Cuando buscas identificar si una acción está cara o barata, existe un indicador que la mayoría de inversores consulta antes que nada: el PER. Esta métrica es tan fundamental en el análisis de empresas que forma parte de los seis ratios esenciales (junto con BPA, P/VC, EBITDA, ROE y ROA) que todo analista debe dominar.
¿Qué nos revela realmente el PER?
El PER (Price/Earnings Ratio) es la relación entre el precio de cotización de una empresa y sus beneficios periódicos. En otras palabras, te indica cuántos años de beneficios actuales necesitarías para recuperar el valor total de la compañía en bolsa.
Imagina una empresa con PER de 15: significa que sus ganancias de un año, multiplicadas por 15, igualan su capitalización bursátil. Un PER bajo sugiere que la empresa está infravalorada (potencial compra), mientras que un PER alto puede indicar sobrevaloración o expectativas de crecimiento muy positivas.
Lo interesante es que el PER no se comporta de forma lineal. Observa el caso de Meta Platforms: entre 2020 y finales de 2022, mientras el PER bajaba progresivamente, la acción subía. Esto reflejaba una realidad: la empresa generaba beneficios cada vez mayores. Sin embargo, a partir de finales de 2022, el patrón se rompió. El PER continuaba cayendo, pero el precio se desplomaba. ¿La razón? Los aumentos de tipos de interés de la Reserva Federal hicieron que los valores tecnológicos perdieran atractivo, independientemente de sus fundamentales.
El cálculo simple que puedes hacer en segundos
Calcular el PER es extraordinariamente sencillo. Tienes dos opciones:
Opción 1 - Con magnitudes totales:
PER = Capitalización bursátil ÷ Beneficio neto
Opción 2 - Con datos por acción:
PER = Precio de la acción ÷ Beneficio por acción (BPA)
Ambas fórmulas arrojan el mismo resultado. Veamos dos ejemplos prácticos:
Empresa A: Capitalización de 2.600 millones de dólares, beneficios netos de 658 millones. Su PER = 3,95 (muy bajo, potencialmente infravalorada).
Empresa B: Precio de acción 2,78 $, BPA de 0,09 $. Su PER = 30,9 (elevado, con mayores expectativas de crecimiento incorporadas).
Más allá del PER convencional: variantes que debes conocer
Aunque el PER estándar es práctico, algunos analistas prefieren alternativas que consideran más realistas:
PER de Shiller: En lugar de usar beneficios de un año, toma el promedio de los últimos 10 años ajustado por inflación. La teoría es que 10 años de datos históricos permiten pronosticar beneficios de los próximos 20 años. Evita distorsiones por ciclos económicos puntuales.
PER normalizado: Ajusta la fórmula para reflejar la verdadera salud financiera. Toma la capitalización, resta los activos líquidos, suma la deuda, y divide entre Free Cash Flow en lugar de beneficio neto. Es el método que habría revelado la verdadera situación del Banco Popular antes de su compra por un euro (operación que implicaba asumir deudas milmillonarias).
La interpretación cambia según el contexto
No existe un “PER mágico” aplicable a todas las empresas. Las tablas de interpretación convencionales sugieren:
0-10: Bajo, pero cuidado: puede indicar problemas reales
10-17: Rango “saludable” que los analistas prefieren
17-25: Señal de crecimiento acelerado o burbuja formándose
Más de 25: Altísimas expectativas de rentabilidad futura… o especulación pura
Pero el contexto sectorial es crítico. Arcelor Mittal (acero) cotiza con PER de 2,58 porque la industria metalúrgica típicamente tiene márgenes bajos. Zoom Video, por el contrario, alcanzaba PER de 202,49 durante el auge del teletrabajo porque los mercados proyectaban crecimiento exponencial.
Comparar un banco con una tecnológica usando solo el PER es un error. Debes comparar “peras con peras y manzanas con manzanas”: empresas del mismo sector y geografía.
Cómo los inversores Value explotan el PER
La comunidad de inversión Value (quienes buscan “buenas empresas a buen precio”) utiliza el PER como piedra angular. Fondos como Horos Value Internacional operan con PER de 7,24 frente al 14,55 de su categoría, priorizando empresas infravaloradas. Cobas Internacional mantiene PER de 5,46, validando que la estrategia Value depende críticamente de este indicador.
Qué NO debes hacer con el PER
El PER tiene limitaciones severas que muchos inversores olvidan:
Imperfecto en empresas cíclicas: Un fabricante de automóviles con PER bajo en el pico del ciclo puede tener PER altísimo en la depresión. Los datos están “congelados” en un momento específico.
Inútil sin beneficios: Las startups no rentables tienen PER indefinido. No puedes comparar.
Es una foto, no una película: Refleja la realidad actual, no el destino futuro de la empresa. Muchas compañías con “buen PER” quebraron porque su gestión era desastrosa.
Necesita compañía: Combinar el PER con otras métricas es obligatorio. Analiza BPA, ROE (Return on Equity), ROA (Return on Assets), Precio/Valor Contable y estructura de capital. Un beneficio elevado puede provenir de la venta puntual de un activo, no del negocio principal.
El veredicto: PER es herramienta, no oráculo
El PER es prácticamente accesible, fácil de calcular y excelente para comparaciones rápidas entre empresas del mismo sector. Es por eso que inversores profesionales lo consultan constantemente.
Pero una inversión basada únicamente en PER fracasará. Las compañías en bancarrota tienen PER bajos precisamente porque nadie confía en ellas.
La clave: dedica 10 minutos mínimo a profundizar en los fundamentales de la empresa. Revisa la calidad de la gestión, la solidez del modelo de negocio, la posición competitiva y las proyecciones de crecimiento. Combina el PER con otras ratios y construye un análisis sólido. Así podrás identificar verdaderas oportunidades en lugar de caer en trampas de valor.
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PER: La métrica que nunca puede faltar en tu análisis de inversión
Cuando buscas identificar si una acción está cara o barata, existe un indicador que la mayoría de inversores consulta antes que nada: el PER. Esta métrica es tan fundamental en el análisis de empresas que forma parte de los seis ratios esenciales (junto con BPA, P/VC, EBITDA, ROE y ROA) que todo analista debe dominar.
¿Qué nos revela realmente el PER?
El PER (Price/Earnings Ratio) es la relación entre el precio de cotización de una empresa y sus beneficios periódicos. En otras palabras, te indica cuántos años de beneficios actuales necesitarías para recuperar el valor total de la compañía en bolsa.
Imagina una empresa con PER de 15: significa que sus ganancias de un año, multiplicadas por 15, igualan su capitalización bursátil. Un PER bajo sugiere que la empresa está infravalorada (potencial compra), mientras que un PER alto puede indicar sobrevaloración o expectativas de crecimiento muy positivas.
Lo interesante es que el PER no se comporta de forma lineal. Observa el caso de Meta Platforms: entre 2020 y finales de 2022, mientras el PER bajaba progresivamente, la acción subía. Esto reflejaba una realidad: la empresa generaba beneficios cada vez mayores. Sin embargo, a partir de finales de 2022, el patrón se rompió. El PER continuaba cayendo, pero el precio se desplomaba. ¿La razón? Los aumentos de tipos de interés de la Reserva Federal hicieron que los valores tecnológicos perdieran atractivo, independientemente de sus fundamentales.
El cálculo simple que puedes hacer en segundos
Calcular el PER es extraordinariamente sencillo. Tienes dos opciones:
Opción 1 - Con magnitudes totales: PER = Capitalización bursátil ÷ Beneficio neto
Opción 2 - Con datos por acción: PER = Precio de la acción ÷ Beneficio por acción (BPA)
Ambas fórmulas arrojan el mismo resultado. Veamos dos ejemplos prácticos:
Empresa A: Capitalización de 2.600 millones de dólares, beneficios netos de 658 millones. Su PER = 3,95 (muy bajo, potencialmente infravalorada).
Empresa B: Precio de acción 2,78 $, BPA de 0,09 $. Su PER = 30,9 (elevado, con mayores expectativas de crecimiento incorporadas).
Más allá del PER convencional: variantes que debes conocer
Aunque el PER estándar es práctico, algunos analistas prefieren alternativas que consideran más realistas:
PER de Shiller: En lugar de usar beneficios de un año, toma el promedio de los últimos 10 años ajustado por inflación. La teoría es que 10 años de datos históricos permiten pronosticar beneficios de los próximos 20 años. Evita distorsiones por ciclos económicos puntuales.
PER normalizado: Ajusta la fórmula para reflejar la verdadera salud financiera. Toma la capitalización, resta los activos líquidos, suma la deuda, y divide entre Free Cash Flow en lugar de beneficio neto. Es el método que habría revelado la verdadera situación del Banco Popular antes de su compra por un euro (operación que implicaba asumir deudas milmillonarias).
La interpretación cambia según el contexto
No existe un “PER mágico” aplicable a todas las empresas. Las tablas de interpretación convencionales sugieren:
Pero el contexto sectorial es crítico. Arcelor Mittal (acero) cotiza con PER de 2,58 porque la industria metalúrgica típicamente tiene márgenes bajos. Zoom Video, por el contrario, alcanzaba PER de 202,49 durante el auge del teletrabajo porque los mercados proyectaban crecimiento exponencial.
Comparar un banco con una tecnológica usando solo el PER es un error. Debes comparar “peras con peras y manzanas con manzanas”: empresas del mismo sector y geografía.
Cómo los inversores Value explotan el PER
La comunidad de inversión Value (quienes buscan “buenas empresas a buen precio”) utiliza el PER como piedra angular. Fondos como Horos Value Internacional operan con PER de 7,24 frente al 14,55 de su categoría, priorizando empresas infravaloradas. Cobas Internacional mantiene PER de 5,46, validando que la estrategia Value depende críticamente de este indicador.
Qué NO debes hacer con el PER
El PER tiene limitaciones severas que muchos inversores olvidan:
Imperfecto en empresas cíclicas: Un fabricante de automóviles con PER bajo en el pico del ciclo puede tener PER altísimo en la depresión. Los datos están “congelados” en un momento específico.
Inútil sin beneficios: Las startups no rentables tienen PER indefinido. No puedes comparar.
Es una foto, no una película: Refleja la realidad actual, no el destino futuro de la empresa. Muchas compañías con “buen PER” quebraron porque su gestión era desastrosa.
Necesita compañía: Combinar el PER con otras métricas es obligatorio. Analiza BPA, ROE (Return on Equity), ROA (Return on Assets), Precio/Valor Contable y estructura de capital. Un beneficio elevado puede provenir de la venta puntual de un activo, no del negocio principal.
El veredicto: PER es herramienta, no oráculo
El PER es prácticamente accesible, fácil de calcular y excelente para comparaciones rápidas entre empresas del mismo sector. Es por eso que inversores profesionales lo consultan constantemente.
Pero una inversión basada únicamente en PER fracasará. Las compañías en bancarrota tienen PER bajos precisamente porque nadie confía en ellas.
La clave: dedica 10 minutos mínimo a profundizar en los fundamentales de la empresa. Revisa la calidad de la gestión, la solidez del modelo de negocio, la posición competitiva y las proyecciones de crecimiento. Combina el PER con otras ratios y construye un análisis sólido. Así podrás identificar verdaderas oportunidades en lugar de caer en trampas de valor.