Construir una “computadora mundial” verdaderamente descentralizada sigue siendo la estrella polar de Ethereum, según recientes ideas del fundador Vitalik Buterin. En lugar de ser solo otra cadena de bloques, Ethereum aspira a servir como infraestructura fundamental para una internet más abierta y resistente a la censura.
Mejoras técnicas que allanan el camino
Para 2025, Ethereum ha realizado mejoras sustanciales en múltiples capas. La red ha ampliado tanto sus límites de gas como su capacidad de almacenamiento en blobs, creando más espacio para transacciones y disponibilidad de datos. Al mismo tiempo, el equipo de desarrollo ha mejorado la calidad del software de los nodos, facilitando y haciendo más eficiente que los participantes puedan operar la red.
El avance más importante proviene de los progresos en el rendimiento de zkEVM. Las Máquinas Virtuales de Ethereum de conocimiento cero representan un salto cuántico en soluciones de escalabilidad, permitiendo que la red procese transacciones a gran escala mientras mantiene la seguridad criptográfica. Combinado con el despliegue de PeerDAS (Muestreo de Disponibilidad de Datos Peer), Ethereum está evolucionando hacia una capa-1 más robusta y capaz.
La imperativa de la descentralización
Lo que distingue la visión de Ethereum es su compromiso con una verdadera descentralización tanto en infraestructura como en aplicaciones. La red está desarrollando aplicaciones descentralizadas que resisten naturalmente el fraude, la censura y el control no deseado por parte de terceros. Estos protocolos están diseñados para persistir y seguir funcionando incluso si sus desarrolladores originales se retiran.
El desafío restante
Lograr el estatus de “computadora mundial” requiere resolver dos problemas interconectados. Primero, Ethereum debe permitir una usabilidad a gran escala—transacciones lo suficientemente rápidas y baratas para miles de millones de usuarios. Segundo, el ecosistema debe incorporar una verdadera descentralización en el diseño de las aplicaciones, no solo confiar en ella a nivel de protocolo.
Este doble enfoque en escalabilidad y descentralización representa el plan de Ethereum para convertirse en algo más que una capa de liquidación, sino en la columna vertebral de una nueva economía digital.
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Vitalik Buterin revela el camino de Ethereum para crear una red de computación global
Construir una “computadora mundial” verdaderamente descentralizada sigue siendo la estrella polar de Ethereum, según recientes ideas del fundador Vitalik Buterin. En lugar de ser solo otra cadena de bloques, Ethereum aspira a servir como infraestructura fundamental para una internet más abierta y resistente a la censura.
Mejoras técnicas que allanan el camino
Para 2025, Ethereum ha realizado mejoras sustanciales en múltiples capas. La red ha ampliado tanto sus límites de gas como su capacidad de almacenamiento en blobs, creando más espacio para transacciones y disponibilidad de datos. Al mismo tiempo, el equipo de desarrollo ha mejorado la calidad del software de los nodos, facilitando y haciendo más eficiente que los participantes puedan operar la red.
El avance más importante proviene de los progresos en el rendimiento de zkEVM. Las Máquinas Virtuales de Ethereum de conocimiento cero representan un salto cuántico en soluciones de escalabilidad, permitiendo que la red procese transacciones a gran escala mientras mantiene la seguridad criptográfica. Combinado con el despliegue de PeerDAS (Muestreo de Disponibilidad de Datos Peer), Ethereum está evolucionando hacia una capa-1 más robusta y capaz.
La imperativa de la descentralización
Lo que distingue la visión de Ethereum es su compromiso con una verdadera descentralización tanto en infraestructura como en aplicaciones. La red está desarrollando aplicaciones descentralizadas que resisten naturalmente el fraude, la censura y el control no deseado por parte de terceros. Estos protocolos están diseñados para persistir y seguir funcionando incluso si sus desarrolladores originales se retiran.
El desafío restante
Lograr el estatus de “computadora mundial” requiere resolver dos problemas interconectados. Primero, Ethereum debe permitir una usabilidad a gran escala—transacciones lo suficientemente rápidas y baratas para miles de millones de usuarios. Segundo, el ecosistema debe incorporar una verdadera descentralización en el diseño de las aplicaciones, no solo confiar en ella a nivel de protocolo.
Este doble enfoque en escalabilidad y descentralización representa el plan de Ethereum para convertirse en algo más que una capa de liquidación, sino en la columna vertebral de una nueva economía digital.