¿Hasta dónde ha llegado realmente el precio del oro y qué le espera?
El año 2025 comenzó con sucesivos sorpresas para el mercado del oro, ya que el metal amarillo experimentó un aumento pronunciado que culminó con superar el horizonte de 4300 dólares por onza en mediados de octubre, antes de deslizarse a la zona de 4000 dólares en noviembre, lo que reconfiguró las perspectivas de los inversores respecto a las oportunidades y pruebas del nuevo año. La media anual que superó los 3455 dólares por onza refleja presiones crecientes que empujan al alza, y la pregunta ahora no es solo si continuará la subida, sino hasta qué nivel puede llegar.
¿Qué impulsa los precios del oro al alza?
Un cambio histórico en el comportamiento de los inversores
El oro ya no es solo un refugio de emergencia en tiempos de crisis, sino que se ha convertido en una herramienta fundamental en las carteras de los inversores institucionales. Los datos muestran que aproximadamente el 28% de los nuevos inversores en mercados avanzados añadieron oro por primera vez el año pasado, y mantuvieron sus posiciones incluso durante las correcciones, creando un soporte estabilizador fuerte. Los fondos cotizados en bolsa de oro registraron flujos masivos que elevaron sus activos gestionados a 472 mil millones de dólares, con las participaciones aumentando a 3838 toneladas — muy cerca del pico histórico de 3929 toneladas.
La demanda de inversión supera las expectativas
Durante la primera mitad de 2025, la demanda total de oro (inversora y comercial) alcanzó 1249 toneladas, con un aumento del 3% anual, pero el valor saltó un 45% hasta los 132 mil millones de dólares. Norteamérica fue el principal impulsor con 345.7 toneladas, seguida por Europa y Asia. Esta distribución geográfica refleja una expansión global real en el interés por el metal precioso.
Los bancos centrales: el comprador principal que no se detiene
El movimiento más destacado fue de los bancos centrales, que reforzaron sus reservas en 244 toneladas solo en el primer trimestre — un 24% más que el promedio trimestral de los últimos cinco años. Solo China añadió más de 65 toneladas en su vigésimo segundo mes consecutivo, mientras Turquía elevó sus reservas por encima de 600 toneladas. Se espera que estas compras continúen siendo un motor principal de la demanda en 2026, especialmente en mercados emergentes que buscan diversificar sus reservas lejos del dólar.
El lado negativo: la limitada oferta
Las minas no pueden seguir el ritmo de la demanda
La producción minera alcanzó las 856 toneladas en el primer trimestre de 2025, con un modesto aumento del 1%, mientras que el oro reciclado disminuyó un 1% debido a las expectativas de mayores subidas. Esta escasez profundiza la brecha entre oferta y demanda y abre la puerta a presiones alcistas adicionales.
Los costos de producción limitan la expansión
El costo medio de extracción global se elevó a 1470 dólares por onza, el nivel más alto en una década, lo que restringe la capacidad de los productores para aumentar rápidamente la oferta a pesar de los precios elevados.
Los principales factores económicos que determinarán el precio en 2026
Política de tasas de interés de EE. UU.: de la restricción a la flexibilización
La Reserva Federal redujo la tasa de interés 25 puntos básicos a 3.75-4% en octubre, y las expectativas del mercado apuntan a una reducción adicional de 25 puntos en diciembre de 2025. Los analistas de BlackRock pronostican que la tasa alcanzará el 3.4% para finales de 2026. Esta disminución gradual en las tasas reduce las rendimientos reales y aumenta la atracción del oro como activo que no genera intereses.
El dólar en caída constante
El índice del dólar ha caído un 7.64% desde su pico a principios de 2025, lo que aumenta la atracción del oro para los inversores extranjeros. Los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años se han reducido de 4.6% a 4.07%, tendencias que respaldan las expectativas de subida.
La deuda soberana y la preocupación inflacionaria
La deuda pública global superó el 100% del PIB, lo que ha llevado a los inversores a buscar refugios seguros que protejan del pérdida de poder adquisitivo. La debilidad del dólar junto con las continuas preocupaciones inflacionarias hacen del oro la primera opción de cobertura.
Las tensiones geopolíticas no han terminado
Los conflictos comerciales entre EE. UU. y China, así como las tensiones en Oriente Medio, elevaron la demanda de oro en un 7% anual, según Reuters. Cualquier shock adicional en 2026 podría llevar los precios a niveles récord.
Los grandes bancos coinciden: 5000 dólares no es un sueño
Expectativas de las instituciones financieras principales
El HSBC prevé que el oro alcanzará los 5000 dólares en la primera mitad de 2026, con un promedio anual de 4600 dólares. Bank of America también elevó su pronóstico a 5000 dólares, con un promedio de 4400 dólares, aunque advirtió sobre una corrección a corto plazo por la toma de beneficios.
Goldman Sachs ajustó su expectativa a 4900 dólares debido a flujos más fuertes hacia fondos de oro. J.P. Morgan espera que el precio llegue a 5055 dólares para mediados de 2026.
El rango más frecuente entre los analistas se sitúa entre 4800 y 5000 dólares como posible pico, con un promedio anual entre 4200 y 4800 dólares.
¿Existen riesgos que amenacen este escenario alcista?
Las advertencias de los expertos no disminuyen el optimismo
El HSBC advirtió sobre una posible corrección hacia los 4200 dólares en la segunda mitad de 2026, pero descartó una caída por debajo de 3800 dólares, salvo en caso de una fuerte crisis económica. Goldman Sachs señaló que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría poner a prueba la “credibilidad del precio”.
No obstante, los analistas de J.P. Morgan y Deutsche Bank coinciden en que el oro ha entrado en una nueva zona de precios difícil de romper a la baja, gracias a la transformación estratégica de los inversores.
¿Qué dice el análisis técnico?
Al cierre del 21 de noviembre de 2025, el oro cotizaba en 4065 dólares, tras un pico de 4381 dólares el 20 de octubre. El precio rompió la línea de la tendencia alcista, pero aún mantiene el principal soporte en la línea de tendencia ascendente.
El nivel de soporte clave en 4000 dólares — un umbral que determina si la corrección continúa o se detiene. Por debajo, el precio podría buscar los 3800 dólares en el nivel de Fibonacci del 50%. Por arriba, los primeros obstáculos fuertes están en 4200 dólares, seguidos por 4400 y 4680 dólares.
El índice de fuerza relativa (RSI) se mantiene en 50 — zona neutral que refleja equilibrio entre compra y venta. El indicador MACD permanece por encima de cero, confirmando la tendencia alcista general. La expectativa es de un rango lateral alcista entre 4000 y 4220 dólares a corto plazo, con una perspectiva positiva mientras el precio se mantenga por encima de la línea de tendencia principal.
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¿Se acerca el oro a la barrera de 5000 dólares? Pronósticos detallados de los precios del oro para 2026
¿Hasta dónde ha llegado realmente el precio del oro y qué le espera?
El año 2025 comenzó con sucesivos sorpresas para el mercado del oro, ya que el metal amarillo experimentó un aumento pronunciado que culminó con superar el horizonte de 4300 dólares por onza en mediados de octubre, antes de deslizarse a la zona de 4000 dólares en noviembre, lo que reconfiguró las perspectivas de los inversores respecto a las oportunidades y pruebas del nuevo año. La media anual que superó los 3455 dólares por onza refleja presiones crecientes que empujan al alza, y la pregunta ahora no es solo si continuará la subida, sino hasta qué nivel puede llegar.
¿Qué impulsa los precios del oro al alza?
Un cambio histórico en el comportamiento de los inversores
El oro ya no es solo un refugio de emergencia en tiempos de crisis, sino que se ha convertido en una herramienta fundamental en las carteras de los inversores institucionales. Los datos muestran que aproximadamente el 28% de los nuevos inversores en mercados avanzados añadieron oro por primera vez el año pasado, y mantuvieron sus posiciones incluso durante las correcciones, creando un soporte estabilizador fuerte. Los fondos cotizados en bolsa de oro registraron flujos masivos que elevaron sus activos gestionados a 472 mil millones de dólares, con las participaciones aumentando a 3838 toneladas — muy cerca del pico histórico de 3929 toneladas.
La demanda de inversión supera las expectativas
Durante la primera mitad de 2025, la demanda total de oro (inversora y comercial) alcanzó 1249 toneladas, con un aumento del 3% anual, pero el valor saltó un 45% hasta los 132 mil millones de dólares. Norteamérica fue el principal impulsor con 345.7 toneladas, seguida por Europa y Asia. Esta distribución geográfica refleja una expansión global real en el interés por el metal precioso.
Los bancos centrales: el comprador principal que no se detiene
El movimiento más destacado fue de los bancos centrales, que reforzaron sus reservas en 244 toneladas solo en el primer trimestre — un 24% más que el promedio trimestral de los últimos cinco años. Solo China añadió más de 65 toneladas en su vigésimo segundo mes consecutivo, mientras Turquía elevó sus reservas por encima de 600 toneladas. Se espera que estas compras continúen siendo un motor principal de la demanda en 2026, especialmente en mercados emergentes que buscan diversificar sus reservas lejos del dólar.
El lado negativo: la limitada oferta
Las minas no pueden seguir el ritmo de la demanda
La producción minera alcanzó las 856 toneladas en el primer trimestre de 2025, con un modesto aumento del 1%, mientras que el oro reciclado disminuyó un 1% debido a las expectativas de mayores subidas. Esta escasez profundiza la brecha entre oferta y demanda y abre la puerta a presiones alcistas adicionales.
Los costos de producción limitan la expansión
El costo medio de extracción global se elevó a 1470 dólares por onza, el nivel más alto en una década, lo que restringe la capacidad de los productores para aumentar rápidamente la oferta a pesar de los precios elevados.
Los principales factores económicos que determinarán el precio en 2026
Política de tasas de interés de EE. UU.: de la restricción a la flexibilización
La Reserva Federal redujo la tasa de interés 25 puntos básicos a 3.75-4% en octubre, y las expectativas del mercado apuntan a una reducción adicional de 25 puntos en diciembre de 2025. Los analistas de BlackRock pronostican que la tasa alcanzará el 3.4% para finales de 2026. Esta disminución gradual en las tasas reduce las rendimientos reales y aumenta la atracción del oro como activo que no genera intereses.
El dólar en caída constante
El índice del dólar ha caído un 7.64% desde su pico a principios de 2025, lo que aumenta la atracción del oro para los inversores extranjeros. Los rendimientos de los bonos estadounidenses a 10 años se han reducido de 4.6% a 4.07%, tendencias que respaldan las expectativas de subida.
La deuda soberana y la preocupación inflacionaria
La deuda pública global superó el 100% del PIB, lo que ha llevado a los inversores a buscar refugios seguros que protejan del pérdida de poder adquisitivo. La debilidad del dólar junto con las continuas preocupaciones inflacionarias hacen del oro la primera opción de cobertura.
Las tensiones geopolíticas no han terminado
Los conflictos comerciales entre EE. UU. y China, así como las tensiones en Oriente Medio, elevaron la demanda de oro en un 7% anual, según Reuters. Cualquier shock adicional en 2026 podría llevar los precios a niveles récord.
Los grandes bancos coinciden: 5000 dólares no es un sueño
Expectativas de las instituciones financieras principales
El HSBC prevé que el oro alcanzará los 5000 dólares en la primera mitad de 2026, con un promedio anual de 4600 dólares. Bank of America también elevó su pronóstico a 5000 dólares, con un promedio de 4400 dólares, aunque advirtió sobre una corrección a corto plazo por la toma de beneficios.
Goldman Sachs ajustó su expectativa a 4900 dólares debido a flujos más fuertes hacia fondos de oro. J.P. Morgan espera que el precio llegue a 5055 dólares para mediados de 2026.
El rango más frecuente entre los analistas se sitúa entre 4800 y 5000 dólares como posible pico, con un promedio anual entre 4200 y 4800 dólares.
¿Existen riesgos que amenacen este escenario alcista?
Las advertencias de los expertos no disminuyen el optimismo
El HSBC advirtió sobre una posible corrección hacia los 4200 dólares en la segunda mitad de 2026, pero descartó una caída por debajo de 3800 dólares, salvo en caso de una fuerte crisis económica. Goldman Sachs señaló que mantener los precios por encima de 4800 dólares podría poner a prueba la “credibilidad del precio”.
No obstante, los analistas de J.P. Morgan y Deutsche Bank coinciden en que el oro ha entrado en una nueva zona de precios difícil de romper a la baja, gracias a la transformación estratégica de los inversores.
¿Qué dice el análisis técnico?
Al cierre del 21 de noviembre de 2025, el oro cotizaba en 4065 dólares, tras un pico de 4381 dólares el 20 de octubre. El precio rompió la línea de la tendencia alcista, pero aún mantiene el principal soporte en la línea de tendencia ascendente.
El nivel de soporte clave en 4000 dólares — un umbral que determina si la corrección continúa o se detiene. Por debajo, el precio podría buscar los 3800 dólares en el nivel de Fibonacci del 50%. Por arriba, los primeros obstáculos fuertes están en 4200 dólares, seguidos por 4400 y 4680 dólares.
El índice de fuerza relativa (RSI) se mantiene en 50 — zona neutral que refleja equilibrio entre compra y venta. El indicador MACD permanece por encima de cero, confirmando la tendencia alcista general. La expectativa es de un rango lateral alcista entre 4000 y 4220 dólares a corto plazo, con una perspectiva positiva mientras el precio se mantenga por encima de la línea de tendencia principal.