La reunión de política monetaria de diciembre de la Reserva Federal expuso fracturas internas significativas respecto al camino adecuado a seguir para las tasas de interés. Cuando la reunión del FOMC concluyó el 10 de diciembre, la institución publicó actas detalladas que iluminaron las perspectivas contrapuestas entre los responsables de la política, con una mayoría sustancial favoreciendo continuas bajadas de tasas, pero una minoría vocal abogando por pausar el ciclo de recortes.
El recorte de tasas de diciembre: amplio apoyo pero resistencia notable
La reunión del FOMC decidió una reducción de 25 puntos básicos, marcando el tercer recorte consecutivo en este ciclo de flexibilización. Sin embargo, la decisión no fue unánime. Siete funcionarios disintieron, la mayor coalición en 37 años contra una decisión de tasas, con algunos argumentando que las tasas deberían haberse reducido en 50 puntos básicos, mientras otros preferían mantener la postura actual. Esta discordia interna subraya la complejidad de navegar entre las preocupaciones por el empleo y los riesgos de inflación.
Según las actas publicadas tras la reunión del FOMC, los participantes reconocieron que la inflación había aumentado desde principios de año y permanecía elevada a pesar de cierta moderación económica. La creación de empleo se había desacelerado y la tasa de desempleo había aumentado ligeramente, lo que llevó a la mayoría de los responsables a considerar que la debilidad del mercado laboral era la preocupación más apremiante.
La mayoría de los responsables ven margen para recortes adicionales
Las actas de la reunión del FOMC dejan claro que la mayoría de los participantes anticipan que futuros recortes de tasas serán apropiados si la inflación continúa su trayectoria descendente esperada. Estos responsables argumentaron que cambiar a una postura de política más neutral proporcionaría un seguro importante contra una posible deterioración del mercado laboral.
Este grupo señaló datos recientes que sugieren que los riesgos a la baja para el empleo se han intensificado, mientras que las presiones inflacionarias al alza se han reducido algo desde sus picos a mitad de año. El argumento se centró en evitar un sobrecalentamiento en una dirección, mientras se protege contra un exceso de holgura económica en la otra—un clásico equilibrio de doble mandato.
Una minoría aconseja paciencia
En contraste, un segmento de los participantes en la reunión del FOMC abogó por mantener las tasas sin cambios “por un período de tiempo”. Su razonamiento se basaba en diferentes suposiciones sobre la persistencia de la inflación. Estos responsables expresaron preocupación porque el progreso hacia el objetivo del 2% de inflación del Fed se había estancado y temían que recortes prematuros pudieran socavar la confianza en el compromiso del banco central con la estabilidad de precios.
Indicaron que mantener el nivel actual de tasas permitiría a los responsables recopilar datos adicionales sobre el mercado laboral y la inflación en las próximas semanas—información crucial que podría redefinir el cálculo para las decisiones futuras del FOMC. Para este grupo, la prudencia exigía una pausa antes de realizar recortes adicionales.
El pivote del balance de reservas
Más allá de la política de tasas, las actas de la reunión del FOMC confirmaron la decisión de la Fed de lanzar su Programa de Gestión de Reservas (RMP), comprando valores del Tesoro a corto plazo para abordar las presiones en el mercado monetario. De manera crucial, los participantes acordaron unánimemente que los saldos de reservas habían alcanzado un nivel adecuado, justificando el cambio hacia compras continuas para mantener reservas suficientes en adelante.
Mirando hacia adelante: la dependencia de los datos predomina
Todos los participantes enfatizaron que la política monetaria sigue siendo dependiente de los datos y no predeterminada. Las actas del FOMC reiteraron que las acciones futuras responderán a las condiciones económicas en evolución, las trayectorias de inflación y las tendencias del empleo, en lugar de seguir un guion predeterminado.
Esta postura sugiere que, a pesar de las divisiones evidentes en la última reunión del FOMC, la institución sigue centrada en la formulación de políticas basada en evidencia. Si la próxima reunión del FOMC resultará en nuevos recortes de tasas o en una pausa táctica dependerá en última instancia de los datos económicos entrantes y de cómo los responsables reevaluarán las trayectorias de inflación y empleo a principios de 2025.
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La divergencia dentro de la reunión del FOMC señala un enfoque cauteloso hacia futuras reducciones de tasas en 2025
La reunión de política monetaria de diciembre de la Reserva Federal expuso fracturas internas significativas respecto al camino adecuado a seguir para las tasas de interés. Cuando la reunión del FOMC concluyó el 10 de diciembre, la institución publicó actas detalladas que iluminaron las perspectivas contrapuestas entre los responsables de la política, con una mayoría sustancial favoreciendo continuas bajadas de tasas, pero una minoría vocal abogando por pausar el ciclo de recortes.
El recorte de tasas de diciembre: amplio apoyo pero resistencia notable
La reunión del FOMC decidió una reducción de 25 puntos básicos, marcando el tercer recorte consecutivo en este ciclo de flexibilización. Sin embargo, la decisión no fue unánime. Siete funcionarios disintieron, la mayor coalición en 37 años contra una decisión de tasas, con algunos argumentando que las tasas deberían haberse reducido en 50 puntos básicos, mientras otros preferían mantener la postura actual. Esta discordia interna subraya la complejidad de navegar entre las preocupaciones por el empleo y los riesgos de inflación.
Según las actas publicadas tras la reunión del FOMC, los participantes reconocieron que la inflación había aumentado desde principios de año y permanecía elevada a pesar de cierta moderación económica. La creación de empleo se había desacelerado y la tasa de desempleo había aumentado ligeramente, lo que llevó a la mayoría de los responsables a considerar que la debilidad del mercado laboral era la preocupación más apremiante.
La mayoría de los responsables ven margen para recortes adicionales
Las actas de la reunión del FOMC dejan claro que la mayoría de los participantes anticipan que futuros recortes de tasas serán apropiados si la inflación continúa su trayectoria descendente esperada. Estos responsables argumentaron que cambiar a una postura de política más neutral proporcionaría un seguro importante contra una posible deterioración del mercado laboral.
Este grupo señaló datos recientes que sugieren que los riesgos a la baja para el empleo se han intensificado, mientras que las presiones inflacionarias al alza se han reducido algo desde sus picos a mitad de año. El argumento se centró en evitar un sobrecalentamiento en una dirección, mientras se protege contra un exceso de holgura económica en la otra—un clásico equilibrio de doble mandato.
Una minoría aconseja paciencia
En contraste, un segmento de los participantes en la reunión del FOMC abogó por mantener las tasas sin cambios “por un período de tiempo”. Su razonamiento se basaba en diferentes suposiciones sobre la persistencia de la inflación. Estos responsables expresaron preocupación porque el progreso hacia el objetivo del 2% de inflación del Fed se había estancado y temían que recortes prematuros pudieran socavar la confianza en el compromiso del banco central con la estabilidad de precios.
Indicaron que mantener el nivel actual de tasas permitiría a los responsables recopilar datos adicionales sobre el mercado laboral y la inflación en las próximas semanas—información crucial que podría redefinir el cálculo para las decisiones futuras del FOMC. Para este grupo, la prudencia exigía una pausa antes de realizar recortes adicionales.
El pivote del balance de reservas
Más allá de la política de tasas, las actas de la reunión del FOMC confirmaron la decisión de la Fed de lanzar su Programa de Gestión de Reservas (RMP), comprando valores del Tesoro a corto plazo para abordar las presiones en el mercado monetario. De manera crucial, los participantes acordaron unánimemente que los saldos de reservas habían alcanzado un nivel adecuado, justificando el cambio hacia compras continuas para mantener reservas suficientes en adelante.
Mirando hacia adelante: la dependencia de los datos predomina
Todos los participantes enfatizaron que la política monetaria sigue siendo dependiente de los datos y no predeterminada. Las actas del FOMC reiteraron que las acciones futuras responderán a las condiciones económicas en evolución, las trayectorias de inflación y las tendencias del empleo, en lugar de seguir un guion predeterminado.
Esta postura sugiere que, a pesar de las divisiones evidentes en la última reunión del FOMC, la institución sigue centrada en la formulación de políticas basada en evidencia. Si la próxima reunión del FOMC resultará en nuevos recortes de tasas o en una pausa táctica dependerá en última instancia de los datos económicos entrantes y de cómo los responsables reevaluarán las trayectorias de inflación y empleo a principios de 2025.