Dos empleados del sector tecnológico han declarado formalmente su culpabilidad en un tribunal federal por su participación en operaciones coordinadas de ransomware dirigidas a empresas y organizaciones estadounidenses a lo largo de 2023. El caso, presentado en el Distrito Sur de Florida, se centra en Ryan Goldberg, residente en Georgia, y Kevin Martin de Texas, quienes colaboraron con actores criminales para desplegar el notorio ransomware ALPHV BlackCat en múltiples sistemas de infraestructura.
El esquema y su impacto financiero
La conspiración implicó comprometer las redes de numerosas víctimas y exigir pagos sustanciales en criptomonedas a cambio de la restauración de datos. En al menos una brecha particularmente significativa, los perpetradores lograron obtener 1.2 millones de dólares en Bitcoin de su objetivo. En lugar de operar de forma independiente, Goldberg y Martin funcionaron como afiliados dentro del ecosistema de ransomware, canalizando una parte de los beneficios directamente a los desarrolladores de malware que crearon y mantuvieron la herramienta ALPHV BlackCat.
Implicaciones en la industria y consecuencias legales
El caso tiene implicaciones preocupantes para el sector de ciberseguridad, ya que ambos acusados mantenían roles en campos relacionados con la tecnología y la seguridad antes de que sus actividades delictivas salieran a la luz. Los fiscales federales subrayaron la gravedad de sus acciones al presentar cargos que conllevan largas penas de prisión.
La audiencia de sentencia está programada para el 12 de marzo de 2026. Ambas personas enfrentan una pena máxima de 20 años en prisión federal, reflejando la gravedad con la que los tribunales de EE. UU. están tratando las operaciones organizadas de ransomware. Esta acusación forma parte de un esfuerzo más amplio de las fuerzas del orden para desmantelar redes criminales de ransomware como servicio que continúan atacando infraestructuras críticas y entidades del sector privado.
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Profesionales de ciberseguridad se declaran culpables en un caso importante de ransomware en EE. UU.
Dos empleados del sector tecnológico han declarado formalmente su culpabilidad en un tribunal federal por su participación en operaciones coordinadas de ransomware dirigidas a empresas y organizaciones estadounidenses a lo largo de 2023. El caso, presentado en el Distrito Sur de Florida, se centra en Ryan Goldberg, residente en Georgia, y Kevin Martin de Texas, quienes colaboraron con actores criminales para desplegar el notorio ransomware ALPHV BlackCat en múltiples sistemas de infraestructura.
El esquema y su impacto financiero
La conspiración implicó comprometer las redes de numerosas víctimas y exigir pagos sustanciales en criptomonedas a cambio de la restauración de datos. En al menos una brecha particularmente significativa, los perpetradores lograron obtener 1.2 millones de dólares en Bitcoin de su objetivo. En lugar de operar de forma independiente, Goldberg y Martin funcionaron como afiliados dentro del ecosistema de ransomware, canalizando una parte de los beneficios directamente a los desarrolladores de malware que crearon y mantuvieron la herramienta ALPHV BlackCat.
Implicaciones en la industria y consecuencias legales
El caso tiene implicaciones preocupantes para el sector de ciberseguridad, ya que ambos acusados mantenían roles en campos relacionados con la tecnología y la seguridad antes de que sus actividades delictivas salieran a la luz. Los fiscales federales subrayaron la gravedad de sus acciones al presentar cargos que conllevan largas penas de prisión.
La audiencia de sentencia está programada para el 12 de marzo de 2026. Ambas personas enfrentan una pena máxima de 20 años en prisión federal, reflejando la gravedad con la que los tribunales de EE. UU. están tratando las operaciones organizadas de ransomware. Esta acusación forma parte de un esfuerzo más amplio de las fuerzas del orden para desmantelar redes criminales de ransomware como servicio que continúan atacando infraestructuras críticas y entidades del sector privado.