Tu punto de vista no carece de razón, pero hay un detalle que vale la pena reevaluar. En su momento, MySpace y Hi5 estaban firmemente establecidos en el ámbito social, pero Facebook llegó y cambió el panorama. En aquel entonces, X aún no había salido, y ahora se ha convertido en una estrella emergente de tráfico.
Esta lógica también se aplica al ecosistema de criptomonedas. Plataformas que parecen inquebrantables no son eternas. Cualquier producto que se quede quieto corre el riesgo de ser superado por la próxima generación de innovación. Los nuevos jugadores suelen atraer a los usuarios con una mejor experiencia, costos más bajos o mecanismos más innovadores.
Lo crucial es si el producto en sí puede seguir iterando y optimizando. Quien pueda adaptarse más rápido a los cambios del mercado, podrá mantener su poder de discurso. La historia nos enseña que el monopolio no es eterno.
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Tu punto de vista no carece de razón, pero hay un detalle que vale la pena reevaluar. En su momento, MySpace y Hi5 estaban firmemente establecidos en el ámbito social, pero Facebook llegó y cambió el panorama. En aquel entonces, X aún no había salido, y ahora se ha convertido en una estrella emergente de tráfico.
Esta lógica también se aplica al ecosistema de criptomonedas. Plataformas que parecen inquebrantables no son eternas. Cualquier producto que se quede quieto corre el riesgo de ser superado por la próxima generación de innovación. Los nuevos jugadores suelen atraer a los usuarios con una mejor experiencia, costos más bajos o mecanismos más innovadores.
Lo crucial es si el producto en sí puede seguir iterando y optimizando. Quien pueda adaptarse más rápido a los cambios del mercado, podrá mantener su poder de discurso. La historia nos enseña que el monopolio no es eterno.