#加密市场观察 Hoy en día, el mundo Web3 se asemeja a una gran “reconciliación de ex-parejas” combinada con una “ceremonia de ingreso a la élite”. La noticia más destacada es que las dos principales autoridades regulatorias de EE. UU.—la SEC (Comisión de Bolsa y Valores) y la CFTC (Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos)—se reunirán en una conferencia conjunta el próximo martes. Esto antes era impensable; estos dos departamentos en los últimos años parecían dos padres discutiendo: uno decía que las criptomonedas son “valores” y que le corresponden a la SEC; el otro afirmaba que son “mercancías” y que le corresponden a la CFTC. Como resultado, las empresas del sector eran pateadas de un lado a otro, recibiendo citaciones judiciales sin parar. Ahora, para cumplir la promesa de Trump de convertir a EE. UU. en la “capital de las criptomonedas”, estos dos organismos finalmente han decidido “cesar fuego” y colaborar. Esto marca un cambio radical en la lógica regulatoria, de “perseguir y multar” a “mejorar infraestructuras y emitir licencias”. Es como si los agentes de control urbano y la policía de tránsito finalmente llegaran a un acuerdo, dejando de discutir si los puestos callejeros son construcciones ilegales o estacionamiento indebido, y en su lugar planificaran una calle peatonal donde todos puedan montar sus puestos legalmente. La regulación ya no es una “cadena” que aprisiona a la industria, sino un “amuleto de protección” para la entrada en cumplimiento. Si la reconciliación en los reguladores es “reparar caminos”, entonces los cambios en el personal clave representan un “cambio de sangre” directo.
Se rumorea que un alto ejecutivo de BlackRock, muy amigo de Bitcoin, podría ser nombrado próximo presidente de la Reserva Federal, lo cual sería un golpe de confianza para el sector cripto. ¿Qué es la Reserva Federal? Es la entidad que controla la “máquina de imprimir dinero” más poderosa del mundo. Si en ese puesto se sienta alguien que entienda Bitcoin e incluso lo apoye, entonces la posición de Bitcoin como “oro digital” no será solo un consenso popular, sino que tendrá respaldo oficial. Mientras tanto, Kansas también no puede quedarse atrás y propone crear una “reserva estratégica de Bitcoin” a nivel estatal. Antes, Bitcoin parecía un joven pobre que vendía arte en la calle; ahora, no solo el alcalde (el gobierno estatal) quiere que sea su contador, sino que incluso el director del banco central (el presidente de la Reserva Federal) podría ser su viejo conocido. Esta infiltración del poder desde lo local a lo central significa que Bitcoin está siendo oficialmente elevado de un “juguete de especulación marginal” a un “activo estratégico nacional”. En el plano financiero práctico, los grandes actores ya no se conforman con “observar”, sino que empiezan a “devorar” y “fusionar”. Nasdaq propone eliminar las restricciones de posición en los ETF de Bitcoin y Ethereum, lo cual suena muy técnico, pero en realidad es simple: antes, las grandes instituciones tenían un límite para jugar a “apostar a subir o bajar”, ahora quieren quitar ese techo para que fondos de miles de millones puedan entrar sin obstáculos y competir. Lo más ingenioso es Bitwise, que ha lanzado un ETF que combina Bitcoin y oro en un solo paquete. Esta estrategia es muy inteligente, ya que supera la barrera psicológica de los inversores conservadores: si creen que Bitcoin es demasiado agresivo, les ofrecen algo de oro para tranquilizarse. Esta “fusión de oro y plata” hace que Bitcoin deje de parecer un “token sin valor” y se acerque más a un activo sólido. Además, Capital One adquiere Brex, un proveedor de pagos con stablecoins, lo que indica que en el futuro quizás ni siquiera sentirás que estás usando tecnología Web3, porque ya estará integrada en los bancos tradicionales. Las stablecoins están dejando de ser un “fichero” en el mundo cripto para convertirse en la “tubería de liquidación” de los bancos globales. Por supuesto, el camino hacia la libertad financiera nunca ha sido fácil, y en las noticias de hoy también se percibe una lucha por la “repartición desigual” de los beneficios. La gran empresa del sector, Cb, de repente retira su apoyo a un proyecto de ley en el Senado, alegando que tiene “defectos mortales”, en realidad porque aún no han llegado a un acuerdo en los detalles regulatorios, y los gigantes del sector no quieren sacrificar su competitividad para cumplir con las normas. Además, Trump demanda a JPMorgan Chase por 5 mil millones, lo que parece una disputa personal, pero en realidad es una advertencia al sector bancario tradicional: no vuelvan a pensar en usar la “desbancarización” para bloquear a los usuarios cripto. Este conflicto abierto entre el poder político y la hegemonía financiera tradicional demuestra la necesidad de la “descentralización”. La situación actual está clara: el rumbo ya está marcado y nadie puede detener la entrada de las criptomonedas en el mundo mainstream, pero en este proceso, quienes puedan llevarse la mayor parte del pastel y quienes puedan definir las reglas finales todavía están en una lucha encarnizada. La industria ya tiene la confianza para alzar la mesa, dejando de ser un pescado a merced de otros, y se presenta como una nueva fuerza financiera en ascenso.
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DragonFlyOfficial
· Hace34m
gran publicación buena información.
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ybaser
· Hace50m
GOGOGO 2026 👊
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AYATTAC
· Hace57m
Comprar para ganar 💎
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AYATTAC
· Hace57m
GOGOGO 2026 👊
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AYATTAC
· Hace57m
¡Feliz Año Nuevo! 🤑
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Crypto_Buzz_with_Alex
· hace1h
🌱 “¡Mentalidad de crecimiento activada! Aprendiendo mucho de estas publicaciones.”
#加密市场观察 Hoy en día, el mundo Web3 se asemeja a una gran “reconciliación de ex-parejas” combinada con una “ceremonia de ingreso a la élite”. La noticia más destacada es que las dos principales autoridades regulatorias de EE. UU.—la SEC (Comisión de Bolsa y Valores) y la CFTC (Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos)—se reunirán en una conferencia conjunta el próximo martes. Esto antes era impensable; estos dos departamentos en los últimos años parecían dos padres discutiendo: uno decía que las criptomonedas son “valores” y que le corresponden a la SEC; el otro afirmaba que son “mercancías” y que le corresponden a la CFTC. Como resultado, las empresas del sector eran pateadas de un lado a otro, recibiendo citaciones judiciales sin parar. Ahora, para cumplir la promesa de Trump de convertir a EE. UU. en la “capital de las criptomonedas”, estos dos organismos finalmente han decidido “cesar fuego” y colaborar. Esto marca un cambio radical en la lógica regulatoria, de “perseguir y multar” a “mejorar infraestructuras y emitir licencias”. Es como si los agentes de control urbano y la policía de tránsito finalmente llegaran a un acuerdo, dejando de discutir si los puestos callejeros son construcciones ilegales o estacionamiento indebido, y en su lugar planificaran una calle peatonal donde todos puedan montar sus puestos legalmente. La regulación ya no es una “cadena” que aprisiona a la industria, sino un “amuleto de protección” para la entrada en cumplimiento. Si la reconciliación en los reguladores es “reparar caminos”, entonces los cambios en el personal clave representan un “cambio de sangre” directo.
Se rumorea que un alto ejecutivo de BlackRock, muy amigo de Bitcoin, podría ser nombrado próximo presidente de la Reserva Federal, lo cual sería un golpe de confianza para el sector cripto. ¿Qué es la Reserva Federal? Es la entidad que controla la “máquina de imprimir dinero” más poderosa del mundo. Si en ese puesto se sienta alguien que entienda Bitcoin e incluso lo apoye, entonces la posición de Bitcoin como “oro digital” no será solo un consenso popular, sino que tendrá respaldo oficial. Mientras tanto, Kansas también no puede quedarse atrás y propone crear una “reserva estratégica de Bitcoin” a nivel estatal. Antes, Bitcoin parecía un joven pobre que vendía arte en la calle; ahora, no solo el alcalde (el gobierno estatal) quiere que sea su contador, sino que incluso el director del banco central (el presidente de la Reserva Federal) podría ser su viejo conocido. Esta infiltración del poder desde lo local a lo central significa que Bitcoin está siendo oficialmente elevado de un “juguete de especulación marginal” a un “activo estratégico nacional”.
En el plano financiero práctico, los grandes actores ya no se conforman con “observar”, sino que empiezan a “devorar” y “fusionar”. Nasdaq propone eliminar las restricciones de posición en los ETF de Bitcoin y Ethereum, lo cual suena muy técnico, pero en realidad es simple: antes, las grandes instituciones tenían un límite para jugar a “apostar a subir o bajar”, ahora quieren quitar ese techo para que fondos de miles de millones puedan entrar sin obstáculos y competir. Lo más ingenioso es Bitwise, que ha lanzado un ETF que combina Bitcoin y oro en un solo paquete. Esta estrategia es muy inteligente, ya que supera la barrera psicológica de los inversores conservadores: si creen que Bitcoin es demasiado agresivo, les ofrecen algo de oro para tranquilizarse. Esta “fusión de oro y plata” hace que Bitcoin deje de parecer un “token sin valor” y se acerque más a un activo sólido. Además, Capital One adquiere Brex, un proveedor de pagos con stablecoins, lo que indica que en el futuro quizás ni siquiera sentirás que estás usando tecnología Web3, porque ya estará integrada en los bancos tradicionales. Las stablecoins están dejando de ser un “fichero” en el mundo cripto para convertirse en la “tubería de liquidación” de los bancos globales.
Por supuesto, el camino hacia la libertad financiera nunca ha sido fácil, y en las noticias de hoy también se percibe una lucha por la “repartición desigual” de los beneficios. La gran empresa del sector, Cb, de repente retira su apoyo a un proyecto de ley en el Senado, alegando que tiene “defectos mortales”, en realidad porque aún no han llegado a un acuerdo en los detalles regulatorios, y los gigantes del sector no quieren sacrificar su competitividad para cumplir con las normas. Además, Trump demanda a JPMorgan Chase por 5 mil millones, lo que parece una disputa personal, pero en realidad es una advertencia al sector bancario tradicional: no vuelvan a pensar en usar la “desbancarización” para bloquear a los usuarios cripto. Este conflicto abierto entre el poder político y la hegemonía financiera tradicional demuestra la necesidad de la “descentralización”. La situación actual está clara: el rumbo ya está marcado y nadie puede detener la entrada de las criptomonedas en el mundo mainstream, pero en este proceso, quienes puedan llevarse la mayor parte del pastel y quienes puedan definir las reglas finales todavía están en una lucha encarnizada. La industria ya tiene la confianza para alzar la mesa, dejando de ser un pescado a merced de otros, y se presenta como una nueva fuerza financiera en ascenso.