La Unión Europea ha sentado las bases para una revolución en el sistema de pagos. El Consejo Europeo ha formalizado su posición negociadora sobre el marco normativo del euro digital, creando al mismo tiempo las garantías legales para proteger el efectivo como moneda de curso legal. Se trata de un movimiento estratégico que reposiciona la autonomía económica y la seguridad del sistema monetario europeo frente a la transformación digital global.
El papel dual: digital y tradicional de la mano
La decisión establece una jerarquía clara: el euro digital funcionará como una herramienta complementaria al efectivo, no como su sustituto. Los ciudadanos y las empresas podrán utilizarlo para transacciones en línea y fuera de línea en toda el área del euro, incluso sin conexión a Internet, mientras que los billetes y monedas físicas mantienen el estatus de único medio de pago legal oficial.
El Banco Central Europeo (ECB) emitirá directamente el euro digital, preservando así la moneda del banco central como pilar de confianza del sistema. Paralelamente, los comerciantes minoristas y los servicios no podrán rechazar el efectivo, con excepciones limitadas a las ventas a distancia y a los sistemas completamente automatizados. Los Estados miembros deberán monitorear continuamente el acceso a las monedas físicas y preparar planes de emergencia para garantizar la circulación en caso de fallos en los sistemas de pago digital.
Privacidad, límites y protección del valor
Quienes posean aplicaciones de pago o billeteras digitales se beneficiarán de altos estándares de privacidad. El euro digital coexistirá con las soluciones privadas de pago, como tarjetas bancarias y aplicaciones, sin monopolizar el mercado. Un aspecto crucial son los límites cuantitativos: el ECB establecerá un techo máximo a los euros digitales en las billeteras para impedir que la nueva herramienta se utilice como reserva de valor, protegiendo así la estabilidad financiera. Estos límites serán revisados al menos cada dos años.
En cuanto a las comisiones, los proveedores de servicios de pago no podrán cobrar costos por operaciones básicas como la apertura de billeteras digitales, su cierre y la ejecución de pagos. Las tarifas aplicadas a los comerciantes seguirán un período transitorio de al menos cinco años, durante el cual permanecerán alineadas con los costos de instrumentos de pago comparables, para luego ser calculadas en base a los costos reales.
La visión del Banco Central Europeo
Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del ECB, ha destacado cómo la digitalización de los pagos y el desarrollo de la tecnología distributed ledger están transformando radicalmente el concepto de moneda. Sin una intervención activa de los bancos centrales, las formas tradicionales de moneda emitidas por las instituciones públicas corren el riesgo de perder relevancia en la economía digital. La alternativa temida es una Europa dependiente de soluciones de pago extranjeras y privadas, incluidas stablecoins vinculadas al dólar.
El cronograma de la transformación
El ECB ha delineado una estrategia en dos fases. Para 2026, la institución iniciará la preparación para la emisión del euro digital dedicado a los pagos minoristas y la regulación en moneda del banco central para transacciones basadas en tecnología DLT. Paralelamente, desarrollará pagos instantáneos transfronterizos mediante la integración del sistema TIPS con las infraestructuras de pago de otros países.
Las operaciones piloto con el euro digital podrían comenzar hacia mediados de 2027, con la primera emisión efectiva prevista para 2029. En octubre de 2025, el ECB ya ha cerrado acuerdos marco con las empresas encargadas de desarrollar los elementos técnicos fundamentales de la nueva moneda.
Hacia el Parlamento Europeo
La próxima fase implicará negociaciones entre el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo. La decisión final sobre la emisión del euro digital sigue siendo prerrogativa del ECB, sujeta a la aprobación del marco normativo y a la preparación de las infraestructuras técnicas.
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Europa hacia un cambio de paradigma: lo digital encuentra las monedas tradicionales
La Unión Europea ha sentado las bases para una revolución en el sistema de pagos. El Consejo Europeo ha formalizado su posición negociadora sobre el marco normativo del euro digital, creando al mismo tiempo las garantías legales para proteger el efectivo como moneda de curso legal. Se trata de un movimiento estratégico que reposiciona la autonomía económica y la seguridad del sistema monetario europeo frente a la transformación digital global.
El papel dual: digital y tradicional de la mano
La decisión establece una jerarquía clara: el euro digital funcionará como una herramienta complementaria al efectivo, no como su sustituto. Los ciudadanos y las empresas podrán utilizarlo para transacciones en línea y fuera de línea en toda el área del euro, incluso sin conexión a Internet, mientras que los billetes y monedas físicas mantienen el estatus de único medio de pago legal oficial.
El Banco Central Europeo (ECB) emitirá directamente el euro digital, preservando así la moneda del banco central como pilar de confianza del sistema. Paralelamente, los comerciantes minoristas y los servicios no podrán rechazar el efectivo, con excepciones limitadas a las ventas a distancia y a los sistemas completamente automatizados. Los Estados miembros deberán monitorear continuamente el acceso a las monedas físicas y preparar planes de emergencia para garantizar la circulación en caso de fallos en los sistemas de pago digital.
Privacidad, límites y protección del valor
Quienes posean aplicaciones de pago o billeteras digitales se beneficiarán de altos estándares de privacidad. El euro digital coexistirá con las soluciones privadas de pago, como tarjetas bancarias y aplicaciones, sin monopolizar el mercado. Un aspecto crucial son los límites cuantitativos: el ECB establecerá un techo máximo a los euros digitales en las billeteras para impedir que la nueva herramienta se utilice como reserva de valor, protegiendo así la estabilidad financiera. Estos límites serán revisados al menos cada dos años.
En cuanto a las comisiones, los proveedores de servicios de pago no podrán cobrar costos por operaciones básicas como la apertura de billeteras digitales, su cierre y la ejecución de pagos. Las tarifas aplicadas a los comerciantes seguirán un período transitorio de al menos cinco años, durante el cual permanecerán alineadas con los costos de instrumentos de pago comparables, para luego ser calculadas en base a los costos reales.
La visión del Banco Central Europeo
Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del ECB, ha destacado cómo la digitalización de los pagos y el desarrollo de la tecnología distributed ledger están transformando radicalmente el concepto de moneda. Sin una intervención activa de los bancos centrales, las formas tradicionales de moneda emitidas por las instituciones públicas corren el riesgo de perder relevancia en la economía digital. La alternativa temida es una Europa dependiente de soluciones de pago extranjeras y privadas, incluidas stablecoins vinculadas al dólar.
El cronograma de la transformación
El ECB ha delineado una estrategia en dos fases. Para 2026, la institución iniciará la preparación para la emisión del euro digital dedicado a los pagos minoristas y la regulación en moneda del banco central para transacciones basadas en tecnología DLT. Paralelamente, desarrollará pagos instantáneos transfronterizos mediante la integración del sistema TIPS con las infraestructuras de pago de otros países.
Las operaciones piloto con el euro digital podrían comenzar hacia mediados de 2027, con la primera emisión efectiva prevista para 2029. En octubre de 2025, el ECB ya ha cerrado acuerdos marco con las empresas encargadas de desarrollar los elementos técnicos fundamentales de la nueva moneda.
Hacia el Parlamento Europeo
La próxima fase implicará negociaciones entre el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo. La decisión final sobre la emisión del euro digital sigue siendo prerrogativa del ECB, sujeta a la aprobación del marco normativo y a la preparación de las infraestructuras técnicas.