Gate News Noticias, el 20 de marzo, el último informe de JPMorgan advierte sobre riesgos en activos globales, ajustando a la baja el objetivo del índice S&P 500 para 2026 de 7500 a 7200 puntos, y señala que las expectativas del mercado de una rápida resolución del conflicto en Irán son demasiado optimistas. Al mismo tiempo, el precio del petróleo Brent ha superado los 110 dólares, y el impacto energético se está transmitiendo gradualmente a la economía y al mercado de valores.
Se analiza que actualmente existe una clara “desconexión”: desde que se intensificó el conflicto en Oriente Medio, los precios del petróleo han subido más del 46%, pero el índice S&P 500 ha caído menos del 4%. Los estrategas Joe Seydl y Krithi Gupta señalan que esta divergencia refleja más una relajación del ánimo inversor que fundamentos sólidos. El capital se está gestionando principalmente mediante coberturas para afrontar riesgos, en lugar de reducir posiciones de manera sustancial.
JPMorgan enfatiza que el núcleo del riesgo actual no es la inflación tradicional, sino la contracción de la demanda. Los altos precios del petróleo frenarán el consumo y las ganancias corporativas, formando una “cadena de recortes de crecimiento”. La entidad estima que por cada aumento de 10 dólares en el precio del petróleo, el crecimiento del PIB global podría disminuir entre 15 y 20 puntos base; si el Brent se mantiene en torno a 110 dólares, las expectativas de ganancias de las empresas del S&P 500 podrían reducirse entre un 2% y un 5%.
La oferta también aumenta la incertidumbre. La reducción global de producción ya alcanza 8 millones de barriles diarios, y si se amplía a 12 millones de barriles, aproximadamente el 11% de la producción mundial, el mercado energético enfrentará un impacto aún mayor. El informe indica que si los precios del petróleo se mantienen por encima de 90 dólares, el índice S&P 500 podría experimentar una corrección del 10% al 15%; si se acerca a 120 dólares, la presión de venta podría intensificarse notablemente.
Además, no se puede ignorar el efecto riqueza. Las familias estadounidenses poseen más de 56 billones de dólares en activos bursátiles; si el mercado cae un 10%, el gasto de consumo podría reducirse en aproximadamente un 1%, agravando la desaceleración económica.
Desde el punto de vista técnico, si el S&P 500 rompe la media móvil de 200 días en torno a los 6600 puntos, el rango de 6000-6200 puntos podría convertirse en la próxima zona clave de soporte. En un contexto de impacto energético y riesgos geopolíticos combinados, la lógica de valoración de los activos de riesgo en Wall Street está cambiando, y la volatilidad del mercado podría mantenerse en niveles elevados a corto plazo.