La lealtad habla más en silencio. En la ausencia, se revela a uno mismo. Las personas son leales a la ganancia, no a ti.
Cuando hay éxito, el entorno está lleno de gente. Todos se acercan, todos apoyan. El éxito otorga poder y estatus. Las personas que están contigo mientras ganas, por eso no te pertenecen.
La verdadera lealtad, en cambio, aparece en un lugar invisible. En ese lugar invisible, cuando tu poder disminuye y la utilidad que ofreces desaparece...
Cuando las personas piensan que ya no pueden obtener nada de ti. En ese momento, la multitud a tu alrededor se disuelve rápidamente y esa disolución pasa desapercibida.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
La lealtad habla más en silencio. En la ausencia, se revela a uno mismo. Las personas son leales a la ganancia, no a ti.
Cuando hay éxito, el entorno está lleno de gente. Todos se acercan, todos apoyan. El éxito otorga poder y estatus. Las personas que están contigo mientras ganas, por eso no te pertenecen.
La verdadera lealtad, en cambio, aparece en un lugar invisible. En ese lugar invisible, cuando tu poder disminuye y la utilidad que ofreces desaparece...
Cuando las personas piensan que ya no pueden obtener nada de ti. En ese momento, la multitud a tu alrededor se disuelve rápidamente y esa disolución pasa desapercibida.