
El miércoles, Google anunció que ha establecido la fecha límite para la migración a la criptografía post-cuántica (PQC) de sus productos en 2029 y advirtió que la amenaza de la computación cuántica podría llegar antes de lo que la industria en general anticipa. Esta es la primera vez que Google publica un calendario completo para desplegar capacidades de computación cuántica en sus productos, con un plazo anterior a las predicciones mayoritarias del sector sobre el “Q-Day”, es decir, el momento en que las computadoras cuánticas sean lo suficientemente potentes como para romper los algoritmos de cifrado actuales.

Google señala que dos factores clave aumentan la urgencia de la acción: el rápido avance en hardware de computación cuántica y el acelerado desarrollo de tecnologías de corrección de errores cuánticos, lo que ha llevado a nuevas evaluaciones que indican que las máquinas cuánticas podrían romper los estándares de cifrado actuales en menos tiempo del estimado anteriormente.
El chip cuántico Willow de Google, con una capacidad de 105 qubits, es uno de los procesadores cuánticos más potentes del sector. La compañía afirmó: “Las computadoras cuánticas representarán una amenaza significativa para los estándares de cifrado actuales, especialmente para la criptografía y las firmas digitales. Los usuarios deben realizar la migración a PQC para usar de manera segura los servicios de autenticación.” Google enfatiza que establecer una fecha límite pública busca “proporcionar claridad y urgencia necesarias para acelerar la transformación digital en toda la industria”.
Ethereum: La Fundación Ethereum lanzó el martes el centro de recursos “Ethereum Post-Quantum”, con planes de implementar soluciones resistentes a la computación cuántica en la capa de protocolo antes de 2029, seguido de actualizaciones en la capa de ejecución.
Solana: En enero de 2025, establecerá en la cadena un fondo de protección contra la computación cuántica (Winternitz Vault), que genera nuevas claves en cada transacción mediante un sistema de firma basado en hash; sin embargo, los usuarios deben transferir activamente fondos, por lo que no es una actualización de seguridad para toda la red.
Bitcoin: El investigador de seguridad Ethan Heilman propuso un tipo de salida “pago a raíz de Merkle” mediante BIP-360, pero señaló que su implementación podría tomar hasta siete años.
La comunidad de Bitcoin muestra diferencias claras en cómo responder a la amenaza post-cuántica. Adam Back, CEO de Blockstream, considera que el riesgo cuántico está “exagerado ampliamente” y que no es necesario tomar medidas en décadas. Por otro lado, investigadores de seguridad como Ethan Heilman están promoviendo activamente BIP-360, intentando ofrecer protección cuántica a las direcciones de Bitcoin mediante nuevos tipos de salida.
En el ámbito más amplio de las criptomonedas, la controversia principal es si la amenaza cuántica solo afecta a las billeteras con claves públicas expuestas o si todos los activos cifrados están en riesgo. La discusión aún está en curso en la industria, pero la fecha límite pública de 2029 de Google sin duda establece un marco de urgencia más claro para todo el sector.
Google señala que el avance acelerado en hardware de computación cuántica y en tecnologías de corrección de errores cuánticos hace que el tiempo para romper los estándares de cifrado actuales sea más corto de lo estimado anteriormente. La compañía busca, mediante la publicación anticipada de la fecha, ofrecer claridad y urgencia para impulsar una transformación tecnológica amplia.
Teóricamente, las computadoras cuánticas pueden romper los algoritmos de cifrado de clave pública que protegen las billeteras cifradas. La comunidad aún debate el alcance del impacto: algunos creen que solo las billeteras con claves públicas expuestas están en riesgo, mientras que otros piensan que el riesgo es más amplio. Ethereum, Solana y Bitcoin ya han comenzado a discutir o implementar planes de actualización post-cuántica.
Q-Day se refiere al momento en que las computadoras cuánticas sean lo suficientemente potentes como para romper los algoritmos de cifrado de clave pública existentes. La fecha límite de Google en 2029 es anterior a las predicciones mayoritarias del sector sobre Q-Day, pero Google no afirma que Q-Day necesariamente ocurra antes de 2029, solo advierte que “podría estar más cerca de lo que parece”, por lo que estableció un plazo de acción más conservador.