El artículo examina cómo la identidad cultural y los efectos de red intensifican las desventajas de los inversores minoristas, propone una reforma dinámica de tarifas basada en la demanda y prevé dirigir el capital hacia activos de calidad, limitar el FOMO y alargar los ciclos de precios, aportando nuevas perspectivas para una competencia equitativa entre especuladores minoristas y plataformas.