Hasta el 28 de enero de 2026, BTC cotiza aproximadamente a $89,000. Recientemente, debido a la fase de silencio en las políticas de la Reserva Federal y a las fluctuaciones en la potencia de hash de toda la red, el precio ha entrado en un período de alta volatilidad y reparación. Desde el punto de vista técnico, $90,500 es la resistencia clave para que los alcistas vuelvan a tomar el control a corto plazo; los soportes por debajo están atentos a $88,000 y la línea de división entre la fortaleza y la debilidad en $85,000.
En el plano macro, la tendencia de ventas por parte de los fondos ETF institucionales se ha desacelerado, y el flujo de fondos se ha estabilizado, pero el sentimiento general del mercado sigue siendo cauteloso y de “miedo”. Si no logra estabilizarse efectivamente por encima de los nueve mil, podría enfrentar una prueba de retroceso. En cuanto a las operaciones, se recomienda prestar atención a si puede estabilizarse con menor volumen, controlando estrictamente el riesgo de apalancamiento. Actualmente, el mercado está en una fase de acumulación, esperando nuevas indicaciones de datos macroeconómicos.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Hasta el 28 de enero de 2026, BTC cotiza aproximadamente a $89,000. Recientemente, debido a la fase de silencio en las políticas de la Reserva Federal y a las fluctuaciones en la potencia de hash de toda la red, el precio ha entrado en un período de alta volatilidad y reparación. Desde el punto de vista técnico, $90,500 es la resistencia clave para que los alcistas vuelvan a tomar el control a corto plazo; los soportes por debajo están atentos a $88,000 y la línea de división entre la fortaleza y la debilidad en $85,000.
En el plano macro, la tendencia de ventas por parte de los fondos ETF institucionales se ha desacelerado, y el flujo de fondos se ha estabilizado, pero el sentimiento general del mercado sigue siendo cauteloso y de “miedo”. Si no logra estabilizarse efectivamente por encima de los nueve mil, podría enfrentar una prueba de retroceso. En cuanto a las operaciones, se recomienda prestar atención a si puede estabilizarse con menor volumen, controlando estrictamente el riesgo de apalancamiento. Actualmente, el mercado está en una fase de acumulación, esperando nuevas indicaciones de datos macroeconómicos.