
El acrónimo DAO significa Organización Autónoma Descentralizada (Decentralized Autonomous Organization). Una DAO es, en esencia, un sistema de reglas codificadas que determina las acciones que ejecutará una organización descentralizada. El término también puede hacer referencia a una organización histórica concreta, "The DAO", conceptualizada en la blockchain de Ethereum en 2016, que fue uno de los primeros ejemplos pioneros de este modelo organizativo.
Una DAO representa un tipo específico de organización que, a diferencia de las compañías tradicionales, se basa en código abierto y es gestionada íntegramente por sus miembros comunitarios. Esta estructura supone una ruptura fundamental con los modelos empresariales convencionales, ya que sus mecanismos internos no se sustentan en estructuras jerárquicas habituales en las empresas tradicionales.
Una DAO no cuenta con una entidad única responsable ni con un consejo de administración. Como indica su nombre, el poder no está centralizado en la organización. En su lugar, las DAOs se rigen por reglas codificadas por ordenador e implementadas a través de smart contracts, y se gobiernan por el trabajo colectivo de sus colaboradores y miembros de la comunidad. Este modelo de gobernanza distribuida asegura que la capacidad de decisión esté repartida entre todos los participantes, y no concentrada en unas pocas personas o entidades.
La descentralización de las DAOs elimina muchas ineficiencias y problemas de confianza propios de las estructuras organizativas tradicionales. Al eliminar capas jerárquicas y autoridades centralizadas, las DAOs generan un sistema más transparente y equitativo donde todos los interesados pueden participar en las decisiones de la organización.
Si bien la idea de organizaciones descentralizadas no es reciente, la utilización de smart contracts para automatizar los mecanismos y funcionalidades de trabajo es lo que convierte a la DAO en un concepto verdaderamente innovador y práctico. Los smart contracts son programas autoejecutables que operan con reglas predeterminadas, permitiendo que las DAOs funcionen sin intervención humana constante ni supervisión directa.
Esta estructura innovadora habilita un nuevo modelo de funcionamiento empresarial y organizativo, en el que diferentes tipos de actividades pueden ejecutarse de forma completamente descentralizada y automatizada. Al incorporar las reglas organizativas directamente en smart contracts, las DAOs pueden hacer cumplir el cumplimiento de manera automática y prescindir de la gestión administrativa tradicional.
Las DAOs han demostrado su utilidad en numerosas aplicaciones relevantes. Entre los casos más destacados figuran campañas automatizadas de recaudación de fondos como las Initial Coin Offerings (ICOs), emisión de tokens digitales y tokenización de activos reales y digitales. Además, las DAOs resultan especialmente eficaces en plataformas de toma de decisiones y votación de propuestas, donde los miembros de la comunidad participan directamente en la gobernanza.
Además de estos usos, el modelo DAO permite crear sistemas más eficientes al disminuir la necesidad de intervención humana. Esta reducción de la gestión manual reduce los costes operativos y minimiza los riesgos asociados a errores humanos e inconsistencias de comportamiento que suelen afectar a las organizaciones convencionales.
Del mismo modo que Bitcoin creó un sistema económico digital peer-to-peer que eliminó la necesidad de bancos y terceros de confianza, las DAOs tienen potencial para transformar numerosos sectores aplicando modelos de gobernanza descentralizados impulsados por smart contracts. Este potencial disruptivo alcanza múltiples ámbitos, desde las finanzas y la inversión hasta la logística y las industrias creativas.
El modelo DAO representa una nueva concepción de cómo pueden estructurarse y gobernarse las organizaciones. Gracias a la tecnología blockchain y los smart contracts, las DAOs ofrecen vías hacia modelos organizativos más transparentes, eficientes y justos, que priorizan la participación comunitaria y la toma de decisiones colectiva sobre las estructuras jerárquicas tradicionales.
Una DAO es una organización descentralizada gobernada por los poseedores de tokens a través de smart contracts, eliminando intermediarios. A diferencia de las empresas tradicionales, gestionadas jerárquicamente, las DAOs funcionan de manera transparente en la blockchain, con decisiones impulsadas por la comunidad y ejecución automatizada, aportando mayor transparencia y gobernanza democratizada.
Las DAOs emplean smart contracts para automatizar reglas de gobernanza y operaciones en la blockchain. Los miembros titulares de tokens de gobernanza votan las decisiones, mientras que los smart contracts ejecutan estas reglas de forma automática y transparente. Todas las transacciones y registros de votación quedan inmutables en la blockchain, garantizando una autogestión descentralizada y justa sin intermediarios tradicionales.
Para formar parte de una DAO, es necesario adquirir sus tokens de gobernanza. Los miembros obtienen derechos de voto proporcionales a la cantidad de tokens que poseen, participan en las decisiones de gobernanza y comparten la responsabilidad sobre los resultados de la comunidad. Algunas DAOs ofrecen protección de responsabilidad limitada a sus miembros.
Los principales riesgos incluyen la inseguridad jurídica del proyecto, posibles vulnerabilidades en los smart contracts y obligaciones fiscales complejas. Es esencial verificar la legitimidad del proyecto, asegurarse de que los smart contracts estén auditados y comprender las obligaciones tributarias antes de participar.
Entre los proyectos DAO más reconocidos se encuentran MakerDAO, Uniswap y Yearn Finance. MakerDAO se especializa en préstamos descentralizados y generación de stablecoins. Uniswap está dedicado al trading descentralizado mediante market makers automatizados. Yearn Finance ofrece soluciones descentralizadas para yield farming y gestión de activos.
La gobernanza de una DAO utiliza votaciones basadas en tokens, donde el poder de voto es proporcional a la cantidad de tokens que posee cada miembro. Entre los mecanismos habituales figuran la votación ponderada por periodo de bloqueo, la democracia líquida con delegación y la votación basada en reputación. Algunas DAOs emplean sistemas de votación extractiva de conocimiento, que otorgan mayor influencia a los expertos en temas especializados.










