La caída del mercado bursátil se extiende, el mercado de Hong Kong enfrenta la mayor presión en tres meses
El 16 de diciembre, durante la sesión asiática, el mercado de Hong Kong experimentó una caída significativa. El índice Hang Seng cayó un 1.9% hasta los 25,139 puntos, alcanzando el nivel más bajo desde principios de septiembre, con cerca del 95% de las acciones componentes en rojo. Entre ellas, el índice de tecnología de Hang Seng cayó especialmente, un 2.4%, con empresas líderes como Alibaba, Tencent, China Hongqiao, Zijin Mining, SMIC, entre otras, registrando caídas del 3% al 5.8%. Paralelamente, el KOSPI de Corea del Sur y el índice ponderado de Taiwán también retrocedieron dentro del 1%, convirtiéndose en nuevos objetivos de flujo de capital hacia activos defensivos y bonos.
Datos económicos débiles generan alerta en el mercado
La principal causa de la caída del mercado de Hong Kong y del resto de los mercados asiáticos proviene de los fundamentos económicos de China. Los últimos datos económicos publicados en noviembre muestran un crecimiento en ventas minoristas del 1.3% anual, muy por debajo del 2.9% esperado, y alcanzando un mínimo desde la recuperación post-pandemia; al mismo tiempo, la inversión en activos fijos continúa en contracción, y el mercado inmobiliario no muestra signos de recuperación. Estos datos revelan una clara debilidad en el impulso del consumo, poniendo a prueba la sostenibilidad de la recuperación de la demanda interna.
Los inversores son muy sensibles a esto. La previsión de crecimiento del PIB de China para la primera mitad de 2026 podría reducirse al 4.1%, lo que implica que, sin apoyo político, la tasa de crecimiento económico podría disminuir aún más. Aunque en los primeros nueve meses la tasa de crecimiento fue del 5.2%, el objetivo anual del 5% aún está en el horizonte, pero las autoridades no han dado señales de estímulo a gran escala hasta ahora, lo que aumenta la incertidumbre en el mercado.
Incertidumbre externa y crisis de liquidez
El sentimiento de cautela en el mercado también se debe al entorno externo. Los inversores están en modo de espera antes del informe de empleo no agrícola de EE. UU. del 17 de diciembre; unos datos laborales sólidos podrían reducir las expectativas de recorte de tasas de la Reserva Federal, afectando la atracción de activos sobrevalorados a nivel global, especialmente las acciones tecnológicas. Esta situación de incertidumbre interna y externa provoca una salida masiva de fondos de activos de riesgo, que se dirigen hacia bonos y herramientas de refugio.
Valoración y expectativas de política en juego
Desde el punto de vista de la valoración, el PER del mercado de acciones chino en general es de aproximadamente 12 veces, en niveles atractivos, pero la falta de recuperación en beneficios y la poca participación de fondos minoristas generan poca fuerza de compra. En comparación, las acciones A se benefician de las expectativas de políticas internas, mostrando una resistencia relativa; mientras que el mercado de Hong Kong es más vulnerable a los flujos de capital globales, con mayor volatilidad.
Los profesionales del mercado pronostican que las políticas de estímulo en Beijing se centrarán en apoyar el consumo, y que el rendimiento de las acciones no tecnológicas probablemente se mantenga al menos hasta el primer trimestre de 2025. Además, si las políticas se implementan como se espera en la primera mitad de 2026, podría darse una reversión en la tendencia a la baja del índice de tecnología de Hang Seng.
Recomendaciones de estrategia de inversión
Frente a la mayor volatilidad en los mercados de Hong Kong y Asia, se recomienda a los inversores revisar sus asignaciones de cartera:
A corto plazo, evitar la exposición a acciones tecnológicas con altas valoraciones, y orientarse hacia acciones defensivas de consumo y valores de valor, especialmente en sectores beneficiados por las políticas de demanda interna en China; además, mantener una vigilancia estrecha sobre las políticas de la Reserva Federal y seguir de cerca los detalles de las medidas de estímulo en Beijing.
A largo plazo, aunque actualmente hay volatilidad, el potencial de recuperación en las valoraciones del mercado chino es prometedor, y la diversificación sigue siendo una estrategia prudente. Al fin y al cabo, las correcciones del mercado suelen generar oportunidades de inversión; la clave está en mantener paciencia y disciplina en medio de la incertidumbre.
Conclusión
La caída del mercado de Hong Kong y el retroceso general de los mercados asiáticos reflejan el dolor de la transformación macroeconómica. Las preocupaciones sobre el crecimiento en China, la incertidumbre en las políticas de la Reserva Federal y la rotación en las acciones tecnológicas están reconfigurando el mapa de la tolerancia al riesgo. Los inversores deben seguir de cerca estas variables, buscar oportunidades en medio de los ajustes y estar preparados para capturar los rebotes cuando llegue el próximo ciclo alcista.
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Las acciones de Hong Kong caen a mínimos trimestrales, las tecnológicas lideran con una caída del 3% y las preocupaciones económicas subyacentes
La caída del mercado bursátil se extiende, el mercado de Hong Kong enfrenta la mayor presión en tres meses
El 16 de diciembre, durante la sesión asiática, el mercado de Hong Kong experimentó una caída significativa. El índice Hang Seng cayó un 1.9% hasta los 25,139 puntos, alcanzando el nivel más bajo desde principios de septiembre, con cerca del 95% de las acciones componentes en rojo. Entre ellas, el índice de tecnología de Hang Seng cayó especialmente, un 2.4%, con empresas líderes como Alibaba, Tencent, China Hongqiao, Zijin Mining, SMIC, entre otras, registrando caídas del 3% al 5.8%. Paralelamente, el KOSPI de Corea del Sur y el índice ponderado de Taiwán también retrocedieron dentro del 1%, convirtiéndose en nuevos objetivos de flujo de capital hacia activos defensivos y bonos.
Datos económicos débiles generan alerta en el mercado
La principal causa de la caída del mercado de Hong Kong y del resto de los mercados asiáticos proviene de los fundamentos económicos de China. Los últimos datos económicos publicados en noviembre muestran un crecimiento en ventas minoristas del 1.3% anual, muy por debajo del 2.9% esperado, y alcanzando un mínimo desde la recuperación post-pandemia; al mismo tiempo, la inversión en activos fijos continúa en contracción, y el mercado inmobiliario no muestra signos de recuperación. Estos datos revelan una clara debilidad en el impulso del consumo, poniendo a prueba la sostenibilidad de la recuperación de la demanda interna.
Los inversores son muy sensibles a esto. La previsión de crecimiento del PIB de China para la primera mitad de 2026 podría reducirse al 4.1%, lo que implica que, sin apoyo político, la tasa de crecimiento económico podría disminuir aún más. Aunque en los primeros nueve meses la tasa de crecimiento fue del 5.2%, el objetivo anual del 5% aún está en el horizonte, pero las autoridades no han dado señales de estímulo a gran escala hasta ahora, lo que aumenta la incertidumbre en el mercado.
Incertidumbre externa y crisis de liquidez
El sentimiento de cautela en el mercado también se debe al entorno externo. Los inversores están en modo de espera antes del informe de empleo no agrícola de EE. UU. del 17 de diciembre; unos datos laborales sólidos podrían reducir las expectativas de recorte de tasas de la Reserva Federal, afectando la atracción de activos sobrevalorados a nivel global, especialmente las acciones tecnológicas. Esta situación de incertidumbre interna y externa provoca una salida masiva de fondos de activos de riesgo, que se dirigen hacia bonos y herramientas de refugio.
Valoración y expectativas de política en juego
Desde el punto de vista de la valoración, el PER del mercado de acciones chino en general es de aproximadamente 12 veces, en niveles atractivos, pero la falta de recuperación en beneficios y la poca participación de fondos minoristas generan poca fuerza de compra. En comparación, las acciones A se benefician de las expectativas de políticas internas, mostrando una resistencia relativa; mientras que el mercado de Hong Kong es más vulnerable a los flujos de capital globales, con mayor volatilidad.
Los profesionales del mercado pronostican que las políticas de estímulo en Beijing se centrarán en apoyar el consumo, y que el rendimiento de las acciones no tecnológicas probablemente se mantenga al menos hasta el primer trimestre de 2025. Además, si las políticas se implementan como se espera en la primera mitad de 2026, podría darse una reversión en la tendencia a la baja del índice de tecnología de Hang Seng.
Recomendaciones de estrategia de inversión
Frente a la mayor volatilidad en los mercados de Hong Kong y Asia, se recomienda a los inversores revisar sus asignaciones de cartera:
A corto plazo, evitar la exposición a acciones tecnológicas con altas valoraciones, y orientarse hacia acciones defensivas de consumo y valores de valor, especialmente en sectores beneficiados por las políticas de demanda interna en China; además, mantener una vigilancia estrecha sobre las políticas de la Reserva Federal y seguir de cerca los detalles de las medidas de estímulo en Beijing.
A largo plazo, aunque actualmente hay volatilidad, el potencial de recuperación en las valoraciones del mercado chino es prometedor, y la diversificación sigue siendo una estrategia prudente. Al fin y al cabo, las correcciones del mercado suelen generar oportunidades de inversión; la clave está en mantener paciencia y disciplina en medio de la incertidumbre.
Conclusión
La caída del mercado de Hong Kong y el retroceso general de los mercados asiáticos reflejan el dolor de la transformación macroeconómica. Las preocupaciones sobre el crecimiento en China, la incertidumbre en las políticas de la Reserva Federal y la rotación en las acciones tecnológicas están reconfigurando el mapa de la tolerancia al riesgo. Los inversores deben seguir de cerca estas variables, buscar oportunidades en medio de los ajustes y estar preparados para capturar los rebotes cuando llegue el próximo ciclo alcista.