12 de marzo, noticias, la Autoridad de Mercados Financieros de Nueva Zelanda (FMA) emitió recientemente una decisión importante que confirma que la stablecoin NZDD, vinculada al dólar neozelandés, no es un producto financiero. Esta decisión es vista en la industria como una señal significativa de que el sistema de regulación de activos digitales del país se está clarificando progresivamente, además de ofrecer una definición legal más precisa para el desarrollo de las stablecoins en el mercado local.
La autoridad reguladora señaló que las propiedades económicas de la stablecoin NZDD no cumplen con la definición de valores de deuda. Según la explicación de la FMA, los usuarios que posean esta stablecoin no recibirán intereses, dividendos u otras formas de beneficios, por lo que no constituye un producto de inversión. Esta determinación se basa en el proyecto piloto del sandbox de regulación fintech que la FMA está promoviendo actualmente, cuyo objetivo es proporcionar un entorno controlado para probar tecnologías financieras innovadoras.
El bufete de abogados MinterEllisonRuddWatts, que participa en el sandbox en representación del emisor de NZDD, ECDD Holdings, afirmó que la decisión regulatoria representa un avance positivo en la clarificación de la regulación de las stablecoins. Sin embargo, también enfatizó que esta decisión solo aplica a la versión actual de NZDD y no implica que todas las stablecoins en Nueva Zelanda recibirán un trato regulatorio idéntico.
Expertos del sector consideran que esta decisión refleja una actitud pragmática por parte de los reguladores hacia la innovación financiera, además de alinearse con la tendencia creciente en otros países de regular las stablecoins. A medida que la aplicación de activos digitales continúa expandiéndose, definir claramente la naturaleza legal de las stablecoins se considera uno de los pasos clave para promover el desarrollo del sector.
Al mismo tiempo, la FMA anunció planes para ampliar su programa piloto del sandbox fintech y está preparando la introducción de nuevas licencias restrictivas o de acceso para empresas innovadoras. La autoridad reguladora busca, mediante un enfoque de regulación por fases, permitir que las empresas fintech prueben sus productos en un entorno controlado y, a medida que maduren, eliminar gradualmente las restricciones.
Samantha Barrass, directora ejecutiva de la FMA, afirmó que el sistema financiero está experimentando cambios rápidos y que nuevas herramientas regulatorias ayudarán a que las empresas innovadoras ingresen al mercado de manera más fluida, garantizando al mismo tiempo la protección de los derechos de los consumidores.
Los datos muestran que el mercado de activos digitales en Nueva Zelanda continúa expandiéndose. El instituto de investigación Protocol Theory, en su informe de 2024, señaló que en un país con aproximadamente 5.2 millones de habitantes, cerca de la mitad de los residentes ya han invertido o están considerando invertir en activos criptográficos. Otra organización de datos, DataCube Research, pronostica que el tamaño del mercado de criptomonedas en Nueva Zelanda podría alcanzar aproximadamente 254 mil millones de dólares en el futuro. Con un entorno regulatorio cada vez más claro, las stablecoins y las aplicaciones fintech relacionadas podrían tener un espacio de desarrollo más amplio en el país.