo, desde la perspectiva del valor de mercado, USDT sigue siendo la primera, con un valor de aproximadamente 186.9 mil millones de dólares, mientras que USDC tiene unos 74.9 mil millones de dólares. La suma de ambos representa más del 95% del volumen total de transacciones con stablecoins, que fue de aproximadamente 33 billones de dólares el año pasado.
A nivel macro, la adopción por parte de países y instituciones está acelerándose. Tras la firma de la Ley GENIUS por parte del presidente de EE. UU., Donald Trump, en julio, países como Canadá y el Reino Unido están impulsando nuevamente marcos regulatorios para las stablecoins, con planes de implementarlos alrededor de 2026. Al mismo tiempo, gigantes de pagos como Western Union, MoneyGram y Zelle están explorando soluciones de liquidación con stablecoins basadas en blockchain, con algunos sistemas desplegados en redes de alto rendimiento como Solana.
En conjunto, tanto en volumen de transacciones, participación institucional como en cambios en la actitud regulatoria, las stablecoins están acelerando su transición de “infraestructura criptográfica” a “capa de pagos global”, y su papel en el sistema financiero futuro está siendo reevaluado.
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Bloomberg predice que el volumen de comercio de las stablecoins podría alcanzar los 56 billones de dólares en 2030, redefiniendo el sistema de pagos global.
Las últimas predicciones de Bloomberg Industry Research muestran que, para 2030, el volumen de transacciones de pagos con stablecoins podría alcanzar aproximadamente 56.6 billones de dólares, y las stablecoins podrían evolucionar de ser instrumentos financieros criptográficos a convertirse en una de las infraestructuras de pago centrales en el sistema financiero global.
Los datos indican que en 2025, el volumen global de pagos con stablecoins será de aproximadamente 2.9 billones de dólares. Para alcanzar los 56.6 billones en cinco años, el tamaño de las transacciones con stablecoins necesitaría mantener una tasa de crecimiento anual compuesta de aproximadamente el 81%. Bloomberg considera que el principal motor de este crecimiento acelerado proviene de la entrada continua de usuarios institucionales, así como de la fuerte demanda de stablecoins en dólares en algunos países y regiones, en un contexto de alta inflación y depreciación de la moneda.
En cuanto a la estructura específica, USDT y USDC muestran una clara diferenciación. Bloomberg señala que USDT, emitido por Tether, domina en el escenario de las finanzas centralizadas (CeFi), siendo ampliamente utilizado para pagos diarios, liquidaciones transfronterizas y almacenamiento de fondos; mientras que USDC, emitido por Circle, tiene ventajas en el ámbito de las finanzas descentralizadas (DeFi), siendo la stablecoin más utilizada en protocolos y aplicaciones en la cadena.
Según Artemis, plataforma de datos de criptomonedas, el volumen total de transacciones con stablecoins en 2025 crecerá un 81% interanual. Entre ellas, USDC alcanzará un volumen de transacciones anual de 18.3 billones de dólares, por encima de los 13.3 billones de USDT. Sin embargo, desde la perspectiva del valor de mercado, USDT sigue siendo la primera, con un valor de aproximadamente 186.9 mil millones de dólares, mientras que USDC tiene unos 74.9 mil millones de dólares. La suma de ambos representa más del 95% del volumen total de transacciones con stablecoins, que fue de aproximadamente 33 billones de dólares el año pasado.
A nivel macro, la adopción por parte de países y instituciones está acelerándose. Tras la firma de la Ley GENIUS por parte del presidente de EE. UU., Donald Trump, en julio, países como Canadá y el Reino Unido están impulsando nuevamente marcos regulatorios para las stablecoins, con planes de implementarlos alrededor de 2026. Al mismo tiempo, gigantes de pagos como Western Union, MoneyGram y Zelle están explorando soluciones de liquidación con stablecoins basadas en blockchain, con algunos sistemas desplegados en redes de alto rendimiento como Solana.
En conjunto, tanto en volumen de transacciones, participación institucional como en cambios en la actitud regulatoria, las stablecoins están acelerando su transición de “infraestructura criptográfica” a “capa de pagos global”, y su papel en el sistema financiero futuro está siendo reevaluado.