Muchos de los que mantienen BNB a largo plazo en realidad se enfrentan a un dilema. Venden por miedo a perder la oportunidad, pero si no venden, carecen de liquidez para obtener beneficios. En realidad, hay una forma de resolver esta contradicción.
Al convertir BNB en tokens que generan intereses mediante un protocolo de staking, los activos pueden seguir operando en el ecosistema DeFi. Por ejemplo, en algunos productos, la proporción de intercambio de tokens puede alcanzar 1.034:1, y este aumento refleja la acumulación de los beneficios del staking. En ese momento, al usar estos activos generadores de intereses como garantía para pedir stablecoins, se convierte en un juego de fondos que puede rotar continuamente.
Las stablecoins prestadas no necesitan buscar pools de alto riesgo, sino que pueden invertirse en canales con rendimientos relativamente estables. La estructura de niveles en algunos plataformas de gestión de activos a plazo variable es muy interesante: los primeros 50,000 en límite ofrecen un 20.05% APR, y las cantidades que exceden solo un 0.05% APR. Este diseño implica claramente la estrategia: no invertir grandes sumas de una sola vez, sino usar un tamaño de préstamo razonable para aprovechar esta zona de altos rendimientos.
En otras palabras, tus BNB nunca necesitan moverse, pero a través de esta cadena, puedes generar flujo de efectivo de manera continua. Pero el requisito es tener respeto por la línea de liquidación. No llevar el LTV (relación préstamo-valor) al máximo, dejar un margen de seguridad, es la regla para la supervivencia a largo plazo. Las diferentes recompensas generadas en el ecosistema finalmente volverán a las activos principales, y esa es la verdadera retroalimentación del ciclo completo.
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Muchos de los que mantienen BNB a largo plazo en realidad se enfrentan a un dilema. Venden por miedo a perder la oportunidad, pero si no venden, carecen de liquidez para obtener beneficios. En realidad, hay una forma de resolver esta contradicción.
Al convertir BNB en tokens que generan intereses mediante un protocolo de staking, los activos pueden seguir operando en el ecosistema DeFi. Por ejemplo, en algunos productos, la proporción de intercambio de tokens puede alcanzar 1.034:1, y este aumento refleja la acumulación de los beneficios del staking. En ese momento, al usar estos activos generadores de intereses como garantía para pedir stablecoins, se convierte en un juego de fondos que puede rotar continuamente.
Las stablecoins prestadas no necesitan buscar pools de alto riesgo, sino que pueden invertirse en canales con rendimientos relativamente estables. La estructura de niveles en algunos plataformas de gestión de activos a plazo variable es muy interesante: los primeros 50,000 en límite ofrecen un 20.05% APR, y las cantidades que exceden solo un 0.05% APR. Este diseño implica claramente la estrategia: no invertir grandes sumas de una sola vez, sino usar un tamaño de préstamo razonable para aprovechar esta zona de altos rendimientos.
En otras palabras, tus BNB nunca necesitan moverse, pero a través de esta cadena, puedes generar flujo de efectivo de manera continua. Pero el requisito es tener respeto por la línea de liquidación. No llevar el LTV (relación préstamo-valor) al máximo, dejar un margen de seguridad, es la regla para la supervivencia a largo plazo. Las diferentes recompensas generadas en el ecosistema finalmente volverán a las activos principales, y esa es la verdadera retroalimentación del ciclo completo.