Afganistán acaba de experimentar una interrupción nacional de Internet que duró 48 horas, lo que expone la vulnerabilidad de las blockchain descentralizadas: dependen de proveedores de red centralizados, son susceptibles a controles y interrupciones. Según Reuters, se dice que los talibanes ordenaron el corte de la red, pero luego justificaron la medida con una “fallo técnico” en la fibra óptica. Aproximadamente 13 millones de personas se vieron afectadas, marcando la primera interrupción nacional bajo el régimen talibán.
Este incidente ha llevado a la comunidad tecnológica a pedir el desarrollo de infraestructura de Internet descentralizada (DePIN) para reducir el riesgo de control. Proyectos como Roam, World Mobile y Helium están construyendo redes inalámbricas descentralizadas, que permiten a los usuarios seleccionar automáticamente la mejor conexión incluso cuando la red tradicional falla.
Según el cofundador de Roam Network, Michail Angelov, “si la descentralización se limita solo al nivel del protocolo, entonces realmente no estamos resolviendo el problema, solo cambiando el lugar de control.”