El Banco de Japón ha anunciado que a partir de este mes publicará mensualmente un “Indicador de referencia del IPC subyacente”, intentando demostrar al mercado que las presiones inflacionarias potenciales siguen siendo fuertes, incluso cuando el IPC oficial ha caído por debajo del 2%. Los analistas señalan que esto parece más una “postura de oposición” del banco central hacia la primera ministra Sanae Yoshimura.
(Contexto previo: El Banco de Japón mantiene la tasa de interés en 0.75%, como se esperaba, mientras que el aumento en los precios del petróleo debido a los conflictos en Oriente Medio introduce una nueva variable para las subidas de tasas)
(Información adicional: El IPC de Japón supera las expectativas, ¿subirá la tasa en diciembre? Cuidado con la salida de fondos de arbitraje en yenes que podría repetir la crisis bursátil de agosto)
El Banco de Japón ha tomado medidas: a partir de este mes, publicará una segunda serie de datos económicos cada mes. Desde este mes, después de cada publicación oficial del IPC, a las 2 de la tarde del segundo día hábil, emitirá un conjunto adicional de datos llamado “Indicador de referencia del IPC subyacente”. Aunque oficialmente se presenta como una ayuda para evaluar la inflación subyacente, en realidad, la opinión general es que esto es una justificación del banco para respaldar su postura hawkish.
Todo comenzó cuando el IPC subyacente de febrero en Japón cayó a una tasa anual del 1.6%, por debajo del umbral clave del 2% y alcanzando su nivel más bajo en cuatro años. En teoría, con una inflación tan baja, el banco central no debería seguir subiendo las tasas, pero el gobernador del BOJ, Ueda Kazuo, no ha dado señales de una política restrictiva.
La actitud actual del banco es publicar datos del núcleo para señalar que “las cifras del IPC han sido artificialmente manipuladas”, ya que el gobierno japonés ha implementado políticas como subsidios energéticos para controlar la percepción de inflación, lo que ha reducido directamente el índice de precios al consumidor.
El “IPC subyacente” excluyendo alimentos frescos y energía aún se mantiene en un 2.5%, muy por encima de la cifra oficial. La publicación de este indicador busca mostrar al mercado la verdadera tasa de inflación que perciben desde el banco.
El analista de Investinglive, Justin Low, comenta:
Esto es más una demostración pública y de mercado de que todavía están en el camino correcto en su política monetaria.
Este asunto también tiene un aspecto político. En febrero, la primera ministra Sanae Yoshimura mantuvo una reunión pública con el gobernador del BOJ, Ueda Kazuo, en la que expresó claramente su deseo de mantener las tasas actuales sin cambios, para no alterar las políticas fiscales y económicas del gobierno.
Actualmente, la tasa de interés base del BOJ es del 0.75%. En la reunión de marzo, decidieron no cambiarla, en línea con las expectativas de Yoshimura. La introducción de este nuevo indicador ha sido interpretada por los analistas como una “leve resistencia” al gobierno, indicando que las tasas permanecerán estables por ahora, pero que el banco necesita justificar sus próximos movimientos.
El mercado espera que el BOJ pueda volver a subir las tasas a mediados de 2026, llevándolas al 1.0%. Es probable que esta nueva publicación sirva como una señal previa a una futura subida de tasas.