A partir de 2026, las carteras de e-CNY ganarán intereses, impulsando la adopción y haciendo que el yuan digital sea más práctico para las transacciones diarias.
El yuan digital pasa a depósitos basados en cuentas, alineándose con M1 y permitiendo a los bancos gestionar saldos como depósitos tradicionales.
Las mejoras amplían su uso en nóminas, préstamos, servicios gubernamentales y comercio transfronterizo, manteniendo las funciones básicas de la moneda digital.
China está haciendo un gran movimiento con su moneda digital, el e-CNY, al comenzar el nuevo año. El Banco Popular de China (PBOC) convertirá el yuan digital de un programa de prueba a un sistema completamente operativo que incluso paga intereses a los usuarios.
Este movimiento podría transformar la forma en que millones de usuarios interactúan con el dinero digital, tanto a nivel nacional como internacional. El Vicegobernador del PBOC, Lu Lei, confirmó que el yuan digital evolucionará de un “efectivo digital” a un sistema de “dinero de depósito digital” basado en cuentas, alineándose con las métricas de oferta monetaria M1.
Durante los últimos cinco años, el e-CNY ha estado en fase de prueba, atrayendo a millones de usuarios del sector público y privado. Los volúmenes de transacción alcanzaron más de 7 billones de yuanes ($986 mil millones) a mediados de 2024, impulsados en gran medida por la actividad minorista y doméstica.
Sin embargo, la adopción actual enfrenta límites, ya que el e-CNY carecía de acumulación de intereses e integración con funciones bancarias más amplias. Los cambios próximos buscan corregir esto, ofreciendo a los usuarios intereses sobre los saldos de las carteras y permitiendo a los bancos tratarlos como depósitos bajo la supervisión del PBOC.
A partir del 1 de enero, los titulares de e-CNY podrán ganar intereses, creando nuevos incentivos para una adopción generalizada. Además, el sistema categorizará los saldos de las carteras según niveles de liquidez, requiriendo que los bancos comerciales mantengan reservas.
En consecuencia, esta estructura fortalece la estabilidad financiera y garantiza la supervisión regulatoria. Además, la mejora aumenta las aplicaciones prácticas, permitiendo un uso fluido en nóminas, préstamos e inversiones. Además del uso minorista, el nuevo modelo apunta a la integración de servicios gubernamentales y comercio transfronterizo.
El sistema mantiene la compatibilidad con tecnologías de libro mayor distribuido, mientras conserva las funciones monetarias básicas. Continuará sirviendo como unidad de cuenta, reserva de valor y medio de pago.
Sin embargo, el cambio plantea dudas sobre si el e-CNY complementará o reemplazará los depósitos bancarios tradicionales. La integración de intereses y reservas basadas en liquidez puede atraer tanto a individuos como a empresas, ofreciendo mayores rendimientos y reduciendo la fricción en la conversión.