Desde el escándalo en Argentina: rastros de “insider trading” en la cadena de bloques
El pasado febrero, el presidente de Argentina, Javier Milei, respaldó un token llamado “Libra”. A las pocas horas de su promoción, el precio del token se desplomó y Milei eliminó el contenido relacionado. Este incidente que parecía insignificante, inesperadamente, abrió la puerta a una ola de controversias aún mayores.
Expertos en rastreo de datos en blockchain detectaron patrones de transacción anómalos durante el colapso de Libra: ciertas direcciones compraron antes de la publicación del token y vendieron rápidamente, obteniendo ganancias de hasta millones de dólares. Un análisis más profundo reveló que estas direcciones estaban vinculadas a las carteras de otros dos “tokens misteriosos” —que posteriormente impactaron la comunidad cripto— llamados “Trump” y “Melania”.
Siguiendo esta pista, los periodistas descubrieron a los cerebros detrás de la manipulación de estos tokens: un joven llamado Hayden Davis y su enorme “máquina de extracción de valor”.
De Dogecoin a Trump: cómo los meme coins se convirtieron en “saqueo legal”
Todo comenzó en 2013, cuando dos ingenieros de software crearon Dogecoin usando un meme de un Shiba Inu con expresión de ojos en ángulo, con la intención de satirizar el caos del mercado de criptomonedas. Quién hubiera pensado que, con la afluencia de inversores, esa broma alcanzaría un valor de millones de dólares en un instante.
Este suceso inspiró a toda la industria: si tokens sin valor real podían atraer dinero, entonces, con un poco de hype, cualquier cosa podía convertirse en un “activo de inversión”. En los más de diez años siguientes, proliferaron los Meme coins —Dogwifhat, Bonk, Fartcoin…— sin productos, sin flujo de caja, sin fundamentos sólidos; la única lógica de inversión era encontrar al próximo “pato de la suerte”.
Desde principios de 2024, plataformas como Pump.fun han generado más de 10 mil millones de dólares en comisiones por transacción en estos tokens. Su fundador, Cohen, reveló que la plataforma ha ayudado a emitir aproximadamente 1400 Meme coins, con una interfaz tan simple que basta con unos clics para crear un token, sin necesidad de conocimientos técnicos.
“Según la hipótesis del mercado eficiente, esto no debería funcionar, pero la realidad es que —sí, realmente puede ganar dinero”, afirmó Cohen en una entrevista.
La misteriosa “Fight Fight Fight LLC”: ¿cómo entró la familia Trump?
A mediados de enero de 2025, el presidente electo Trump publicó en redes sociales el lanzamiento de su propia criptomoneda, llamada “TRUMP”. Horas después, su esposa Melania también lanzó su propio token, “Melania”.
El poder de esta “movida” fue sorprendente: en solo 48 horas, el valor de mercado de ambos tokens superó los 50 mil millones de dólares, y los miembros de la familia Trump y sus socios comerciales llegaron a tener tokens valorados en miles de millones. Pero la euforia duró poco: los precios cayeron en picada, dejando a cientos de miles de inversores comunes con pérdidas totales. Según una firma de análisis cripto, el equipo de Trump podría haber obtenido más de 350 millones de dólares en ganancias.
Lo más extraño es que nadie sabe cómo Trump y su familia lanzaron estos tokens. En la parte inferior del sitio web, solo aparece el nombre de una misteriosa empresa: “Fight Fight Fight LLC”.
Siguiendo la pista, los periodistas encontraron a un empresario de más de 70 años llamado Bill Zanker. Este hombre, que coescribió libros de negocios con Trump y ha promovido diversos esquemas de “enriquecimiento rápido” durante años, ayudó a Trump a desarrollar productos NFT tras su salida de la Casa Blanca y le generó al menos 7 millones de dólares. Ahora, reaparece en la polémica de Meme coins, aunque con un perfil muy discreto: no se le puede contactar por teléfono ni por mensajes.
El “negocio de 1.000 millones de dólares” del asesor Davis en Argentina
La figura clave que realmente salió a la luz es un joven asesor de criptomonedas llamado Hayden Davis. Davis, que participó en la promoción de Libra, logró obtener una ganancia de más de 150 millones de dólares en esa controversia, gracias a su colaboración con un líder sudamericano.
Tras el escándalo de “participación presidencial en manipulación de mercado” en Argentina, Davis publicó un video en redes sociales reclamando crédito: admitió haber ayudado a emitir Libra, aunque afirmó que solo era una “custodia de fondos”. Más impactante aún, medios especializados filtraron mensajes de texto supuestamente enviados por Davis a sus cómplices, en los que usaba un lenguaje soez para describir al líder y aseguraba: “Él firma lo que yo digo”.
Luego, Davis concedió una entrevista a un conocido “bloguero antiestafa”, en la que afirmó que el sector de Meme coins “no tiene integridad”, pero también reveló que participó en la emisión del token “Melania”, aunque insistió en que “no ganó dinero”.
El papel oculto de los ejecutivos de exchanges
El verdadero respaldo detrás de Davis es una plataforma de intercambio de criptomonedas llamada Meteora. Aunque parece profesional, en realidad es un caldo de cultivo para manipulación de Meme coins.
El cofundador de Meteora, conocido como “Meow”, usa como avatar un gato cartoon con casco espacial. Este personaje tiene un poder real mucho mayor que su puesto oficial: la emisión de grandes Meme coins como Trump, Melania y Libra está vinculada a él.
Tras una revelación de un informante a un fundador de una startup cripto, el CEO de Meteora, Ben Chow, admitió en una videollamada con el denunciante que sí, que había “conectado” a Hayden Davis con el equipo de Melania, actuando como intermediario. La llamada fue grabada y filtrada, lo que provocó un escándalo, y Chow renunció inmediatamente.
“El dólar también es un Meme coin”: la filosofía y evasión de Meow
Tras varias entrevistas, la verdadera identidad de Meow salió a la luz: se trata de un empresario de Singapur llamado Wu Mingyao, de unos 40 años.
En un encuentro en un café para gatos en Singapur, Wu explicó su filosofía: afirma que todos los activos financieros, en esencia, son “Meme coins”, porque su valor se basa en la “creencia colectiva” —incluido el dólar estadounidense. Incluso, dice, está diseñando un sistema llamado “GUM” (Mercado Unificado Global), donde cualquiera puede comerciar con cualquier activo.
Al preguntarle sobre el papel de Trump, Davis y Meteora, Wu se mostró evasivo: reconoció que alguien contactó a Meteora antes del lanzamiento de los tokens para solicitar “soporte técnico”, pero insistió en que la compañía “no participó en ninguna transacción”. Para justificarse, usó una metáfora vívida: “En la bañera puede haber mierda de perro, de bebé, incluso bacterias, pero quizás hay un bebé allí. Lo que quiero decir es que, en ese ‘baño’, ese ‘bebé’ existe”.
En sus palabras, aunque el mercado de Meme coins es caótico, la innovación tecnológica tiene valor en sí misma.
La “cuna” de los “bebés” y el juego descontrolado del “gasoline”
Quizás la metáfora de Wu sea gráfica, pero la realidad es mucho más dura.
Según documentos legales, el abogado de Nueva York, Max Burwick, afirmó que todo el sistema de Meme coins es una “máquina de extracción de valor definitiva, diseñada por un grupo de personas extremadamente capaces”. Ha presentado demandas contra varias plataformas y personas, acusándolas de manipulación de mercado y de fraudes como “lavado de mercado”.
Por su parte, la postura oficial es aún más ambigua. La SEC de EE. UU. anunció que “no regula los Meme coins”, y solo indicó que “otras leyes contra fraudes podrían aplicarse” —lo que implica que, si se demuestra que hubo estafas, la ley actuará, pero hasta entonces, todo permanece en un área gris.
La caída de los tokens y los “conflictos de interés múltiples”
Hasta ahora, TRUMP ha caído un 92% desde su pico, situándose en 5.9 dólares; Melania, en cambio, ha bajado un 99%, casi en papelera. La mayoría de los inversores que compraron en el pico han perdido todo su dinero.
Hoy, Hayden Davis es considerado un “paria del sector”, con su cuenta en redes sociales inactiva, pero los datos en blockchain muestran que su wallet sigue operando con Meme coins. En cuanto a Meteora, la plataforma que controla, lanzó su propia criptomoneda en octubre, con un valor de mercado que supera los 300 millones de dólares.
Mientras tanto, Trump y su familia han diversificado sus intereses: promovieron un plan para que el gobierno de EE. UU. compre reservas estratégicas de Bitcoin; su hijo participa en minería de Bitcoin; el gobierno avanza en grandes acuerdos militares con países del Medio Oriente, y la marca Trump ha sido licenciada para proyectos inmobiliarios en el extranjero.
Muchos influencers que promovieron Meme coins buscan nuevas oportunidades de “gasoline”: plataformas de predicción de mercado se están convirtiendo en su nuevo favorito. Los mercados de predicción, considerados ilegales en la era anterior, ahora prosperan bajo la actitud permisiva del gobierno de Trump, y miembros de su familia también participan en ellos sin reparos.
La falta de regulación: el sueño y la realidad del “dinero infinito”
Quizás Wu tenga razón: “Este mundo quiere ganar dinero de inmediato, sin esfuerzo”. Los Meme coins son la máxima expresión de ese deseo.
Pero, ¿qué pasa cuando las reglas las establecen los propios “especuladores”? El mercado se vuelve un caos total. Solo con que los principales actores guarden silencio, es difícil entender la verdad de las transacciones. En los mercados tradicionales, los reguladores pueden revisar registros, solicitar copias de información privada; en el mundo descentralizado de las criptomonedas, eso no existe.
Lo único seguro es que, pase lo que pase con los Meme coins, los insiders que entraron temprano —ya sea Davis, Wu o sus redes de interés— han logrado cumplir su “sueño” a través de esta “jugada de gasolina”. Y los cientos de miles de inversores comunes, solo han sido “el bebé en la bañera”.
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La pareja de Trump impulsa el juego de "¡Vamos!" detrás de la meme coin: ¿quién se beneficia realmente en esta polémica?
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El pasado febrero, el presidente de Argentina, Javier Milei, respaldó un token llamado “Libra”. A las pocas horas de su promoción, el precio del token se desplomó y Milei eliminó el contenido relacionado. Este incidente que parecía insignificante, inesperadamente, abrió la puerta a una ola de controversias aún mayores.
Expertos en rastreo de datos en blockchain detectaron patrones de transacción anómalos durante el colapso de Libra: ciertas direcciones compraron antes de la publicación del token y vendieron rápidamente, obteniendo ganancias de hasta millones de dólares. Un análisis más profundo reveló que estas direcciones estaban vinculadas a las carteras de otros dos “tokens misteriosos” —que posteriormente impactaron la comunidad cripto— llamados “Trump” y “Melania”.
Siguiendo esta pista, los periodistas descubrieron a los cerebros detrás de la manipulación de estos tokens: un joven llamado Hayden Davis y su enorme “máquina de extracción de valor”.
De Dogecoin a Trump: cómo los meme coins se convirtieron en “saqueo legal”
Todo comenzó en 2013, cuando dos ingenieros de software crearon Dogecoin usando un meme de un Shiba Inu con expresión de ojos en ángulo, con la intención de satirizar el caos del mercado de criptomonedas. Quién hubiera pensado que, con la afluencia de inversores, esa broma alcanzaría un valor de millones de dólares en un instante.
Este suceso inspiró a toda la industria: si tokens sin valor real podían atraer dinero, entonces, con un poco de hype, cualquier cosa podía convertirse en un “activo de inversión”. En los más de diez años siguientes, proliferaron los Meme coins —Dogwifhat, Bonk, Fartcoin…— sin productos, sin flujo de caja, sin fundamentos sólidos; la única lógica de inversión era encontrar al próximo “pato de la suerte”.
Desde principios de 2024, plataformas como Pump.fun han generado más de 10 mil millones de dólares en comisiones por transacción en estos tokens. Su fundador, Cohen, reveló que la plataforma ha ayudado a emitir aproximadamente 1400 Meme coins, con una interfaz tan simple que basta con unos clics para crear un token, sin necesidad de conocimientos técnicos.
“Según la hipótesis del mercado eficiente, esto no debería funcionar, pero la realidad es que —sí, realmente puede ganar dinero”, afirmó Cohen en una entrevista.
La misteriosa “Fight Fight Fight LLC”: ¿cómo entró la familia Trump?
A mediados de enero de 2025, el presidente electo Trump publicó en redes sociales el lanzamiento de su propia criptomoneda, llamada “TRUMP”. Horas después, su esposa Melania también lanzó su propio token, “Melania”.
El poder de esta “movida” fue sorprendente: en solo 48 horas, el valor de mercado de ambos tokens superó los 50 mil millones de dólares, y los miembros de la familia Trump y sus socios comerciales llegaron a tener tokens valorados en miles de millones. Pero la euforia duró poco: los precios cayeron en picada, dejando a cientos de miles de inversores comunes con pérdidas totales. Según una firma de análisis cripto, el equipo de Trump podría haber obtenido más de 350 millones de dólares en ganancias.
Lo más extraño es que nadie sabe cómo Trump y su familia lanzaron estos tokens. En la parte inferior del sitio web, solo aparece el nombre de una misteriosa empresa: “Fight Fight Fight LLC”.
Siguiendo la pista, los periodistas encontraron a un empresario de más de 70 años llamado Bill Zanker. Este hombre, que coescribió libros de negocios con Trump y ha promovido diversos esquemas de “enriquecimiento rápido” durante años, ayudó a Trump a desarrollar productos NFT tras su salida de la Casa Blanca y le generó al menos 7 millones de dólares. Ahora, reaparece en la polémica de Meme coins, aunque con un perfil muy discreto: no se le puede contactar por teléfono ni por mensajes.
El “negocio de 1.000 millones de dólares” del asesor Davis en Argentina
La figura clave que realmente salió a la luz es un joven asesor de criptomonedas llamado Hayden Davis. Davis, que participó en la promoción de Libra, logró obtener una ganancia de más de 150 millones de dólares en esa controversia, gracias a su colaboración con un líder sudamericano.
Tras el escándalo de “participación presidencial en manipulación de mercado” en Argentina, Davis publicó un video en redes sociales reclamando crédito: admitió haber ayudado a emitir Libra, aunque afirmó que solo era una “custodia de fondos”. Más impactante aún, medios especializados filtraron mensajes de texto supuestamente enviados por Davis a sus cómplices, en los que usaba un lenguaje soez para describir al líder y aseguraba: “Él firma lo que yo digo”.
Luego, Davis concedió una entrevista a un conocido “bloguero antiestafa”, en la que afirmó que el sector de Meme coins “no tiene integridad”, pero también reveló que participó en la emisión del token “Melania”, aunque insistió en que “no ganó dinero”.
El papel oculto de los ejecutivos de exchanges
El verdadero respaldo detrás de Davis es una plataforma de intercambio de criptomonedas llamada Meteora. Aunque parece profesional, en realidad es un caldo de cultivo para manipulación de Meme coins.
El cofundador de Meteora, conocido como “Meow”, usa como avatar un gato cartoon con casco espacial. Este personaje tiene un poder real mucho mayor que su puesto oficial: la emisión de grandes Meme coins como Trump, Melania y Libra está vinculada a él.
Tras una revelación de un informante a un fundador de una startup cripto, el CEO de Meteora, Ben Chow, admitió en una videollamada con el denunciante que sí, que había “conectado” a Hayden Davis con el equipo de Melania, actuando como intermediario. La llamada fue grabada y filtrada, lo que provocó un escándalo, y Chow renunció inmediatamente.
“El dólar también es un Meme coin”: la filosofía y evasión de Meow
Tras varias entrevistas, la verdadera identidad de Meow salió a la luz: se trata de un empresario de Singapur llamado Wu Mingyao, de unos 40 años.
En un encuentro en un café para gatos en Singapur, Wu explicó su filosofía: afirma que todos los activos financieros, en esencia, son “Meme coins”, porque su valor se basa en la “creencia colectiva” —incluido el dólar estadounidense. Incluso, dice, está diseñando un sistema llamado “GUM” (Mercado Unificado Global), donde cualquiera puede comerciar con cualquier activo.
Al preguntarle sobre el papel de Trump, Davis y Meteora, Wu se mostró evasivo: reconoció que alguien contactó a Meteora antes del lanzamiento de los tokens para solicitar “soporte técnico”, pero insistió en que la compañía “no participó en ninguna transacción”. Para justificarse, usó una metáfora vívida: “En la bañera puede haber mierda de perro, de bebé, incluso bacterias, pero quizás hay un bebé allí. Lo que quiero decir es que, en ese ‘baño’, ese ‘bebé’ existe”.
En sus palabras, aunque el mercado de Meme coins es caótico, la innovación tecnológica tiene valor en sí misma.
La “cuna” de los “bebés” y el juego descontrolado del “gasoline”
Quizás la metáfora de Wu sea gráfica, pero la realidad es mucho más dura.
Según documentos legales, el abogado de Nueva York, Max Burwick, afirmó que todo el sistema de Meme coins es una “máquina de extracción de valor definitiva, diseñada por un grupo de personas extremadamente capaces”. Ha presentado demandas contra varias plataformas y personas, acusándolas de manipulación de mercado y de fraudes como “lavado de mercado”.
Por su parte, la postura oficial es aún más ambigua. La SEC de EE. UU. anunció que “no regula los Meme coins”, y solo indicó que “otras leyes contra fraudes podrían aplicarse” —lo que implica que, si se demuestra que hubo estafas, la ley actuará, pero hasta entonces, todo permanece en un área gris.
La caída de los tokens y los “conflictos de interés múltiples”
Hasta ahora, TRUMP ha caído un 92% desde su pico, situándose en 5.9 dólares; Melania, en cambio, ha bajado un 99%, casi en papelera. La mayoría de los inversores que compraron en el pico han perdido todo su dinero.
Hoy, Hayden Davis es considerado un “paria del sector”, con su cuenta en redes sociales inactiva, pero los datos en blockchain muestran que su wallet sigue operando con Meme coins. En cuanto a Meteora, la plataforma que controla, lanzó su propia criptomoneda en octubre, con un valor de mercado que supera los 300 millones de dólares.
Mientras tanto, Trump y su familia han diversificado sus intereses: promovieron un plan para que el gobierno de EE. UU. compre reservas estratégicas de Bitcoin; su hijo participa en minería de Bitcoin; el gobierno avanza en grandes acuerdos militares con países del Medio Oriente, y la marca Trump ha sido licenciada para proyectos inmobiliarios en el extranjero.
Muchos influencers que promovieron Meme coins buscan nuevas oportunidades de “gasoline”: plataformas de predicción de mercado se están convirtiendo en su nuevo favorito. Los mercados de predicción, considerados ilegales en la era anterior, ahora prosperan bajo la actitud permisiva del gobierno de Trump, y miembros de su familia también participan en ellos sin reparos.
La falta de regulación: el sueño y la realidad del “dinero infinito”
Quizás Wu tenga razón: “Este mundo quiere ganar dinero de inmediato, sin esfuerzo”. Los Meme coins son la máxima expresión de ese deseo.
Pero, ¿qué pasa cuando las reglas las establecen los propios “especuladores”? El mercado se vuelve un caos total. Solo con que los principales actores guarden silencio, es difícil entender la verdad de las transacciones. En los mercados tradicionales, los reguladores pueden revisar registros, solicitar copias de información privada; en el mundo descentralizado de las criptomonedas, eso no existe.
Lo único seguro es que, pase lo que pase con los Meme coins, los insiders que entraron temprano —ya sea Davis, Wu o sus redes de interés— han logrado cumplir su “sueño” a través de esta “jugada de gasolina”. Y los cientos de miles de inversores comunes, solo han sido “el bebé en la bañera”.