Uno de los errores más comunes entre los titulares de criptomonedas en Italia es pensar que “de todos modos no se darán cuenta”. Según Stefano Capaccioli, esta creencia no solo es equivocada sino cada vez más peligrosa.
Durante la transmisión en vivo en Instagram, surgió una imagen muy clara: la administración financiera ya posee una cantidad significativa de información sobre las actividades criptográficas de los contribuyentes.
La Ilusión de la Invisibilidad
Con los años, muchos usuarios han optado por no declarar nada, confiando en la complejidad técnica de las criptomonedas o en la presunta incapacidad del Estado para rastrear las transacciones.
Esta estrategia, además de ser arriesgada, pasa por alto un hecho fundamental: una gran parte de las transacciones en criptomonedas pasa por exchanges centralizados sujetos a requisitos de reporte e identificación.
El Rol de la Base de Datos del OAM
El Organismo de los Agentes y Mediadores (OAM) ha establecido una base de datos donde se recopila la información transmitida por los exchanges registrados en Italia. Estos datos incluyen:
identificadores de clientes,
documentos,
movimientos de entrada y salida,
operaciones de cripto a cripto,
saldos al cierre de trimestre.
Según Capaccioli, esta información ya ha sido utilizada por la Guardia di Finanza para iniciar solicitudes de aclaración a los contribuyentes que no habían llenado el formulario RW.
No Solo Grandes Fortunas
Otra idea errónea común es pensar que las inspecciones solo afectan a grandes inversores. En realidad, las auditorías también han involucrado a personas con cantidades relativamente modestas, en el rango de 10,000 o 15,000 euros.
Esto se debe a que los datos de fin de año pueden representar solo una parte del panorama general: los volúmenes altos de transacción, incluso si no son visibles en la instantánea final, pueden surgir de flujos intermedios.
Otras Fuentes de Información
Además del OAM, Capaccioli señaló que algunos exchanges han reportado transacciones dentro de los flujos informativos típicos de las declaraciones de retención fiscal. En algunos casos, los contribuyentes han descubierto movimientos en criptomonedas ya presentes en sus cuentas fiscales, sin ser conscientes de ello.
Esta comparación cruzada de datos hace que la idea de una criptomoneda “invisible” para las autoridades fiscales sea cada vez menos creíble.
Retrasar Cuesta Más
Un mensaje clave que surgió de la entrevista es simple: posponer el problema no lo elimina, sino que lo hace más costoso. El período de evaluación puede extenderse a cuatro o cinco años, con multas e intereses acumulándose con el tiempo.
En un entorno regulatorio ya complejo, la única estrategia racional sigue siendo la gestión consciente y documentada de las actividades criptográficas, incluso en presencia de reglas poco claras.
Amelia Tomasicchio
Editora en Jefe y cofundadora de The Cryptonomist
Twitter: @ametomasicchio
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Auditorías fiscales sobre criptomonedas: lo que realmente sabe la Agencia Tributaria y por qué ignorar el tema i...
Uno de los errores más comunes entre los titulares de criptomonedas en Italia es pensar que “de todos modos no se darán cuenta”. Según Stefano Capaccioli, esta creencia no solo es equivocada sino cada vez más peligrosa.
Durante la transmisión en vivo en Instagram, surgió una imagen muy clara: la administración financiera ya posee una cantidad significativa de información sobre las actividades criptográficas de los contribuyentes.
La Ilusión de la Invisibilidad
Con los años, muchos usuarios han optado por no declarar nada, confiando en la complejidad técnica de las criptomonedas o en la presunta incapacidad del Estado para rastrear las transacciones.
Esta estrategia, además de ser arriesgada, pasa por alto un hecho fundamental: una gran parte de las transacciones en criptomonedas pasa por exchanges centralizados sujetos a requisitos de reporte e identificación.
El Rol de la Base de Datos del OAM
El Organismo de los Agentes y Mediadores (OAM) ha establecido una base de datos donde se recopila la información transmitida por los exchanges registrados en Italia. Estos datos incluyen:
identificadores de clientes,
documentos,
movimientos de entrada y salida,
operaciones de cripto a cripto,
saldos al cierre de trimestre.
Según Capaccioli, esta información ya ha sido utilizada por la Guardia di Finanza para iniciar solicitudes de aclaración a los contribuyentes que no habían llenado el formulario RW.
No Solo Grandes Fortunas
Otra idea errónea común es pensar que las inspecciones solo afectan a grandes inversores. En realidad, las auditorías también han involucrado a personas con cantidades relativamente modestas, en el rango de 10,000 o 15,000 euros.
Esto se debe a que los datos de fin de año pueden representar solo una parte del panorama general: los volúmenes altos de transacción, incluso si no son visibles en la instantánea final, pueden surgir de flujos intermedios.
Otras Fuentes de Información
Además del OAM, Capaccioli señaló que algunos exchanges han reportado transacciones dentro de los flujos informativos típicos de las declaraciones de retención fiscal. En algunos casos, los contribuyentes han descubierto movimientos en criptomonedas ya presentes en sus cuentas fiscales, sin ser conscientes de ello.
Esta comparación cruzada de datos hace que la idea de una criptomoneda “invisible” para las autoridades fiscales sea cada vez menos creíble.
Retrasar Cuesta Más
Un mensaje clave que surgió de la entrevista es simple: posponer el problema no lo elimina, sino que lo hace más costoso. El período de evaluación puede extenderse a cuatro o cinco años, con multas e intereses acumulándose con el tiempo.
En un entorno regulatorio ya complejo, la única estrategia racional sigue siendo la gestión consciente y documentada de las actividades criptográficas, incluso en presencia de reglas poco claras.
Amelia Tomasicchio
Editora en Jefe y cofundadora de The Cryptonomist
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