La semana pasada (15/12-19/12), la volatilidad en el mercado de divisas se intensificó, con el índice del dólar estadounidense subiendo un 0.33%, mientras que las monedas no estadounidenses en general se vieron presionadas. Entre ellas, el yen japonés cayó un 1.28% liderando las pérdidas, el euro cayó un 0.23%, el dólar australiano cayó un 0.65%, y solo la libra esterlina subió ligeramente un 0.03%. ¿Qué señales ocultas hay detrás de esta ola de ventas?
Detrás de la caída del yen: ¿el aumento de tasas por parte del banco central provoca una paradoja de depreciación?
El USD/JPY subió un 1.28% la semana pasada, creando una situación de rápida deterioración del tipo de cambio. Lo que parece contradictorio es que el Banco de Japón, como se esperaba, subió las tasas en 25 puntos básicos, pero no pudo detener la depreciación del yen—sino que se convirtió en el catalizador de una aceleración en la caída.
El problema radica en el tono dovish del gobernador del Banco de Japón, Ueda Kazuo. El mercado esperaba que el aumento de tasas viniera acompañado de comentarios hawkish, pero quedó decepcionado. Al mismo tiempo, el gabinete de Sanae Noda anunció un enorme paquete de estímulo fiscal de 18.3 billones de yenes, que contrarrestó directamente los efectos contractivos del aumento de tasas, haciendo que las señales de política del banco central fueran confusas.
¿Y los resultados? El mercado reajustó sus expectativas, anticipando que el Banco de Japón solo bajará las tasas una vez en 2026. Incluso, Sumitomo Mitsui Banking Corporation predice que en el primer trimestre de 2026, el tipo de cambio del yen podría caer hasta 162. La caída del yen ya parece inevitable.
158 se convierte en el punto crítico para la intervención gubernamental
JPMorgan advierte que si el yen continúa depreciándose en el corto plazo por encima de 160, será considerado como una fluctuación abrupta del tipo de cambio, y la probabilidad de que el gobierno japonés intervenga será muy alta. En otras palabras, el rango de 158-160 es una ventana de observación para la intervención gubernamental.
Sin embargo, las predicciones de Nomura Securities son completamente diferentes: en un contexto de tasas de interés en EE. UU. en descenso, el dólar se debilitará y el yen tendrá dificultades para seguir depreciándose. Su pronóstico es que en el primer trimestre de 2026, el yen podría rebotar hasta 155.
Las divergencias en el mercado son intensas, y las expectativas de intervención gubernamental están en aumento.
Análisis técnico: tendencia alcista a corto plazo, pero surgen riesgos de techo
Desde el punto de vista técnico, el USD/JPY ha superado la media móvil de 21 días, y el MACD indica una señal de compra. Si logra superar eficazmente la resistencia en 158, se abrirá un espacio mayor hacia arriba. Pero esto también significa que la presión para que el gobierno intervenga será cada vez mayor.
Por otro lado, si el tipo de cambio se mantiene por debajo de 158, aumentará la probabilidad de una corrección, con un soporte cercano a 154.
Euro: las expectativas de recortes de tasas de la Fed actúan como soporte
En comparación con la situación del yen, el euro muestra una tendencia relativamente estable. La semana pasada, el euro/dólar subió y luego cayó, cerrando finalmente con una caída del 0.23%.
El Banco Central Europeo mantuvo las tasas sin cambios como se esperaba, pero la presidenta Lagarde no dio las señales hawkish que se anticipaban. Los datos de empleo no agrícola y de IPC de EE. UU. de noviembre mostraron resultados dispares, y Morgan Stanley y Barclays advirtieron sobre posibles distorsiones técnicas en los datos. Actualmente, el mercado espera que la Fed reduzca las tasas dos veces en 2026, con una probabilidad del 66.5% de una bajada en abril.
DANSKE Bank es optimista respecto a la tendencia a medio plazo del euro, ya que la diferencia de tasas reales ajustadas por inflación se reducirá, y el repunte en los activos europeos, junto con la cobertura contra la depreciación del dólar, impulsarán el euro. Desde el punto de vista técnico, el euro/dólar todavía se mantiene por encima de varias medias móviles, y en el corto plazo, se espera que pueda subir hasta el máximo anterior en torno a 1.18. El soporte se sitúa en la media móvil de 100 días en 1.165.
Puntos clave de la semana
La tendencia a la caída del yen dependerá de la actitud de Ueda Kazuo en sus discursos y de la intensidad de la intervención verbal de las autoridades japonesas. Si sus declaraciones se vuelven más hawkish o si se intensifica la intervención, el USD/JPY enfrentará presiones a la baja. Los datos del PIB del tercer trimestre en EE. UU. influirán directamente en el EUR/USD: si son mejores de lo esperado, favorecerán al dólar; si no, beneficiarán al euro.
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El yen japonés se desploma acercándose a 158: ¿la política del banco central ha fallado y se abre la ventana de intervención del gobierno?
La semana pasada (15/12-19/12), la volatilidad en el mercado de divisas se intensificó, con el índice del dólar estadounidense subiendo un 0.33%, mientras que las monedas no estadounidenses en general se vieron presionadas. Entre ellas, el yen japonés cayó un 1.28% liderando las pérdidas, el euro cayó un 0.23%, el dólar australiano cayó un 0.65%, y solo la libra esterlina subió ligeramente un 0.03%. ¿Qué señales ocultas hay detrás de esta ola de ventas?
Detrás de la caída del yen: ¿el aumento de tasas por parte del banco central provoca una paradoja de depreciación?
El USD/JPY subió un 1.28% la semana pasada, creando una situación de rápida deterioración del tipo de cambio. Lo que parece contradictorio es que el Banco de Japón, como se esperaba, subió las tasas en 25 puntos básicos, pero no pudo detener la depreciación del yen—sino que se convirtió en el catalizador de una aceleración en la caída.
El problema radica en el tono dovish del gobernador del Banco de Japón, Ueda Kazuo. El mercado esperaba que el aumento de tasas viniera acompañado de comentarios hawkish, pero quedó decepcionado. Al mismo tiempo, el gabinete de Sanae Noda anunció un enorme paquete de estímulo fiscal de 18.3 billones de yenes, que contrarrestó directamente los efectos contractivos del aumento de tasas, haciendo que las señales de política del banco central fueran confusas.
¿Y los resultados? El mercado reajustó sus expectativas, anticipando que el Banco de Japón solo bajará las tasas una vez en 2026. Incluso, Sumitomo Mitsui Banking Corporation predice que en el primer trimestre de 2026, el tipo de cambio del yen podría caer hasta 162. La caída del yen ya parece inevitable.
158 se convierte en el punto crítico para la intervención gubernamental
JPMorgan advierte que si el yen continúa depreciándose en el corto plazo por encima de 160, será considerado como una fluctuación abrupta del tipo de cambio, y la probabilidad de que el gobierno japonés intervenga será muy alta. En otras palabras, el rango de 158-160 es una ventana de observación para la intervención gubernamental.
Sin embargo, las predicciones de Nomura Securities son completamente diferentes: en un contexto de tasas de interés en EE. UU. en descenso, el dólar se debilitará y el yen tendrá dificultades para seguir depreciándose. Su pronóstico es que en el primer trimestre de 2026, el yen podría rebotar hasta 155.
Las divergencias en el mercado son intensas, y las expectativas de intervención gubernamental están en aumento.
Análisis técnico: tendencia alcista a corto plazo, pero surgen riesgos de techo
Desde el punto de vista técnico, el USD/JPY ha superado la media móvil de 21 días, y el MACD indica una señal de compra. Si logra superar eficazmente la resistencia en 158, se abrirá un espacio mayor hacia arriba. Pero esto también significa que la presión para que el gobierno intervenga será cada vez mayor.
Por otro lado, si el tipo de cambio se mantiene por debajo de 158, aumentará la probabilidad de una corrección, con un soporte cercano a 154.
Euro: las expectativas de recortes de tasas de la Fed actúan como soporte
En comparación con la situación del yen, el euro muestra una tendencia relativamente estable. La semana pasada, el euro/dólar subió y luego cayó, cerrando finalmente con una caída del 0.23%.
El Banco Central Europeo mantuvo las tasas sin cambios como se esperaba, pero la presidenta Lagarde no dio las señales hawkish que se anticipaban. Los datos de empleo no agrícola y de IPC de EE. UU. de noviembre mostraron resultados dispares, y Morgan Stanley y Barclays advirtieron sobre posibles distorsiones técnicas en los datos. Actualmente, el mercado espera que la Fed reduzca las tasas dos veces en 2026, con una probabilidad del 66.5% de una bajada en abril.
DANSKE Bank es optimista respecto a la tendencia a medio plazo del euro, ya que la diferencia de tasas reales ajustadas por inflación se reducirá, y el repunte en los activos europeos, junto con la cobertura contra la depreciación del dólar, impulsarán el euro. Desde el punto de vista técnico, el euro/dólar todavía se mantiene por encima de varias medias móviles, y en el corto plazo, se espera que pueda subir hasta el máximo anterior en torno a 1.18. El soporte se sitúa en la media móvil de 100 días en 1.165.
Puntos clave de la semana
La tendencia a la caída del yen dependerá de la actitud de Ueda Kazuo en sus discursos y de la intensidad de la intervención verbal de las autoridades japonesas. Si sus declaraciones se vuelven más hawkish o si se intensifica la intervención, el USD/JPY enfrentará presiones a la baja. Los datos del PIB del tercer trimestre en EE. UU. influirán directamente en el EUR/USD: si son mejores de lo esperado, favorecerán al dólar; si no, beneficiarán al euro.