El lunes durante la sesión en Asia, el oro y la plata al contado protagonizaron una tendencia de «doble venta» — el precio del oro se disparó instantáneamente 33 dólares hasta situarse en torno a 4372 dólares/onza, y el precio de la plata superó su máximo histórico, con un aumento diario del 1.3%, situándose en 68.05 dólares/onza. ¿Qué se esconde realmente detrás de esta gran subida?
¿Por qué los metales preciosos de repente aceleran?
Los expertos del mercado señalan que esta ola de subida proviene de la resonancia de tres factores acumulados. En primer lugar, las expectativas sobre la política futura de la Reserva Federal han cambiado sutilmente — debido a datos económicos dispares, los operadores están reevaluando el ritmo de recortes de tasas, con una expectativa generalizada de que en 2026 se implementarán dos recortes, lo cual es sin duda una noticia positiva para el oro y la plata, que no generan intereses. Un entorno de liquidez flexible aumenta significativamente la atracción de los activos de refugio.
En segundo lugar, la tensión geopolítica se ha intensificado nuevamente. Estados Unidos ha reforzado el bloqueo a Venezuela en petróleo, y al mismo tiempo, Ucrania ha llevado a cabo por primera vez ataques contra la «flota fantasma» rusa en el Mediterráneo, eventos que refuerzan las preocupaciones del mercado global sobre los activos de riesgo, provocando una gran entrada de fondos en instrumentos tradicionales de refugio.
En tercer lugar, hay signos de tensión en el suministro de metales físicos. El mercado de plata es especialmente evidente — tras la tendencia de «short squeeze» en octubre, los fondos especulativos continúan invirtiendo sin aliviarse, y el volumen de negociación de futuros de plata en Shanghái ha alcanzado niveles cercanos a los de hace dos meses, durante el período de tensión en el suministro, lo que ha impulsado aún más el precio de la plata.
Desde los máximos históricos, ¿cuánto espacio queda?
Los datos muestran que el oro al contado ya se acerca a su máximo histórico de 4381 dólares/onza alcanzado en octubre, con una diferencia de solo unos 9 dólares. Una vez que se supere eficazmente esta resistencia clave, se marcará la entrada del precio del oro en una nueva fase alcista.
Mirando más allá, el equipo de analistas de Goldman Sachs publicó recientemente un informe que indica que se espera que el oro siga fortaleciéndose el próximo año, con un objetivo de precio de 4900 dólares/onza en un escenario base, y con potencial de mayor subida. Es importante señalar que el equipo de analistas advierte que los inversores en ETF y los bancos centrales de diferentes países están compitiendo por una oferta limitada de lingotes de oro físico, lo que podría seguir apoyando el precio del oro debido a esta tensión estructural.
La conclusión de 2024: cierre de una tendencia épica en los metales preciosos
Esta tendencia anual ya ha establecido récords históricos. Se espera que el oro y la plata tengan el año con el mayor aumento desde 1979 — la plata ha duplicado su valor desde principios de año, y el oro ha subido aproximadamente dos tercios en total.
El principal impulso de esta subida proviene de tres frentes: los bancos centrales de todo el mundo continúan acumulando oro físico, formando una sólida base de «compra oficial»; los fondos que respaldan metales físicos en ETF siguen ingresando dinero, con datos de Bloomberg que muestran entradas netas en ETF de oro durante cinco semanas consecutivas; y, según la World Gold Council, salvo en mayo, las reservas totales de ETF de metales preciosos han aumentado mes a mes en lo que va de año. Paralelamente, la plata también ha beneficiado en las últimas semanas del aumento de la demanda, así como de problemas de liquidez y desajustes de precios en los principales centros de negociación.
Indicaciones técnicas: ¿hacia dónde va el próximo paso?
Desde el análisis técnico de FXStreet, los analistas indican que para que el oro continúe su tendencia alcista, debe superar eficazmente el máximo histórico de 4381 dólares/onza, abriendo así la posibilidad de alcanzar los 4400 dólares/onza e incluso los rangos de 4450-4500 dólares/onza.
Por el contrario, si el precio cae por debajo de los 4300 dólares/onza, los operadores deben estar atentos a una mayor corrección. Los niveles de soporte recientes son los máximos del 11 de diciembre en 4285 dólares/onza, 4250 dólares/onza y 4200 dólares/onza, estos últimos en torno a números enteros.
A las 09:02, hora de Beijing, el precio del oro al contado es de 4372.40 dólares/onza, y la tendencia conjunta de plata y oro sigue en desarrollo. Para los inversores, lo clave es entender la lógica que impulsa estos movimientos — ya sea un cambio en la política macroeconómica, riesgos geopolíticos o tensiones en el suministro físico — todos apuntan en la misma dirección: la reevaluación del mercado sobre la función de refugio y la valoración de la escasez en los metales preciosos.
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¡Los metales preciosos se "descontrolan"! El oro y la plata alcanzan récords históricos. ¿Cómo deben actuar los inversores?
El lunes durante la sesión en Asia, el oro y la plata al contado protagonizaron una tendencia de «doble venta» — el precio del oro se disparó instantáneamente 33 dólares hasta situarse en torno a 4372 dólares/onza, y el precio de la plata superó su máximo histórico, con un aumento diario del 1.3%, situándose en 68.05 dólares/onza. ¿Qué se esconde realmente detrás de esta gran subida?
¿Por qué los metales preciosos de repente aceleran?
Los expertos del mercado señalan que esta ola de subida proviene de la resonancia de tres factores acumulados. En primer lugar, las expectativas sobre la política futura de la Reserva Federal han cambiado sutilmente — debido a datos económicos dispares, los operadores están reevaluando el ritmo de recortes de tasas, con una expectativa generalizada de que en 2026 se implementarán dos recortes, lo cual es sin duda una noticia positiva para el oro y la plata, que no generan intereses. Un entorno de liquidez flexible aumenta significativamente la atracción de los activos de refugio.
En segundo lugar, la tensión geopolítica se ha intensificado nuevamente. Estados Unidos ha reforzado el bloqueo a Venezuela en petróleo, y al mismo tiempo, Ucrania ha llevado a cabo por primera vez ataques contra la «flota fantasma» rusa en el Mediterráneo, eventos que refuerzan las preocupaciones del mercado global sobre los activos de riesgo, provocando una gran entrada de fondos en instrumentos tradicionales de refugio.
En tercer lugar, hay signos de tensión en el suministro de metales físicos. El mercado de plata es especialmente evidente — tras la tendencia de «short squeeze» en octubre, los fondos especulativos continúan invirtiendo sin aliviarse, y el volumen de negociación de futuros de plata en Shanghái ha alcanzado niveles cercanos a los de hace dos meses, durante el período de tensión en el suministro, lo que ha impulsado aún más el precio de la plata.
Desde los máximos históricos, ¿cuánto espacio queda?
Los datos muestran que el oro al contado ya se acerca a su máximo histórico de 4381 dólares/onza alcanzado en octubre, con una diferencia de solo unos 9 dólares. Una vez que se supere eficazmente esta resistencia clave, se marcará la entrada del precio del oro en una nueva fase alcista.
Mirando más allá, el equipo de analistas de Goldman Sachs publicó recientemente un informe que indica que se espera que el oro siga fortaleciéndose el próximo año, con un objetivo de precio de 4900 dólares/onza en un escenario base, y con potencial de mayor subida. Es importante señalar que el equipo de analistas advierte que los inversores en ETF y los bancos centrales de diferentes países están compitiendo por una oferta limitada de lingotes de oro físico, lo que podría seguir apoyando el precio del oro debido a esta tensión estructural.
La conclusión de 2024: cierre de una tendencia épica en los metales preciosos
Esta tendencia anual ya ha establecido récords históricos. Se espera que el oro y la plata tengan el año con el mayor aumento desde 1979 — la plata ha duplicado su valor desde principios de año, y el oro ha subido aproximadamente dos tercios en total.
El principal impulso de esta subida proviene de tres frentes: los bancos centrales de todo el mundo continúan acumulando oro físico, formando una sólida base de «compra oficial»; los fondos que respaldan metales físicos en ETF siguen ingresando dinero, con datos de Bloomberg que muestran entradas netas en ETF de oro durante cinco semanas consecutivas; y, según la World Gold Council, salvo en mayo, las reservas totales de ETF de metales preciosos han aumentado mes a mes en lo que va de año. Paralelamente, la plata también ha beneficiado en las últimas semanas del aumento de la demanda, así como de problemas de liquidez y desajustes de precios en los principales centros de negociación.
Indicaciones técnicas: ¿hacia dónde va el próximo paso?
Desde el análisis técnico de FXStreet, los analistas indican que para que el oro continúe su tendencia alcista, debe superar eficazmente el máximo histórico de 4381 dólares/onza, abriendo así la posibilidad de alcanzar los 4400 dólares/onza e incluso los rangos de 4450-4500 dólares/onza.
Por el contrario, si el precio cae por debajo de los 4300 dólares/onza, los operadores deben estar atentos a una mayor corrección. Los niveles de soporte recientes son los máximos del 11 de diciembre en 4285 dólares/onza, 4250 dólares/onza y 4200 dólares/onza, estos últimos en torno a números enteros.
A las 09:02, hora de Beijing, el precio del oro al contado es de 4372.40 dólares/onza, y la tendencia conjunta de plata y oro sigue en desarrollo. Para los inversores, lo clave es entender la lógica que impulsa estos movimientos — ya sea un cambio en la política macroeconómica, riesgos geopolíticos o tensiones en el suministro físico — todos apuntan en la misma dirección: la reevaluación del mercado sobre la función de refugio y la valoración de la escasez en los metales preciosos.