2025年 fue un año de descenso inesperado para las criptomonedas. Por otro lado, el oro y las acciones se mantuvieron firmes, provocando un cambio significativo en la asignación de capital en todo el mercado. Sin embargo, los analistas de mercado señalan que esta situación podría invertirse en 2026, y las señales de ello ya comienzan a aparecer en los indicadores en cadena.
Diferencias en el rendimiento entre clases de activos: por qué las criptomonedas quedaron rezagadas ahora
Al observar la evolución del rendimiento desde principios de noviembre, la brecha es evidente:
Oro: +9%
S&P 500: +1%
Bitcoin: aproximadamente -20%, actualmente en torno a $91,000
Durante todo 2025, la divergencia fue aún más marcada. El oro subió aproximadamente un 70% desde principios de año, y la plata experimentó un aumento vertiginoso del 150%, mientras que Bitcoin tuvo que soportar una caída de aproximadamente el 6%.
Este cambio no es solo una fluctuación temporal, sino que refleja cambios en el entorno macroeconómico. Ante las preocupaciones inflacionarias y el aumento de riesgos geopolíticos, los inversores se inclinaron más hacia activos tradicionales de cobertura. La preferencia por activos físicos frente a la presión deflacionaria se convirtió en el tema dominante de 2025.
Las señales en cadena que indican un cambio de tendencia
Curiosamente, ya se están gestando movimientos en el fondo del mercado.
El comportamiento de los poseedores de monedas (grandes tenedores) ha cambiado notablemente. A partir de la segunda mitad del año, la tasa de acumulación de las ballenas, las grandes carteras, se desaceleró, mientras que las carteras pequeñas estaban comprando más. La cantidad de BTC en manos de los tenedores a largo plazo, que era de 14.8 millones en julio, disminuyó a 14.3 millones en diciembre, y luego se estabilizó. Esto es típico en la fase de distribución de un ciclo tardío.
Además, es importante destacar que, aunque las direcciones activas de Bitcoin aumentaron un 5.5% en 24 horas, el número de transacciones disminuyó. Esto sugiere un movimiento típico de acumulación en lugar de especulación.
Los observadores del mercado interpretan este fenómeno como una señal temprana de rotación de capital. Con la estabilización de los precios de los metales preciosos y la normalización de la liquidez, los fondos de inversión están comenzando a regresar al mercado de criptomonedas.
Por qué Bitcoin está “esperando” y los escenarios de recuperación
Los optimistas de Bitcoin inicialmente esperaban que la presión deflacionaria en 2025 impulsara su precio. Sin embargo, la realidad fue diferente. Bitcoin alcanzó los $126,000 a principios de octubre, pero luego cayó significativamente, y a finales de año volvió a caer por debajo de $90,000.
No obstante, varios analistas sostienen que este bajo rendimiento no refleja una debilidad estructural, sino un problema de timing. Un punto clave es que el oro ha liderado a Bitcoin en aproximadamente 26 semanas. En ciclos anteriores, es común que Bitcoin siga a los activos líderes, y en esos casos, la subida suele ser mayor en comparación.
El estancamiento actual de Bitcoin es muy similar a la fase de consolidación que experimentó el oro el verano pasado. Si la liquidez mejora y el capital especulativo comienza a volver, es muy probable que Bitcoin tenga una recuperación rápida.
Lo que los mercados de predicción sugieren para 2026
Las probabilidades en los mercados de predicción (polymarkets) reflejan claramente la percepción de los participantes:
Probabilidad de que Bitcoin sea el activo con mejor rendimiento en 2026: 40%
Probabilidad de que el oro lidere: 33%
Probabilidad de que las acciones sean las de mejor rendimiento: 25%
Estas probabilidades muestran la confianza del mercado en que, en 2026, el capital volverá a fluir hacia las criptomonedas y Bitcoin invertirá su posición respecto a los activos tradicionales de cobertura.
Si la liquidez se sigue relajando y los riesgos macroeconómicos cambian, es muy probable que Bitcoin retome su papel histórico. En ese escenario, la actual brecha en el rendimiento podría amplificarse aún más en la próxima recuperación.
¿Es la “diferencia” una oportunidad o una advertencia?
La brecha entre las criptomonedas y los activos tradicionales en 2025, a simple vista, parece indicar debilidad en las criptomonedas. Sin embargo, desde una perspectiva estructural del mercado, esto puede ser la preparación para una fuerte recuperación.
La desaceleración en la acumulación de los ballenas → Fin de la fase de distribución
El aumento en la compra por parte de los pequeños tenedores → Inicio de la entrada de inversores minoristas
El aumento en direcciones activas y la disminución en transacciones → Movimiento más orientado a la inversión a largo plazo, no a la especulación
Cuando estos indicadores se alineen, la rotación de capital pasará de ser una “expectativa” a una “realidad”.
Los analistas concluyen claramente: “La recuperación de las criptomonedas y su superación de los activos tradicionales sigue siendo una posibilidad muy realista.” La mirada hacia 2026 sugiere que tras la quietud de 2025, se avecina un movimiento importante.
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Se vislumbra la pista hacia 2026: Bitcoin y las criptomonedas comienzan a trazar el escenario de una «rally de ponerse al día»
2025年 fue un año de descenso inesperado para las criptomonedas. Por otro lado, el oro y las acciones se mantuvieron firmes, provocando un cambio significativo en la asignación de capital en todo el mercado. Sin embargo, los analistas de mercado señalan que esta situación podría invertirse en 2026, y las señales de ello ya comienzan a aparecer en los indicadores en cadena.
Diferencias en el rendimiento entre clases de activos: por qué las criptomonedas quedaron rezagadas ahora
Al observar la evolución del rendimiento desde principios de noviembre, la brecha es evidente:
Durante todo 2025, la divergencia fue aún más marcada. El oro subió aproximadamente un 70% desde principios de año, y la plata experimentó un aumento vertiginoso del 150%, mientras que Bitcoin tuvo que soportar una caída de aproximadamente el 6%.
Este cambio no es solo una fluctuación temporal, sino que refleja cambios en el entorno macroeconómico. Ante las preocupaciones inflacionarias y el aumento de riesgos geopolíticos, los inversores se inclinaron más hacia activos tradicionales de cobertura. La preferencia por activos físicos frente a la presión deflacionaria se convirtió en el tema dominante de 2025.
Las señales en cadena que indican un cambio de tendencia
Curiosamente, ya se están gestando movimientos en el fondo del mercado.
El comportamiento de los poseedores de monedas (grandes tenedores) ha cambiado notablemente. A partir de la segunda mitad del año, la tasa de acumulación de las ballenas, las grandes carteras, se desaceleró, mientras que las carteras pequeñas estaban comprando más. La cantidad de BTC en manos de los tenedores a largo plazo, que era de 14.8 millones en julio, disminuyó a 14.3 millones en diciembre, y luego se estabilizó. Esto es típico en la fase de distribución de un ciclo tardío.
Además, es importante destacar que, aunque las direcciones activas de Bitcoin aumentaron un 5.5% en 24 horas, el número de transacciones disminuyó. Esto sugiere un movimiento típico de acumulación en lugar de especulación.
Los observadores del mercado interpretan este fenómeno como una señal temprana de rotación de capital. Con la estabilización de los precios de los metales preciosos y la normalización de la liquidez, los fondos de inversión están comenzando a regresar al mercado de criptomonedas.
Por qué Bitcoin está “esperando” y los escenarios de recuperación
Los optimistas de Bitcoin inicialmente esperaban que la presión deflacionaria en 2025 impulsara su precio. Sin embargo, la realidad fue diferente. Bitcoin alcanzó los $126,000 a principios de octubre, pero luego cayó significativamente, y a finales de año volvió a caer por debajo de $90,000.
No obstante, varios analistas sostienen que este bajo rendimiento no refleja una debilidad estructural, sino un problema de timing. Un punto clave es que el oro ha liderado a Bitcoin en aproximadamente 26 semanas. En ciclos anteriores, es común que Bitcoin siga a los activos líderes, y en esos casos, la subida suele ser mayor en comparación.
El estancamiento actual de Bitcoin es muy similar a la fase de consolidación que experimentó el oro el verano pasado. Si la liquidez mejora y el capital especulativo comienza a volver, es muy probable que Bitcoin tenga una recuperación rápida.
Lo que los mercados de predicción sugieren para 2026
Las probabilidades en los mercados de predicción (polymarkets) reflejan claramente la percepción de los participantes:
Estas probabilidades muestran la confianza del mercado en que, en 2026, el capital volverá a fluir hacia las criptomonedas y Bitcoin invertirá su posición respecto a los activos tradicionales de cobertura.
Si la liquidez se sigue relajando y los riesgos macroeconómicos cambian, es muy probable que Bitcoin retome su papel histórico. En ese escenario, la actual brecha en el rendimiento podría amplificarse aún más en la próxima recuperación.
¿Es la “diferencia” una oportunidad o una advertencia?
La brecha entre las criptomonedas y los activos tradicionales en 2025, a simple vista, parece indicar debilidad en las criptomonedas. Sin embargo, desde una perspectiva estructural del mercado, esto puede ser la preparación para una fuerte recuperación.
Cuando estos indicadores se alineen, la rotación de capital pasará de ser una “expectativa” a una “realidad”.
Los analistas concluyen claramente: “La recuperación de las criptomonedas y su superación de los activos tradicionales sigue siendo una posibilidad muy realista.” La mirada hacia 2026 sugiere que tras la quietud de 2025, se avecina un movimiento importante.