## ecuación de ganancias y pérdidas: ¿quién perderá la confianza de los mercados primero en la carrera entre el euro y el dólar?
Cuando la pareja euro/dólar se mueve entre niveles de **1.1550 y 1.17**, no se trata de números aleatorios en la pantalla, sino de una verdadera batalla entre dos de las economías más fuertes del mundo. Estados Unidos disfruta de una tasa de interés real cercana al **4%** frente al **3.25%** en la zona euro, y esta diferencia por sí sola es suficiente para atraer fondos de inversores hacia los activos estadounidenses. Sin embargo, la historia va más allá de simples porcentajes de interés, hay una lucha real por la confianza entre diferentes políticas monetarias y riesgos económicos desalineados.
## La fortaleza de la economía estadounidense frente a la debilidad de la actividad europea
La economía estadounidense creció más del **2.1%** en la primera mitad de 2025, impulsada por un consumo estable y una fuerte demanda de bienes. La tasa de desempleo bajó al **4%**, mientras que el índice de gastos de consumo personal (PCE) se mantuvo en **2.9%**, ligeramente por encima del objetivo.
Por su parte, Alemania, la mayor economía de la eurozona, registró una caída en la producción industrial del **0.3%** en septiembre. Los índices de gestores de compras cayeron por debajo de las **50 puntos** durante cuatro meses consecutivos. Francia sufre de una tasa de desempleo estancada en **7.5%** y ventas minoristas que disminuyen un **0.4%** mensual. Esta brecha estructural es la que mantiene fuerte al dólar a pesar de las presiones geopolíticas sobre la economía estadounidense.
## Posiciones divergentes de los bancos centrales: ¿quién dará el primer paso?
El Banco Central Europeo optó por la prudencia manteniendo la tasa de interés en su nivel actual en octubre por tercera vez consecutiva, justificándolo con que la inflación actual del **2.6%** sigue por encima del objetivo del **2%**. La presidenta del banco, Christine Lagarde, no cerró la puerta a una posible reducción, pero afirmó que se necesita más certeza.
Los analistas están divididos sobre cuándo ocurrirá la reducción europea: Deutsche Bank espera el primer movimiento a mediados de 2026, mientras que ING ve posible una reducción limitada a finales de 2025 si la inflación disminuye rápidamente.
Por otro lado, la Reserva Federal estadounidense avanza con pasos más audaces hacia un ciclo de flexibilización gradual. Los datos de contratos de futuros muestran expectativas de una posible reducción en diciembre de 2025. Esta diferencia en el ritmo entre los dos bancos centrales es el principal motor del movimiento del euro/dólar.
## El impacto oculto de las crisis geopolíticas
La guerra entre Rusia y Ucrania ha tenido efectos tangibles en Europa. Los precios del gas natural subieron un **12%** en octubre de 2025, impulsados por una ola de frío anticipada y una reducción en los suministros desde Noruega. La Agencia Internacional de Energía advierte que este aumento podría añadir entre **0.3 y 0.4 puntos porcentuales** a la inflación europea para fin de año.
Los gobiernos europeos aumentaron el gasto en defensa en un promedio del **7%**, desplazando recursos de la inversión productiva hacia la defensa, lo que ha debilitado la competitividad europea a medio plazo.
En cambio, el dólar se beneficia de su papel como "refugio seguro". Cuando las tensiones geopolíticas aumentan, los inversores vuelven automáticamente a los activos estadounidenses. Cuando en octubre aumentaron las tensiones en el Mar Negro, el índice del dólar subió un **1.2%** en una semana, mientras que el euro cayó a **1.1570**.
## ¿Qué dice el análisis técnico?
El euro/dólar se mueve en un rango horizontal de consolidación entre **1.1550 y 1.1700**. Los niveles clave de soporte están en **1.1367** y luego en **1.1186**, mientras que las resistencias en **1.1711** y **1.1913**.
El índice de fuerza relativa (RSI) se sitúa alrededor de **40**, lo que indica la ausencia de una tendencia fuerte. El MACD muestra un cruce débil en la tendencia bajista. Los datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas revelan que las posiciones especulativas en el euro se redujeron en un **12%** en octubre, señal de un menor optimismo.
Sin embargo, el índice Sentix de noviembre mostró una ligera mejora en la confianza de los inversores en la eurozona tras cuatro meses de contracción, lo que podría ofrecer un soporte psicológico temporal.
## Los tres escenarios para la decisión europea en diciembre
**Escenario 1: reducción sorpresiva de la tasa europea**
Si el BCE reduce la tasa en **25 puntos básicos** en diciembre mientras la Fed pospone su decisión, esto podría presionar inmediatamente al euro. Los contratos de futuros en Eurex valoran en un **35%** la probabilidad de una bajada en diciembre. ING espera que el euro/dólar caiga hacia **1.14** a corto plazo antes de recuperarse a principios de 2026.
**Escenario 2: mantenimiento con tono acomodaticio**
Si el banco mantiene la tasa en **4%** con señales claras de una reducción en el primer trimestre de 2026, esto sería visto como una "flexibilización verbal". Los analistas de Deutsche Bank esperan un aumento gradual hacia **1.17** en las próximas semanas, especialmente si los datos del mercado laboral estadounidense se debilitan.
**Escenario 3: endurecimiento persistente**
Si el BCE mantiene una postura restrictiva hasta mediados de 2026, esto apoyará temporalmente al euro/dólar, pero profundizará la crisis económica en los países del sur y presionará la moneda posteriormente.
## Diferenciales de rendimiento: la decisión definitiva
La diferencia entre el rendimiento real estadounidense y europeo siempre ha sido el principal motor. El rendimiento de los bonos alemanes a diez años se acercó al **2.3%** en octubre, mientras que los bonos del Tesoro estadounidense estaban en **4.1%**.
Esta diferencia crea una "ventana a corto plazo" que el euro puede aprovechar para recuperar pérdidas, especialmente si los mercados siguen valorando un recorte estadounidense más rápido que el europeo.
## La ecuación final: el dólar tiene ventaja, pero no dominancia
El dólar mantiene una ventaja relativa gracias a la diferencia en los rendimientos y a la alta liquidez, pero ya no tiene la dominancia absoluta como en el pasado. El euro sufre de una debilidad estructural, pero encuentra apoyo en las expectativas de una mejora gradual.
El rango **1.15-1.18** seguirá predominando hasta finales de 2025, con pocas probabilidades de rupturas fuertes a menos que cambie radicalmente el tono de la política monetaria. La pregunta clave no es hacia dónde irá la pareja, sino cuál de las dos monedas perderá primero la confianza de los mercados en su capacidad de resistir.
Si aparecen signos claros de recesión en EE. UU., el dólar será el primero en retroceder. Si la actividad europea continúa débil y las crisis se intensifican, el euro será el mayor perdedor.
En última instancia, las expectativas para el euro en los próximos días dependerán de quién mantenga la confianza de los mercados por más tiempo: la economía estadounidense, con su próxima debilidad estructural, o la europea, con sus desafíos geopolíticos y energéticos actuales.
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## ecuación de ganancias y pérdidas: ¿quién perderá la confianza de los mercados primero en la carrera entre el euro y el dólar?
Cuando la pareja euro/dólar se mueve entre niveles de **1.1550 y 1.17**, no se trata de números aleatorios en la pantalla, sino de una verdadera batalla entre dos de las economías más fuertes del mundo. Estados Unidos disfruta de una tasa de interés real cercana al **4%** frente al **3.25%** en la zona euro, y esta diferencia por sí sola es suficiente para atraer fondos de inversores hacia los activos estadounidenses. Sin embargo, la historia va más allá de simples porcentajes de interés, hay una lucha real por la confianza entre diferentes políticas monetarias y riesgos económicos desalineados.
## La fortaleza de la economía estadounidense frente a la debilidad de la actividad europea
La economía estadounidense creció más del **2.1%** en la primera mitad de 2025, impulsada por un consumo estable y una fuerte demanda de bienes. La tasa de desempleo bajó al **4%**, mientras que el índice de gastos de consumo personal (PCE) se mantuvo en **2.9%**, ligeramente por encima del objetivo.
Por su parte, Alemania, la mayor economía de la eurozona, registró una caída en la producción industrial del **0.3%** en septiembre. Los índices de gestores de compras cayeron por debajo de las **50 puntos** durante cuatro meses consecutivos. Francia sufre de una tasa de desempleo estancada en **7.5%** y ventas minoristas que disminuyen un **0.4%** mensual. Esta brecha estructural es la que mantiene fuerte al dólar a pesar de las presiones geopolíticas sobre la economía estadounidense.
## Posiciones divergentes de los bancos centrales: ¿quién dará el primer paso?
El Banco Central Europeo optó por la prudencia manteniendo la tasa de interés en su nivel actual en octubre por tercera vez consecutiva, justificándolo con que la inflación actual del **2.6%** sigue por encima del objetivo del **2%**. La presidenta del banco, Christine Lagarde, no cerró la puerta a una posible reducción, pero afirmó que se necesita más certeza.
Los analistas están divididos sobre cuándo ocurrirá la reducción europea: Deutsche Bank espera el primer movimiento a mediados de 2026, mientras que ING ve posible una reducción limitada a finales de 2025 si la inflación disminuye rápidamente.
Por otro lado, la Reserva Federal estadounidense avanza con pasos más audaces hacia un ciclo de flexibilización gradual. Los datos de contratos de futuros muestran expectativas de una posible reducción en diciembre de 2025. Esta diferencia en el ritmo entre los dos bancos centrales es el principal motor del movimiento del euro/dólar.
## El impacto oculto de las crisis geopolíticas
La guerra entre Rusia y Ucrania ha tenido efectos tangibles en Europa. Los precios del gas natural subieron un **12%** en octubre de 2025, impulsados por una ola de frío anticipada y una reducción en los suministros desde Noruega. La Agencia Internacional de Energía advierte que este aumento podría añadir entre **0.3 y 0.4 puntos porcentuales** a la inflación europea para fin de año.
Los gobiernos europeos aumentaron el gasto en defensa en un promedio del **7%**, desplazando recursos de la inversión productiva hacia la defensa, lo que ha debilitado la competitividad europea a medio plazo.
En cambio, el dólar se beneficia de su papel como "refugio seguro". Cuando las tensiones geopolíticas aumentan, los inversores vuelven automáticamente a los activos estadounidenses. Cuando en octubre aumentaron las tensiones en el Mar Negro, el índice del dólar subió un **1.2%** en una semana, mientras que el euro cayó a **1.1570**.
## ¿Qué dice el análisis técnico?
El euro/dólar se mueve en un rango horizontal de consolidación entre **1.1550 y 1.1700**. Los niveles clave de soporte están en **1.1367** y luego en **1.1186**, mientras que las resistencias en **1.1711** y **1.1913**.
El índice de fuerza relativa (RSI) se sitúa alrededor de **40**, lo que indica la ausencia de una tendencia fuerte. El MACD muestra un cruce débil en la tendencia bajista. Los datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas revelan que las posiciones especulativas en el euro se redujeron en un **12%** en octubre, señal de un menor optimismo.
Sin embargo, el índice Sentix de noviembre mostró una ligera mejora en la confianza de los inversores en la eurozona tras cuatro meses de contracción, lo que podría ofrecer un soporte psicológico temporal.
## Los tres escenarios para la decisión europea en diciembre
**Escenario 1: reducción sorpresiva de la tasa europea**
Si el BCE reduce la tasa en **25 puntos básicos** en diciembre mientras la Fed pospone su decisión, esto podría presionar inmediatamente al euro. Los contratos de futuros en Eurex valoran en un **35%** la probabilidad de una bajada en diciembre. ING espera que el euro/dólar caiga hacia **1.14** a corto plazo antes de recuperarse a principios de 2026.
**Escenario 2: mantenimiento con tono acomodaticio**
Si el banco mantiene la tasa en **4%** con señales claras de una reducción en el primer trimestre de 2026, esto sería visto como una "flexibilización verbal". Los analistas de Deutsche Bank esperan un aumento gradual hacia **1.17** en las próximas semanas, especialmente si los datos del mercado laboral estadounidense se debilitan.
**Escenario 3: endurecimiento persistente**
Si el BCE mantiene una postura restrictiva hasta mediados de 2026, esto apoyará temporalmente al euro/dólar, pero profundizará la crisis económica en los países del sur y presionará la moneda posteriormente.
## Diferenciales de rendimiento: la decisión definitiva
La diferencia entre el rendimiento real estadounidense y europeo siempre ha sido el principal motor. El rendimiento de los bonos alemanes a diez años se acercó al **2.3%** en octubre, mientras que los bonos del Tesoro estadounidense estaban en **4.1%**.
Esta diferencia crea una "ventana a corto plazo" que el euro puede aprovechar para recuperar pérdidas, especialmente si los mercados siguen valorando un recorte estadounidense más rápido que el europeo.
## La ecuación final: el dólar tiene ventaja, pero no dominancia
El dólar mantiene una ventaja relativa gracias a la diferencia en los rendimientos y a la alta liquidez, pero ya no tiene la dominancia absoluta como en el pasado. El euro sufre de una debilidad estructural, pero encuentra apoyo en las expectativas de una mejora gradual.
El rango **1.15-1.18** seguirá predominando hasta finales de 2025, con pocas probabilidades de rupturas fuertes a menos que cambie radicalmente el tono de la política monetaria. La pregunta clave no es hacia dónde irá la pareja, sino cuál de las dos monedas perderá primero la confianza de los mercados en su capacidad de resistir.
Si aparecen signos claros de recesión en EE. UU., el dólar será el primero en retroceder. Si la actividad europea continúa débil y las crisis se intensifican, el euro será el mayor perdedor.
En última instancia, las expectativas para el euro en los próximos días dependerán de quién mantenga la confianza de los mercados por más tiempo: la economía estadounidense, con su próxima debilidad estructural, o la europea, con sus desafíos geopolíticos y energéticos actuales.