Tras más de una década de desarrollo con una volatilidad significativa, el ecosistema de criptomonedas está entrando en una fase completamente diferente. Desde la modesta cifra de 1 millón de USD de capitalización de mercado de Bitcoin, los activos digitales han evolucionado hasta convertirse en una clase de activos alternativos con una capitalización de aproximadamente 3 billones de USD, con millones de tokens diferentes. Este cambio no es casualidad—refleja un cambio fundamental en la forma en que se inyecta capital en el mercado.
Los analistas de Grayscale han publicado recientemente sus previsiones para 2026 con dos puntos clave: una demanda continua de herramientas de almacenamiento de valor alternativo a nivel macro, y una mejora significativa en la claridad del marco legal. La combinación de estos dos factores se espera que impulse nuevos flujos de capital, ampliando la adopción de activos digitales, especialmente entre asesores de gestión de activos e inversores institucionales.
Tendencias principales del mercado: de ciclos minoristas a la era de los inversores institucionales
El flujo de capital hacia el mercado de criptomonedas ya no está impulsado principalmente por olas de compra impulsivas de inversores minoristas. En cambio, la fuerza motriz principal ahora proviene de canales regulatorios, fondos a largo plazo y plataformas económicas sostenibles. Esta observación tiene un significado profundo: los precios ya no dependen principalmente de la emoción momentánea, sino de fundamentos a largo plazo.
La teoría del “ciclo de cuatro años” que se usaba anteriormente para explicar la volatilidad periódica del mercado cripto está perdiendo efectividad. En lugar de saltos de precio del 1000% en un año como en ciclos anteriores, el mercado actual experimenta aumentos más moderados—alrededor del 240% desde principios de 2024—lo que refleja una participación más estable de inversores institucionales.
En esta base, los expertos de Grayscale esperan que el precio de Bitcoin alcance un nuevo récord en la primera mitad de 2026. Dos factores principales respaldan esta visión optimista: una demanda macroeconómica continua de herramientas de almacenamiento de valor alternativo (debido a la caída del valor del USD), y una mayor claridad regulatoria tras la aprobación de la Ley GENIUS para stablecoins.
Los diez principales temas de inversión para 2026
1. Riesgo de pérdida del valor del dólar y la necesidad de herramientas monetarias alternativas
La economía de EE. UU. enfrenta una fuerte problemática de deuda pública estructural. Estas políticas pueden presionar la posición del dólar como herramienta de almacenamiento de valor a largo plazo. Solo unos pocos activos digitales tienen la capacidad de cumplir este papel—Bitcoin y Ethereum son los principales candidatos, gracias a su amplia base de usuarios, estructura de red descentralizada y oferta limitada.
Bitcoin, con un suministro total fijo en 21 millones, alcanzará los 20 millones en marzo de 2026, un hito predecible gracias a las reglas de programación. Similar al oro físico, su valor proviene de su escasez y autonomía. Zcash, una moneda digital menor con funciones de privacidad integradas, también puede servir en carteras de inversión para protegerse contra la pérdida de valor del USD.
2. Claridad regulatoria impulsa la adopción masiva de activos digitales
El año 2025 marcó avances importantes: la Ley GENIUS fue aprobada para stablecoins, SAB 121 fue eliminada, y se publicaron estándares comunes para los ETPs cripto. Se espera que en 2026, la legislación bipartidista sobre la estructura del mercado cripto sea aprobada, proporcionando un marco regulatorio para el mercado de capitales de criptomonedas similar al financiero tradicional.
En realidad, esto significa que las instituciones financieras reguladas podrán incluir activos digitales en sus balances y comenzar a realizar transacciones en cadena. También puede impulsar la formación de capital en cadena—tanto startups como empresas establecidas podrán emitir tokens conformes a regulación.
3. La expansión de stablecoins tras la Ley GENIUS
Las stablecoins alcanzaron un “punto de inflexión” en 2025, con una circulación total de aproximadamente 300 mil millones de USD y un volumen de transacciones mensual promedio de unos 1,1 billones de USD en los últimos seis meses. Las aplicaciones prácticas previstas incluyen: integración más amplia en servicios de pago transfronterizos, uso como garantía en derivados, inclusión en balances corporativos, y sustitución de tarjetas de crédito en pagos en línea de consumo.
Este aumento beneficia directamente a las redes blockchain que almacenan estas transacciones (como Ethereum, TRON, BNB Chain, Solana), y también impulsa el desarrollo de infraestructura de soporte y aplicaciones DeFi.
4. Tokenización de activos entra en un punto de inflexión crucial
El tamaño actual de los activos tokenizados representa solo alrededor del 0,01% de la capitalización total del mercado de acciones y bonos globales. Sin embargo, a medida que la tecnología blockchain madura y la claridad regulatoria mejora, este sector tiene potencial para crecer aproximadamente 1000 veces para 2030. Esta expansión puede generar un valor significativo para las redes blockchain y las aplicaciones que facilitan transacciones de activos tokenizados. Ethereum, BNB Chain y Solana lideran actualmente este campo, aunque el panorama puede cambiar en el futuro.
5. Blockchain en la corriente principal, aumento en la demanda de soluciones de privacidad
La privacidad es un componente central del sistema financiero—la mayoría espera que sus salarios, información fiscal, tamaño de activos y comportamiento de consumo no sean visibles en el libro mayor público. Sin embargo, la mayoría de las blockchains actuales son inherentemente transparentes. Para integrarse profundamente en el sistema financiero, las blockchains públicas necesitan infraestructura de privacidad más madura y robusta.
Zcash destaca como una moneda digital descentralizada similar a Bitcoin pero con protección de privacidad incorporada. Otros proyectos notables incluyen Aztec (una capa 2 centrada en privacidad en Ethereum) y Railgun (middleware de privacidad para DeFi).
6. IA en foco, requiere soluciones tipo blockchain
La compatibilidad fundamental entre tecnología cripto y la inteligencia artificial nunca ha sido tan clara y potente. Actualmente, los sistemas de IA se concentran en unas pocas grandes empresas, generando preocupaciones sobre confianza, sesgo y propiedad. La tecnología de criptomonedas ofrece capacidades básicas que abordan directamente estos riesgos.
Plataformas de IA descentralizadas como Bittensor buscan reducir la dependencia de IA centralizada, mientras que World ofrece “Prueba de Personería” verificable para distinguir humanos reales de agentes inteligentes en entornos de operación complejos. Story Protocol permite expresar derechos de propiedad intelectual en cadena en una era donde la fuente del contenido digital es cada vez más difícil de determinar.
7. Crecimiento acelerado de DeFi, liderado por préstamos
Las aplicaciones DeFi experimentaron una expansión significativa en 2025, especialmente en préstamos con tasas de interés lideradas por protocolos como Aave, Morpho y Maple Finance. Los exchanges de derivados perpetuos descentralizados como Hyperliquid se acercan o incluso superan en ocasiones a algunos exchanges centralizados en volumen de interés abierto y volumen diario de transacciones.
A medida que la interoperabilidad, la integración entre protocolos y la conexión con sistemas de precios reales aumentan, DeFi se convertirá en una opción cada vez más viable para quienes desean realizar actividades financieras en cadena.
8. La adopción de estándares impulsa la actualización de infraestructura de próxima generación
La nueva generación de blockchain continúa empujando los límites tecnológicos, aunque algunos inversores creen que no es necesario aumentar el tamaño de los bloques ahora mismo. Solana fue un ejemplo claro de esta duda—considerada una cadena pública de alto rendimiento pero con uso moderado—hasta que surgieron olas de aplicaciones y se convirtió en uno de los casos de éxito más destacados del sector.
No todas las cadenas públicas de alto rendimiento pueden replicar el camino de Solana, pero creemos que algunos proyectos pueden tener éxito. La buena tecnología no garantiza automáticamente adopción, pero la arquitectura de estas redes de próxima generación les da ventajas únicas en nuevos casos de uso como pagos pequeños con IA, ciclos de juego en realidad aumentada, transacciones en cadena de alta frecuencia y sistemas basados en intenciones.
9. Enfoque en modelos de negocio sostenibles
La blockchain no es una empresa tradicional, pero tiene indicadores básicos que se pueden cuantificar, como: número de usuarios, número de transacciones, tarifas, valor bloqueado (TVL), número de desarrolladores y ecosistema de aplicaciones. Entre estos, Grayscale considera que las tarifas de transacción son el indicador más importante, ya que es el más difícil de manipular, permite comparaciones entre blockchains y refleja mejor la viabilidad práctica.
Desde una perspectiva financiera tradicional, las tarifas pueden considerarse como “ingresos”. Cuando los inversores institucionales comiencen a asignar activos cripto de forma sistemática, probablemente prestarán más atención a las blockchains y aplicaciones con tarifas elevadas o en crecimiento claro.
10. Los inversores “predeterminados” optarán por staking
En 2025, los reguladores de EE. UU. hicieron dos cambios importantes en el mecanismo de staking: la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) declaró claramente que las actividades de staking suelto no se consideran transacciones de valores; y el Servicio de Impuestos Internos (IRS) y el Departamento del Tesoro confirmaron que fondos de inversión confiables y productos de intercambio de activos digitales (ETP) pueden hacer staking de activos digitales.
Las directrices regulatorias para servicios de staking suelto benefician a Lido y Jito—los principales protocolos de staking suelto por TVL en los ecosistemas de Ethereum y Solana, respectivamente. Esto puede convertirse en un método estándar para mantener tokens de prueba de participación (PoS) como método predeterminado de tenencia, aumentando la tasa total de staking y presionando a la baja los rendimientos de staking.
Problemas “de impacto negativo” menores y sin gran relevancia
Aunque los temas de inversión listados anteriormente se esperan que tengan un impacto real en el desarrollo del mercado cripto en 2026, hay dos cuestiones que, aunque reciben atención generalizada, no se prevé que tengan un impacto significativo en las tendencias del mercado.
Cálculo cuántico: Aunque la lucha prolongada de la tecnología cuántica continuará, los expertos creen que no aparecerá una computadora cuántica lo suficientemente potente para romper la criptografía de Bitcoin antes de 2030. Se espera que la comunidad acelere la investigación en criptografía post-cuántica en 2026, pero no se anticipa un impacto importante en los precios a corto plazo.
Empresas de DATs (activos digitales en la contabilidad corporativa): Aunque la estrategia de “agregar activos digitales a los balances corporativos” generó decenas de seguidores en 2025, la demanda de estas herramientas ha disminuido desde su pico en 2025. La mayoría de los DATs no utilizan apalancamiento excesivo, por lo que no es probable que tengan que vender activos en una caída del mercado.
Conclusión
Grayscale mantiene una visión optimista sobre el futuro de los activos digitales en 2026, impulsada principalmente por dos fuerzas sinérgicas: una demanda macroeconómica continua de herramientas de almacenamiento de valor alternativo, y un aumento constante en la claridad regulatoria. La clave en el próximo año será fortalecer aún más los vínculos entre las finanzas blockchain y las finanzas tradicionales, con flujos institucionales que sigan ingresando. Los tokens aceptados por las organizaciones suelen tener un escenario de aplicación claro, modelos de ingresos sostenibles y la posibilidad de ingresar en exchanges regulados.
Los inversores también pueden esperar una expansión continua en la gama de activos cripto en los que se puede invertir a través de ETPs, con la capacidad de habilitar mecanismos de staking automáticos. Al mismo tiempo, la mayor claridad regulatoria y la organización del sector elevarán el umbral para el éxito principal. La industria de las criptomonedas está entrando en una etapa completamente nueva, y no todos los tokens sobrevivirán del viejo al nuevo ciclo.
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Año 2026: Nuevas expectativas sobre activos digitales—Cuando el capital institucional comience a liderar el mercado
Tras más de una década de desarrollo con una volatilidad significativa, el ecosistema de criptomonedas está entrando en una fase completamente diferente. Desde la modesta cifra de 1 millón de USD de capitalización de mercado de Bitcoin, los activos digitales han evolucionado hasta convertirse en una clase de activos alternativos con una capitalización de aproximadamente 3 billones de USD, con millones de tokens diferentes. Este cambio no es casualidad—refleja un cambio fundamental en la forma en que se inyecta capital en el mercado.
Los analistas de Grayscale han publicado recientemente sus previsiones para 2026 con dos puntos clave: una demanda continua de herramientas de almacenamiento de valor alternativo a nivel macro, y una mejora significativa en la claridad del marco legal. La combinación de estos dos factores se espera que impulse nuevos flujos de capital, ampliando la adopción de activos digitales, especialmente entre asesores de gestión de activos e inversores institucionales.
Tendencias principales del mercado: de ciclos minoristas a la era de los inversores institucionales
El flujo de capital hacia el mercado de criptomonedas ya no está impulsado principalmente por olas de compra impulsivas de inversores minoristas. En cambio, la fuerza motriz principal ahora proviene de canales regulatorios, fondos a largo plazo y plataformas económicas sostenibles. Esta observación tiene un significado profundo: los precios ya no dependen principalmente de la emoción momentánea, sino de fundamentos a largo plazo.
La teoría del “ciclo de cuatro años” que se usaba anteriormente para explicar la volatilidad periódica del mercado cripto está perdiendo efectividad. En lugar de saltos de precio del 1000% en un año como en ciclos anteriores, el mercado actual experimenta aumentos más moderados—alrededor del 240% desde principios de 2024—lo que refleja una participación más estable de inversores institucionales.
En esta base, los expertos de Grayscale esperan que el precio de Bitcoin alcance un nuevo récord en la primera mitad de 2026. Dos factores principales respaldan esta visión optimista: una demanda macroeconómica continua de herramientas de almacenamiento de valor alternativo (debido a la caída del valor del USD), y una mayor claridad regulatoria tras la aprobación de la Ley GENIUS para stablecoins.
Los diez principales temas de inversión para 2026
1. Riesgo de pérdida del valor del dólar y la necesidad de herramientas monetarias alternativas
La economía de EE. UU. enfrenta una fuerte problemática de deuda pública estructural. Estas políticas pueden presionar la posición del dólar como herramienta de almacenamiento de valor a largo plazo. Solo unos pocos activos digitales tienen la capacidad de cumplir este papel—Bitcoin y Ethereum son los principales candidatos, gracias a su amplia base de usuarios, estructura de red descentralizada y oferta limitada.
Bitcoin, con un suministro total fijo en 21 millones, alcanzará los 20 millones en marzo de 2026, un hito predecible gracias a las reglas de programación. Similar al oro físico, su valor proviene de su escasez y autonomía. Zcash, una moneda digital menor con funciones de privacidad integradas, también puede servir en carteras de inversión para protegerse contra la pérdida de valor del USD.
2. Claridad regulatoria impulsa la adopción masiva de activos digitales
El año 2025 marcó avances importantes: la Ley GENIUS fue aprobada para stablecoins, SAB 121 fue eliminada, y se publicaron estándares comunes para los ETPs cripto. Se espera que en 2026, la legislación bipartidista sobre la estructura del mercado cripto sea aprobada, proporcionando un marco regulatorio para el mercado de capitales de criptomonedas similar al financiero tradicional.
En realidad, esto significa que las instituciones financieras reguladas podrán incluir activos digitales en sus balances y comenzar a realizar transacciones en cadena. También puede impulsar la formación de capital en cadena—tanto startups como empresas establecidas podrán emitir tokens conformes a regulación.
3. La expansión de stablecoins tras la Ley GENIUS
Las stablecoins alcanzaron un “punto de inflexión” en 2025, con una circulación total de aproximadamente 300 mil millones de USD y un volumen de transacciones mensual promedio de unos 1,1 billones de USD en los últimos seis meses. Las aplicaciones prácticas previstas incluyen: integración más amplia en servicios de pago transfronterizos, uso como garantía en derivados, inclusión en balances corporativos, y sustitución de tarjetas de crédito en pagos en línea de consumo.
Este aumento beneficia directamente a las redes blockchain que almacenan estas transacciones (como Ethereum, TRON, BNB Chain, Solana), y también impulsa el desarrollo de infraestructura de soporte y aplicaciones DeFi.
4. Tokenización de activos entra en un punto de inflexión crucial
El tamaño actual de los activos tokenizados representa solo alrededor del 0,01% de la capitalización total del mercado de acciones y bonos globales. Sin embargo, a medida que la tecnología blockchain madura y la claridad regulatoria mejora, este sector tiene potencial para crecer aproximadamente 1000 veces para 2030. Esta expansión puede generar un valor significativo para las redes blockchain y las aplicaciones que facilitan transacciones de activos tokenizados. Ethereum, BNB Chain y Solana lideran actualmente este campo, aunque el panorama puede cambiar en el futuro.
5. Blockchain en la corriente principal, aumento en la demanda de soluciones de privacidad
La privacidad es un componente central del sistema financiero—la mayoría espera que sus salarios, información fiscal, tamaño de activos y comportamiento de consumo no sean visibles en el libro mayor público. Sin embargo, la mayoría de las blockchains actuales son inherentemente transparentes. Para integrarse profundamente en el sistema financiero, las blockchains públicas necesitan infraestructura de privacidad más madura y robusta.
Zcash destaca como una moneda digital descentralizada similar a Bitcoin pero con protección de privacidad incorporada. Otros proyectos notables incluyen Aztec (una capa 2 centrada en privacidad en Ethereum) y Railgun (middleware de privacidad para DeFi).
6. IA en foco, requiere soluciones tipo blockchain
La compatibilidad fundamental entre tecnología cripto y la inteligencia artificial nunca ha sido tan clara y potente. Actualmente, los sistemas de IA se concentran en unas pocas grandes empresas, generando preocupaciones sobre confianza, sesgo y propiedad. La tecnología de criptomonedas ofrece capacidades básicas que abordan directamente estos riesgos.
Plataformas de IA descentralizadas como Bittensor buscan reducir la dependencia de IA centralizada, mientras que World ofrece “Prueba de Personería” verificable para distinguir humanos reales de agentes inteligentes en entornos de operación complejos. Story Protocol permite expresar derechos de propiedad intelectual en cadena en una era donde la fuente del contenido digital es cada vez más difícil de determinar.
7. Crecimiento acelerado de DeFi, liderado por préstamos
Las aplicaciones DeFi experimentaron una expansión significativa en 2025, especialmente en préstamos con tasas de interés lideradas por protocolos como Aave, Morpho y Maple Finance. Los exchanges de derivados perpetuos descentralizados como Hyperliquid se acercan o incluso superan en ocasiones a algunos exchanges centralizados en volumen de interés abierto y volumen diario de transacciones.
A medida que la interoperabilidad, la integración entre protocolos y la conexión con sistemas de precios reales aumentan, DeFi se convertirá en una opción cada vez más viable para quienes desean realizar actividades financieras en cadena.
8. La adopción de estándares impulsa la actualización de infraestructura de próxima generación
La nueva generación de blockchain continúa empujando los límites tecnológicos, aunque algunos inversores creen que no es necesario aumentar el tamaño de los bloques ahora mismo. Solana fue un ejemplo claro de esta duda—considerada una cadena pública de alto rendimiento pero con uso moderado—hasta que surgieron olas de aplicaciones y se convirtió en uno de los casos de éxito más destacados del sector.
No todas las cadenas públicas de alto rendimiento pueden replicar el camino de Solana, pero creemos que algunos proyectos pueden tener éxito. La buena tecnología no garantiza automáticamente adopción, pero la arquitectura de estas redes de próxima generación les da ventajas únicas en nuevos casos de uso como pagos pequeños con IA, ciclos de juego en realidad aumentada, transacciones en cadena de alta frecuencia y sistemas basados en intenciones.
9. Enfoque en modelos de negocio sostenibles
La blockchain no es una empresa tradicional, pero tiene indicadores básicos que se pueden cuantificar, como: número de usuarios, número de transacciones, tarifas, valor bloqueado (TVL), número de desarrolladores y ecosistema de aplicaciones. Entre estos, Grayscale considera que las tarifas de transacción son el indicador más importante, ya que es el más difícil de manipular, permite comparaciones entre blockchains y refleja mejor la viabilidad práctica.
Desde una perspectiva financiera tradicional, las tarifas pueden considerarse como “ingresos”. Cuando los inversores institucionales comiencen a asignar activos cripto de forma sistemática, probablemente prestarán más atención a las blockchains y aplicaciones con tarifas elevadas o en crecimiento claro.
10. Los inversores “predeterminados” optarán por staking
En 2025, los reguladores de EE. UU. hicieron dos cambios importantes en el mecanismo de staking: la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) declaró claramente que las actividades de staking suelto no se consideran transacciones de valores; y el Servicio de Impuestos Internos (IRS) y el Departamento del Tesoro confirmaron que fondos de inversión confiables y productos de intercambio de activos digitales (ETP) pueden hacer staking de activos digitales.
Las directrices regulatorias para servicios de staking suelto benefician a Lido y Jito—los principales protocolos de staking suelto por TVL en los ecosistemas de Ethereum y Solana, respectivamente. Esto puede convertirse en un método estándar para mantener tokens de prueba de participación (PoS) como método predeterminado de tenencia, aumentando la tasa total de staking y presionando a la baja los rendimientos de staking.
Problemas “de impacto negativo” menores y sin gran relevancia
Aunque los temas de inversión listados anteriormente se esperan que tengan un impacto real en el desarrollo del mercado cripto en 2026, hay dos cuestiones que, aunque reciben atención generalizada, no se prevé que tengan un impacto significativo en las tendencias del mercado.
Cálculo cuántico: Aunque la lucha prolongada de la tecnología cuántica continuará, los expertos creen que no aparecerá una computadora cuántica lo suficientemente potente para romper la criptografía de Bitcoin antes de 2030. Se espera que la comunidad acelere la investigación en criptografía post-cuántica en 2026, pero no se anticipa un impacto importante en los precios a corto plazo.
Empresas de DATs (activos digitales en la contabilidad corporativa): Aunque la estrategia de “agregar activos digitales a los balances corporativos” generó decenas de seguidores en 2025, la demanda de estas herramientas ha disminuido desde su pico en 2025. La mayoría de los DATs no utilizan apalancamiento excesivo, por lo que no es probable que tengan que vender activos en una caída del mercado.
Conclusión
Grayscale mantiene una visión optimista sobre el futuro de los activos digitales en 2026, impulsada principalmente por dos fuerzas sinérgicas: una demanda macroeconómica continua de herramientas de almacenamiento de valor alternativo, y un aumento constante en la claridad regulatoria. La clave en el próximo año será fortalecer aún más los vínculos entre las finanzas blockchain y las finanzas tradicionales, con flujos institucionales que sigan ingresando. Los tokens aceptados por las organizaciones suelen tener un escenario de aplicación claro, modelos de ingresos sostenibles y la posibilidad de ingresar en exchanges regulados.
Los inversores también pueden esperar una expansión continua en la gama de activos cripto en los que se puede invertir a través de ETPs, con la capacidad de habilitar mecanismos de staking automáticos. Al mismo tiempo, la mayor claridad regulatoria y la organización del sector elevarán el umbral para el éxito principal. La industria de las criptomonedas está entrando en una etapa completamente nueva, y no todos los tokens sobrevivirán del viejo al nuevo ciclo.